HISTÓRICO
Quebrada afecta casas en el Playón
  • La presencia de viviendas en la ribera de la quebrada, que no respetan los 25 metros de áreas de retiro establecidos para estas construcciones, agravan el problema social y ambiental en el Playón de los Comuneros.
    La presencia de viviendas en la ribera de la quebrada, que no respetan los 25 metros de áreas de retiro establecidos para estas construcciones, agravan el problema social y ambiental en el Playón de los Comuneros.

  • En peligro están varias casas construidas sobre la Cañada Negra.
Medellín
La fuerza de las aguas de la quebrada Cañada Negra tiene en riesgo varias viviendas de un sector del Playón de los Comuneros, cuyos habitantes han visto impotentes como la corriente se lleva poco a poco las aceras y cimientos de sus casas.

Yudy Sánchez y su familia habitan una de ellas, a la cual sólo le quedan unos pocos centímetros de andén, cuando hace apenas seis meses éste tenía un metro y medio de ancho.

Yudy dice que el problema con la quebrada viene de muchos años atrás, pero que la situación empeoró a raíz de la última temporada invernal.

"La quebrada se creció mucho y en octubre empezó a socavar las bases de las casas. Cuando llueve esto tiembla porque el agua arrastra tierra y piedras", dice Yudy.

Mientras señala los restos de una loza de cemento desprendida hace dos noches y que yacen sobre la quebrada, la mujer agrega que siente miedo de que en cualquier momento su vivienda colapse por la acción de las aguas.

En igual situación se encuentran otras cinco familias de este sector, conocido como Cañada Negra parte alta.

Según Jairo Tobón, presidente de la Junta de Acción Comunal, la comunidad le ha solicitado a la Administración Municipal, a través de cartas firmadas, intervenir la quebrada para evitar deslizamientos y tragedias que lamentar.

"Lo único que se ha hecho son unos muros de contención en algunos tramos de la quebrada, pero esos son paños de agua tibia. Este afluente se debe canalizar para solucionar los problemas de raíz. Es una petición de más de 15 años", asegura Tobón.

Quebrada limítrofe
En su afán por encontrar una solución, los habitantes del sector han recurrido tanto a la Alcaldía de Medellín como a la de Bello, pues la quebrada es el límite natural entre ambos municipios.

"Les hemos escrito a varias dependencias de Medellín y estamos esperando respuesta, pero también le hemos solicitado a Bello que extienda los muros de contención que construye en la parte baja unos metros más", dice Jairo Tobón.

A pesar de que las casas en peligro están a pocos metros y construir los muros no significa un gasto elevado, en Bello sostienen que no pueden extender las obras de mitigación.

"De hacerlo, nos podrían acusar de peculado, pues ese sector es jurisdicción de Medellín", afirma Alonso Restrepo, secretario (e) de Infraestructura de Bello.

La problemática alrededor de Cañada Negra no es desconocida por la Alcaldía de Medellín. A través de la Secretaría del Medio Ambiente, este afluente es uno de los que serán intervenidos este año.

En dichos trabajos no se contempla una canalización, medida restringida por parte del Área Metropolitana, pues por lo general estas obras son aprovechadas para edificar en las riberas de las quebradas.

En cambio, Metrorío, dependencia adscrita a Medio Ambiente, planea realizar trabajos técnicos en el sector por un valor de 139 millones de pesos, destinados a mitigar el impacto sobre las comunidades afectadas por la desestabilización de sus viviendas.

"Es lo primero que haremos, pero la solución integral cuesta 1.500 millones de pesos y el presupuesto total para obras de mitigación de toda la ciudad para este año es de 1.700 millones", explica Libia Patricia Giraldo, subsecretaria de Medio Ambiente. JCM