HISTÓRICO
Las cefaleas, ese dolor desatendido
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    Las cefaleas, ese dolor desatendido |
POR LAURA VICTORIA BOTERO | Publicado el 07 de septiembre de 2013

El dolor de cabeza es una de las principales razones de consulta en los servicios médicos del país, sin embargo, es también una de las menos atendidas por el sistema, los médicos e incluso los pacientes.

Lo dice el neurólogo Michel Volcy Gómez, especialista en migraña y cefalea, que lleva años estudiando las causas y los efectos de este, un problema de salud pública.

"Es una queja no visible. Como no es visible, hace que todos los actores involucrados lo menosprecien. Si tengo una enfermedad vascular es evidente que la tengo, una epilepsia también, pero la gente solo se preocupa cuando sabe de algún familiar que sufre de una enfermedad mortal grave que se expresó con dolor de cabeza. Luego de que pasa el impacto, a la gente se le olvida ponerle atención a sus cefaleas", dice Volcy.

El cuatro por ciento de la población mundial sufre de migraña crónica. Menos del 10 por ciento de estos pacientes logra recuperarse de esta enfermedad durante su vida. La meta, asegura Michel Volcy, es aprender a vivir con la enfermedad y conseguir que un especialista la tenga bajo control.

Pero no todos los dolores de cabeza son iguales, no siempre son crónicos. Aunque en muchas ocasiones puede acompañar otras enfermedades. Lo explica este neurólogo.

"Hay unos que son primarios, acompañados del mal funcionamiento de circuitos neuronales. También hay secundarios que van asociados a enfermedades craneanas o extracraneanas. Menos del 10 por ciento de los dolores de cabeza son ocasionados por enfermedades secundarias. Menos del dos por ciento de los dolores de cabeza revierten en enfermedad creaneana estructural que produce mortalidad: tumores, malformaciones, aneurismas o infecciones", dice.

¿Cuándo es grave?
La gran pregunta es cómo identificar la diferencia. "Generalmente una enfermedad grave es de inicio agudo, es muy poco frecuente que una enfermedad grave perdure más de 3 a 6 meses. En la gran mayoría de las enfermedades severas el dolor es tan intenso que no da espera, además es un dolor constante".

Los manuales de neurología agregan que en estos casos en dolor casi siempre va acompañado de otras señales.

"Si es una enfermedad interna craneana, el paciente no solo tiene dolor, sino pérdida de función neurológica y cuando se evalúa se encuentra alguna alteración. Eso es lo que denominamos bandera roja".

El problema es que no todos los afectados llegan a esa evaluación neurológica. Y aunque no todos los casos son graves, el paciente no debería descuidar su dolor.

El doctor Volcy también atribuye parte de la responsabilidad en el sistema curricular de las facultades de medicina.

"Los médicos tenemos parte de la responsabilidad porque no hay una formación adecuada para identificar el enfoque del dolor y para brindar la educación a la comunidad sobre este tema".

El neurólogo Bernardo Uribe García está de acuerdo con que esta enfermedad es subvalorada por el sistema.

"Hay evidencia de que es una de las enfermedades peor tratadas y peor diagnosticadas. Una de las cosas que más afectan esta atención es que por lo general se piensa que los dolores de cabeza son manifestaciones del estrés o de un problema personal o económico, cuando en realidad es una de las manifestaciones más frecuentes en la población".

Este experto afirma que el 16 por ciento de las mujeres colombianas padecen de dolor de cabeza con frecuencia. "Y se estima en el país puede haber entre 2,5 a 4 millones de personas afectadas por la enfermedad de manera crónica, el problema es que la gente no consulta, se automedica".

Abuso del analgésico
El doctor Uribe advierte que, como un círculo vicioso la presencia de migraña esporádica en una persona puede, fácilmente, convertirse en un problema crónico cuando se abusa de los analgésicos. Y en Colombia, asegura, este es un problema muy frecuente.

"Cabe parte de la responsabilidad a la publicidad de ciertos medicamentos que tienen apellidos como forte, plus o max, y que con ello, llevan al paciente a un consumo exagerado de analgésicos".

Cuando estas personas llegan al especialista, agrega, el problema ya se ha exacerbado. "Personas que presentaban una migraña cada 15 o 20 días y que la atacaban con analgésicos indiscriminados, pasan a ser pacientes que sufren migraña crónica y de un dolor que se manifiesta desde que la persona abre los ojos en la mañana".

Pero eso no es todo. El abuso de los analgésicos afecta la concentración y produce serias alteraciones de sueño.

"También genera gastritis, inflamación en la mucosa y en el caso extremo lleva a daños hepático y renales. Existen algunos analgésicos que son aparentemente inocuos, pero la gente desconoce que, por ejemplo, si se consume más de un gramo al día de acetaminofén, durante 20 días, se incrementa el riesgo de sufrir un daño hepático. El abuso de ibuprofeno también puede producto daño renal irreversible. Si es hipertenso le sube la presión".

El médico afirma que es frecuente ver en los pacientes una relación de dependencia al uso de analgésicos.

"El paciente entra en el ciclo de dolor, toma pastilla, pasa el efecto de la pasta, vuelve y toma, incluso llegan al punto de tomarlas antes de que empiece el dolor".

Un reto del sistema
El doctor Volcy considera urgente que el sistema de salud modifique el esquema de atención para el paciente con migraña.

La Asociación Colombiana de Neurología está trabajando en la preparación de un modelo que permita brindar una atención más enfocada a los casos particulares.

"Por que es difícil entender que lo que antes era un síntoma hoy es una enfermedad. Esto implica un cambio de paradigma en la forma de tratar a los pacientes. No es fácil de aceptar pero hay estudios que sugieren que si no se hace un tratamiento adecuado, el paciente con migraña va a entrar en una escala de mayor gravedad. El mismo paciente tiene la obligación de consultar siempre que sienta que un dolor de cabeza supera las condiciones normales.