HISTÓRICO
Los victimarios deben entrar al gobierno para avanzar: Paul Arthur
Por DANIEL RIVERA MARÍN | Publicado el 06 de mayo de 2013
Paul Arthur fue integrante de la mesa de negociación del Ejército Republicano Irlandés, IRA, con el Gobierno de Gran Bretaña. Ha seguido de cerca varios procesos de paz y cree que la única forma de terminar una guerra de tajo es la dialogada. El Colombiano habló con él.

¿Cuál ha sido su experiencia en el proceso de paz con el IRA (por su sigla en inglés)?
"Nuestros problemas empezaron en 1960, cuando teníamos el movimiento de derechos civiles. Yo era parte de ese movimiento y creía que era un movimiento sin violencia, pero no fue así. Entonces aprendí, me convertí en un comentarista de televisión y he estado en la radio y escribo para un periódico, siempre con mi posición. Así, pude reunir a las partes fuera del país y hacer parte del proceso de paz".

¿Qué es lo más difícil de un proceso de paz?
"Lo más difícil es construir confianza. Puedes llegar a acuerdos, pero si una de las dos partes no cree que vas a cumplir, todo lo que hagas se romperá. Eso nos pasó en 1994 cuando el IRA terminó la violencia y 17 meses después estaba otra vez con las armas, todo porque creyeron que el gobierno británico había roto sus promesas. Entonces, es la forma de cómo estableces la confianza lo que trae éxito, porque sino uno de los dos va a decir adiós".

¿En el caso del proceso con IRA cuáles fueron los tropiezos más comunes?
"Fue la pelea contra la unidad irlandesa. Todo el país tenía que estar unido, y que aceptaran un acuerdo. Entonces, el gran asunto era transmitirles eso a sus seguidores, confianza, unidad. Porque muchos de sus compañeros habían muerto en esa guerra y no querían que la lucha de esos compañeros hubiera sido vana. La pregunta era: ¿cómo persuades a tus seguidores de que esta es la mejor forma de hacerlo, de llegar a la meta: firmar la paz?".

¿Después de firmar la paz algunas personas volvieron a la guerra?
"Esto es lo que es muy interesante sobre nuestro proceso de paz, porque nosotros creíamos que teníamos un acuerdo y seguimos al siguiente paso, pero seguíamos con la violencia. En esa ocasión el IRA pudo traer a toda su gente con ellos, reunirlos a todos y supimos que otras facciones querían continuar con la guerra aislada porque no estaban unidos en ese momento. Después se reconoció que IRA representaba una comunidad mucho más grande y que esa comunidad exigía la paz también, y al decir ellos que querían la paz dijimos vamos a seguir con esta gente".

¿Qué conoce del conflicto armado colombiano?
"Lo he seguido. Esta es la cuarta visita que hago a Colombia, he estado tres veces en Bogotá donde he hablado sobre nuestro proceso de paz. Lo que sé es que hay una oportunidad real para una paz próspera; no creo que vayan a terminar la violencia del todo, pero sí pueden tener una paz parcial. Aunque creo que la violencia continuará por un período un poco más largo, también creo que llegarán a un punto al que nosotros llegamos: la gente se mentalizó de que no hay otra forma distinta de lograr la paz, sino con el diálogo".

Hay guerrillas leninistas, marxistas, guevaristas, y se ha dicho que las Farc son una narcoguerrilla, ¿eso complica las cosas?
"Lo que nosotros sabemos es que no deben continuar con el Plan Colombia, porque ha fallado, nunca iba a tener éxito. Lo que necesitan hacer es lidiar con la pregunta de las drogas, de la legalidad, y no solo aquí en Colombia, sino a nivel mundial. ¿Cómo lidiar con eso? No lo sé, lo que sí sé es cómo era Medellín en la época de Pablo Escobar, era casi un rey y Medellín lo superó, y a eso es lo que me refiero cuando hablo de la paz parcial. Cuando muestras que es posible tener una vida sin narcoterrorismo y que hay otra forma para que la cultura crezca, entonces ahí comienzas a cambiar la mentalidad. Aunque hay gente a la que no podrás persuadir y a esas personas hay que aislarlas".

Hay quienes insisten en acabar el conflicto por la vía armada...
"Podemos mirar a Sri Lanka, donde el Gobierno limpió toda una tribu de los Tigres Tamiles, y creyeron ganar, pero el problema de intentar terminar el conflicto con guerra es que estás trayendo otra generación resentida porque van a decir que lo que se hizo estuvo mal y no van a tener otra memoria distinta a la memoria de las heridas; en cambio, si lo intentas sin guerra, las cicatrices se desvanecen más fácil".

En Colombia se teme que haya impunidad, y que guerrilleros responsables de crímenes de lesa humanidad lleguen al Congreso...
"Eso debe pasar, es inevitable. Una de las razones por la que nuestro acuerdo de paz funcionó fue que hubo una promesa de que todos nuestros prisioneros políticos iban a ser liberados en máximo dos años y que se iban a reinsertar en la comunidad; muchas de esas personas están hoy dentro de los gobiernos y, aunque es una carga muy pesada para pedirle a la gente que pague, dejar que tus asesinos entren a tu gobierno es la única forma de avanzar".

¿Qué piensa de la justicia transicional?
"Es esencial. Ademas, envuelve a todos los estamentos y, también, restaura la justicia".

Conoce la Restitución de Tierras...
"Es una de las cosas más positivas que están pasando en Colombia. Eso le da a todo el mundo participación en el proceso de paz, les da una herramienta para defender el proceso de paz. Así, la gente que ha estado en la guerra, no volverá a ella".

¿Las guerrillas sobrevaloran sus fuerzas?
Sí, el IRA creía en una guerra que podía continuar y continuar. Después se dieron cuenta de que estaban matando más de su propia gente que al propio enemigo".