HISTÓRICO
Niveles de CO2 llegan a extremos no vistos antes
  • Niveles de CO2 llegan a extremos no vistos antes | Los procesos industriales en el país contribuyen con 9.154 gigatoneladas de carbono equivalente, solo 5 por ciento del total nacional. FOTO HERNÁN VANEGAS
    Niveles de CO2 llegan a extremos no vistos antes | Los procesos industriales en el país contribuyen con 9.154 gigatoneladas de carbono equivalente, solo 5 por ciento del total nacional. FOTO HERNÁN VANEGAS
Por RAMIRO VELÁSQUEZ GÓMEZ | Publicado el 03 de mayo de 2013

Este mes la humanidad verá romperse por primera vez en su historia una marca que pone en peligro la vida en el planeta: la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera.

Mientras los niveles de CO2 están que pasan la barrera de las 400 partes por millón medidas por el Observatorio de Mauna Loa, delegados de 160 países permanecieron reunidos tres días en Bonn, hasta ayer, en busca de un acuerdo que limite las emisiones y sea la continuidad del Protocolo de Kyoto a partir de 2015.

La semana pasada el Observatorio reveló que la concentración de ese gas, uno de los más potentes forzadores del calentamiento global, alcanzó las 399,72 ppm, un registro que no se tenía desde hace al menos tres millones de años cuando no existía el ser humano.

Aunque el número podría no decir mucho, en su último informe el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático indicó que los niveles del dióxido de carbono deben limitarse a los 400 ppm para que la temperatura no aumente al año 2050 más de 2 a 2,4 grados centígrados sobre la era preindustrial

Hoy, según el Centro del Cambio Climático del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa ese aumento se sitúa en 0,8 grados.

Se cree que aquellos niveles de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, se tuvieron por última vez en el Plioceno, hace 3,2 a 5 millones de años, cuando la Tierra era mucho más caliente que hoy.

Un informe de la Institución Scripps, que opera el observatorio de Mauna Loa, informó que nunca en los 800.000 años antes de la revolución industrial la atmósfera tuvo más de 300 ppm de aquel gas. Al comienzo de esta, se tenían 280 pmm.

Apagando la bomba
Las conversaciones de Bonn que terminaron ayer fueron la primera ronda tras las negociaciones de la Conferencia de las Partes de Qatar en diciembre pasado. La intención es lograr un acuerdo para contener las emisiones de gases.

La cita, tras el informe de Mauna Loa, revistió carácter de urgencia, según la costarricense Christiana Figueres, secretaria de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático

En la COP de 2011 en Durban (Sudáfrica) los países acordaron no permitir que la temperatura suba por encima de los 2 grados a 2050, recordó David Walsh, vocero de la Unión Europea.

La urgencia es por negociar un pacto vinculante que siga al Protocolo de Kyoto, cuya prórroga se acordó en Qatar aunque varios países, entre ellos Canadá, se retiraron al no poder cumplir las metas de reducción o sentirse inconformes con la posición de algunas economías.

A última hora en Qatar se aprobó establecer otro acuerdo en la Cumbre del Clima de París en 2015, el que entraría en vigencia en 2020 y sobre eso se han basado las conversaciones de Bonn, en donde quedaron en claro varias propuestas.

Se sabe, como indicó el codirector de la reunión, el indio Moreshver Mauskar, que hay que cerrar la brecha entre lo que se necesita para reducir las emisiones y las propuestas de recortes que han ofrecido los distintos países.

Al comienzo de la reunión, las negociaciones tenían dos iniciativas predominantes entre las delegaciones.

Una, firmar el acuerdo en París; la segunda, aumentar el nivel de compromiso de los países entre hoy y 2020.

Unos de los más preocupados son los gobernantes de las islas-Estado, amenazadas por cualquier aumento moderado en el nivel del mar.

Marlene Moses, embajadora de la isla Nauru, expresó que "las 400 partes por millón de CO2 es un hito abominable" y recordó que el tiempo para actuar se está agotando.

A voluntad
En la jornada final, una propuesta del gobierno de Estados Unidos ganaba fuerza.

Ese país nunca suscribió el Protocolo de Kyoto ni se comprometió a reducir emisiones.

La idea lanzada es abandonar una de las metas centrales de Kyoto de que los países industrializados recortaran sus emisiones a 2012 y en adelante hacerlo a voluntad

Esa ha sido una de las dificultades para lograr un consenso en torno a un nuevo pacto mundial: las metas que cada país industrializado o no debería cumplir.

Estados Unidos, como algunos otros del primer mundo, han dicho que las economías emergentes como China deberían hacer su aporte también. La nación oriental se convirtió hace dos años en el primer emisor mundial de carbono.

Y aunque el presidente Barack Obama afirmaba en su primer periodo que su país debía hacer compromisos reales, ahora habla de una contribución.

Trigg Talley, jefe de la delegación norteamericana advirtió que el acuerdo "debe ser aplicable a todos".

Bajo el plan que propuso E. U. los países deberían "anunciar sus contribuciones" a los recortes seis meses antes de la cita de París, permitiendo una revisión no obligatoria en caso de que el aporte se quedara corto.

La propuesta es respaldada por otros desarrollados como Australia, Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Rusia y Ucrania.

Este es uno de los asuntos que inquieta: las promesas anunciadas por distintos países no son suficientes.

Bajo las actuales circunstancias de cada país, en 2020 las emisiones globales de CO2 equivalente serían de 52.000 millones de toneladas métricas o un 18% más de los 44.000 millones requeridos para mantener la temperatura no más de los 2° C.

Con este hecho, la concentración de gases en la atmósfera no disminuiría.

Para Figueres, cualquier acuerdo debe tener presente que es necesario que el mundo se mueva hacia una economía baja en carbono.