HISTÓRICO
Lavar el carro es mucho más que agua y jabón
  • Hoy los tradicionales lavaderos están dotados de equipos más modernos y el personal es cada vez más especializado para brindar el mejor cuidado y la máxima limpieza.
    Hoy los tradicionales lavaderos están dotados de equipos más modernos y el personal es cada vez más especializado para brindar el mejor cuidado y la máxima limpieza.

  • El lavado sobre la vía pública es una práctica que está prohibida.
  • Hoy existen productos especializados que limpian sin dañar sus partes.
  • El lavado no es sólo por estética, también cumple una función protectora.
Por
José Alejandro Pérez Monsalve
Medellín

Si usted es de los que en estos primeros días del año está de regreso de un merecido período de vacaciones y aprovechó el tiempo para salir de paseo con su familia en el carro, debe notar que este necesita una buena lavada que lo deje como nuevo para iniciar en breve la jornada de otro año de trabajo.

Y si apenas va a salir en su plan de recreo, porque prefiere que pasen las fiestas para viajar con más calma, cuando regrese también deberá someterlo a este proceso. Por eso es conveniente tener en cuenta algunas recomendaciones básicas para esta operación.

Lo primero, en la actualidad la lavada de un automotor implica mucho más que agua y jabón. Hoy el proceso de limpieza también incorpora un componente de tecnología, no en la lavada física que sigue siendo muy manual, con algunas ayudas técnicas como las mangueras de presión o las aspiradoras industriales; pero sí en el tipo de productos que se utilizan para que el vehículo quede limpio y protegido del ataque de agentes externos como el polvo, pantano, tierra, lluvia, entre otros.

Mejor con los que saben
Aunque muchos prefieren lavar su carro ellos mismos, en su casa y para ello utilizan bien la vía pública o las vías de la unidad residencial en la cual viven, esto cada vez es más complicado. De un lado, las autoridades municipales son cada vez más estrictas con la prohibición de lavar vehículos en las calles; y en las administraciones de las urbanizaciones tampoco gustan de utilizar el espacio común para ello.

Por eso es mejor acudir a sitios especializados.

Una vez allí asegúrese que sigan ciertas rutinas que garantizan una buena práctica en el "baño al carro".

Primero, al mojar el vehículo este proceso debe hacerse de arriba hacia abajo (primero la capota, luego la nave y por último guardabarros y llantas) y así el paso inicial de quitar el polvo y el pantano acumulados, por ejemplo, es más fácil, explica Ricardo Arcila Herrera, gerente de Aseautos.

Y no todas las aguas son iguales. En lo posible que el agua que se utilice no sea de pozo, ya que esta contiene una serie de minerales que en el largo plazo pueden afectar, por ejemplo, la pintura o corroer las latas.

Al automotor no se le puede aplicar cualquier tipo de jabón (por ejemplo los detergentes para lavar ropa están prohibidos por su alto grado de abrasión que puede estropear la pintura) deben ser shampús especiales, con un ph neutro. Hoy, con el desarrollo de productos especializados, se pueden encontrar algunos que al tiempo que lavan, contienen también cera para mayor protección. Su aplicación también debe hacerse en la misma dirección, primero las partes superiores y luego hacia abajo.

Para aplicar el shampú es necesario contar con un paño, suave, si es posible con microfibra.

En el caso de las llantas, se puede usar un detergente más común y también un cepillo, eso sí, con cerdas no muy duras, comenta Ricardo Arcila.

Luego viene la aspirada, que se hace con equipos industriales de gran poder, por eso asegúrese de no dejar nada dentro del carro que pueda ser absorbido por estas máquinas.

Más adelante la brillada y desmanchada para darle un buen aspecto y protegerlo del polvo y los rayos solares. También se puede aplicar cera a las llantas que, además, preserva el caucho de éstos y otros perjuicios.

Lavado a fondo
El proceso descrito en la nota central de este artículo, corresponde a lo que se podría llamar la lavada sencilla o básica para el carro. Pero cuando se trata del regreso de vacaciones, el vehículo llega un poco más sucio de lo normal y por eso también es conveniente que el proceso de limpieza se extienda a los bajos del carro, la lavada de chasis. Esta se hace con agua a presión, que le quita todo el lodo y la tierra acumulada, así como la sal marina si se visitó la zona costera.

Muchos propietarios optan por aplicar grafito en el vehículo una vez se realiza este proceso, para brindar mayor protección. Esto, señalan los expertos, es bueno si rutinariamente se transita por zonas con mucha presencia de lodo y tierra o se mueve en regiones como las costas. Para aplicarlo es necesario que todas las impurezas hayan sido eliminadas porque de lo contrario con la grafitada estas quedan adheridas a la estructura del automotor y pueden ocasionar con el tiempo daños como la corrosión de las mismas.