HISTÓRICO
Las enfermedades profesionales son la epidemia silenciosa
  • Las enfermedades profesionales son la epidemia silenciosa
POR LAURA VICTORIA BOTERO | Publicado el 11 de mayo de 2013

La Organización Panamericana de la Salud alertó sobre un asunto en el que pocas veces pensamos. Los riesgos inherentes al trabajo. El incremento en diagnósticos de enfermedades profesionales es calificado por este organismo como una "epidemia silenciosa".

Y va más allá al determinar que el riesgo ocupacional no excluye a los trabajadores cuyo día a día se suscribe a la oficina, sin amenaza aparente para su integridad física.

Cada día se registran 770 nuevos casos de personas con enfermedades profesionales en América. Esta epidemia silenciosa genera más de 281.000 casos al año en la región, alerta el informe reciente de la oficina regional de la OMS para las Américas basadas en datos de nueve países.

"En América existen 468 millones de trabajadores y aunque el registro de estas patologías es muy bajo, su presencia se considera invisible pues pueden causar enfermedades graves como neumoconiosis, dermatosis, sordera, asma e intoxicaciones, así como dolores lumbares, estrés, depresión y cánceres", afirmó la asesora regional en Salud de los Trabajadores OPS, Julietta Rodríguez.

Los huesos que sufren
El profesor Carlos Mario Quiroz, director de la especialización en salud ocupacional de Salud Pública en la Universidad de Antioquia, afirma que el 82 por ciento de las enfermedades profesionales diagnosticadas son de origen osteomuscular.

"En este grupo de patologías está el síndrome del túnel del carpo, que afecta a hombres y mujeres, después de llevar 15 años realizando el mismo oficio. Afecta principalmente a cosedoras, secretarias, digitadores, funcionarios del sistema bancario. Estas personas no tienen medidas de protección que se pueden usar, por ejemplo, elementos que refuercen la muñecas o un teclado ergonómico".

La lumbalgia es otro de los males frecuentes en el trabajador de oficina. "El 39 por ciento de los colombianos indica que ha sufrido una vez al año un episodio de lumbalgia", advierte Quiroz.

La cifra es alta y preocupante, porque la lumbalgia, se controla temporalmente con el uso de analgésicos y muchas personas se van habituando al consumo de estos medicamentos de manera rutinaria

"Además del dolor de espalda, están el dolor en el hombro y en el cuello. Esto tiene que ver con el cambio que se ha visto en los computadores personales, antes estaban en los escritorios y hoy se ven cada vez más portátiles y tabletas que requieren que las personas estén con la cabeza mucho más agachada durante más horas al día".

Luego está la epicondilitis, más conocida como hombro de tenista.

"Lo paradójico es que este es un mal en el que solo el 10 por ciento de los que lo padecen son tenistas, el resto es población laboral. Este diagnóstico va en aumento porque se ve que no son adecuadas las condiciones de trabajo en las oficinas", advierte el especialista.

El estrés empieza por...
Capítulo aparte merecen aquellos problemas de salud que surgen como producto del estrés.

El doctor Quiroz explica que se denominan síndromes psicosociales y que pueden ser intralaborales o extralaborales.

"Vale destacar que este aspecto la dinámica se da en doble vía. Hay personas que son afectadas por una situación y hay agresores, compañeros que atentan contra la integridad sicológica de sus pares o los jefes, que presionan hasta enfermar a sus colaboradores. Esta situación es tan común y tan problemática que el ministerio de Trabajo emitió la norma 652 del 2012, en la que obliga a las empresas a crear un comité de convivencia y, además, plantear a la Administradora de Riesgos Laborales si se identifica una situación en este sentido".

El comité es obligatorio en todas las empresas. Su misión es prevenir cosas como el síndrome de burnout, que es un padecimiento que supone la presencia de una respuesta prolongada de estrés en el organismo ante los factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo.

"Los síntomas incluyen fatiga crónica, la ineficacia y la negación de lo que está ocurriendo", explica el experto.

El estrés laboral es se manifiesta con cansancio, depresión, aburrimiento. Aumenta el ausentismo, favorece la gastritis, la hipertensión, el dolor lumbar y las inadecuadas relaciones con los demás compañeros y empleador. El rendimiento laboral se ve directamente afectado y las incapacidades aumentan.

Los extremos indeseables
La Organización Panamericana de la Salud advierte sobre lo lejos que puede llegar una enfermedad de esta índole.

"Las enfermedades profesionales también pueden ocasionar muerte prematura y discapacidad. Para prevenirlas resulta necesario generar conciencia sobre la severidad de esta epidemia y mejorar el control de los peligros que las causan, además de fortalecer su prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y registro".

El reporte de la OPS indica que mientras las enfermedades pulmonares, las dermatosis, hipoacusia, intoxicaciones por plaguicidas u otros tóxicos y las alergias se agrupan entre las enfermedades de la "vieja epidemia regional escondida, los desórdenes músculo esqueléticos, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos mentales y enfermedades emergentes como cánceres ocupacionales y disruptores endocrino conforman la nueva epidemia ene los últimos 15 años.

A nivel mundial, las enfermedades profesionales causan 2 millones de muertes por año, lo que representa el 86 por ciento de los fallecimientos relacionados con el trabajo, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El llamado que hace este organismo es asumir una responsabilidad compartida entre trabajador y empleador para estar alerta a los síntomas y actuar de manera inmediata.