HISTÓRICO
Ruanda del genocidio racial a la prosperidad
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Por DIANA CAROLINA JIMÉNEZ | Publicado el 15 de junio de 2013

Hace 19 años Ruanda era noticia mundial por las masacres que se multiplicaban por todo el país, como consecuencia de la pesadilla racial que enfrentó a las tribus tutsis y hutus. Ríos, campos, ciudades, iglesias, jardines infantiles, todo era muerte. En cien días de odio murió más de un millón de personas, en un país de 10 millones de habitantes. La desolación era total.

Hoy Ruanda vuelve a ser noticia mundial. Esta vez, de reencuentro, desarrollo, conocimiento, avance tecnológico y multiplicación de oportunidades para todos sus habitantes. El pequeño país de 26.000 kilómetros cuadrados, mucho menos que la antigua zona de distensión de El Caguán, que sumó 42.000 km cuadrados, ha avanzado tanto que se le conoce, guardando las proporciones, como el "Japón africano".

Para seguir multiplicando las oportunidades, esta semana firmó un acuerdo con la principal empresa de telecomunicaciones de Corea del Sur, la KY Corp, para dotar de tecnología de internet de alta velocidad 4G a sus 12 millones de habitantes en tres años. ¿Esto qué implica? El asunto, para los expertos, va más allá de la velocidad en la transmisión y la descarga de datos móviles. Se trata de un crecimiento y desarrollo históricos que han sido reconocidos por el mundo desarrollado.

El Foro Económico Mundial explica la metamorfosis así: "El continuo crecimiento del país en medio de la recesión mundial puede atribuirse a su buen gobierno y la disciplina fiscal, así como a el compromiso de sus sectores público y privado por un país más equitativo".

Y es que en los últimos años Ruanda ha ido rescatando su economía de las ruinas para convertirse en uno de los países más prósperos de África, registrando un crecimiento del 8 por ciento de su PIB en los últimos cinco años. Dicho avance redujo entre 2006 y 2011 el número de personas que viven en la pobreza, pasando del 57 al 45 por ciento.

El llamado milagro ruandés es tanto económico como social. Después de la brutal matanza entre hutus y tutsis de hace casi dos décadas, el esfuerzo de todos por superar el odio racial comenzó a dar sus frutos a través del proyecto "Visión 2020", promovido por el presidente Paul Kagame, y concebido para alejar a Ruanda del pesimismo heredado de su historia y convertir al país en una sociedad del conocimiento.

El experto en desarrollo internacional, Paul Collier, autor de "The Bottom Billion", tilda a las estadísticas de Ruanda de "muy impresionantes", y plantea que Ruanda ha logrado un raro "hat trick " de rápido crecimiento, reducción de la pobreza y reducción de la desigualdad. "Esto debería estar sucediendo en todas partes en África. En cambio, no está sucediendo en ninguna otra parte", asegura Collier.

Clay Parker, el director general de la ONG enfocada al desarrollo económico sostenible., Bridge2Rwanda, aseguró en su blog que "Ruanda es realmente un activo subvalorado que está posicionada para el crecimiento empresarial fuerte".

La clave: alfabetización
La apuesta del Gobierno ruandés busca convertir al país en el centro tecnológico del continente africano, y se apoya en la amplia infraestructura que ha sabido levantar en los últimos años. Desde 2009, Ruanda ha tendido más de 3.000 kilómetros de fibra óptica.

La infraestructura de Ruanda creció también rápidamente, con conexiones a la red eléctrica de 91.000 en 2006 a 215.000 en 2011. Pero ¿cómo lograron conseguir una transformación tan radical en la economía del país y en la innovación en poco más de diez años?

El gobierno fundó el Comité Ruandés para el Desarrollo en 2008 cuyo objetivo es "transformar Ruanda en un nudo global para los negocios, la inversión y la innovación" para 2020. "Empezamos con las personas que saben leer y escribir, los alfabetizamos desde un punto de vista informático y colaboramos con asociaciones y cooperativas. El país también se unió al proyecto ‘Una computadora portátil por niño’ y estamos introduciendo computadoras en las escuelas primarias", le dijo Patrick Nyirishema, representante del RDB, a la BBC.

Pero el país todavía tiene un largo camino por recorrer: la mayoría de los ruandeses vivía en 2011 con menos de 50 centavos de dólar al día, y un 77 por ciento con menos de 1,25 dólares diarios, según estadísticas de Naciones Unidas.

Para el Pnud, si Ruanda mantiene su reducción de la pobreza en 2,4 % anual, alcanzaría en crecimiento a los "tigres asiáticos".