HISTÓRICO
Vélez y Mendoza maquillaron a Nacional
Wilson Díaz Sánchez | Publicado el 16 de septiembre de 2009
Los goles de Estiven Vélez (34 segundos) y Humberto Mendoza (86 minutos), ambos con fallas compartidas del arquero Johan Cerón, le dieron la victoria 2-0 de Nacional sobre el Bucaramanga, anoche en el estadio Atanasio Girardot.

Al margen del resultado, la noche futbolística fue opaca para los dirigidos por Ramón Cabrero.

Con el tanto de camerino que marcó Nacional y los ímpetus que insinuaron sus jugadores se pensó que iba arrollar al equipo leopardo, pero no fue así. A medida que transcurrían los minutos el conjunto antioqueño volvió a mostrar sus deficiencias en la generación de fútbol y, por ende, en el ataque.

Los constantes pelotazos y las malas entregas de los jugadores hacían que el técnico Cabrera se llevara las manos a la cabeza y evidenciara su impotencia. La dependencia en Giovanni Moreno volvió a aparecer, aunque el flaco tuvo un regular rendimiento.

A pesar de que su juego no era tan convincente, la pobreza del rival posibilitó que Nacional aumentara la cuenta, pero Víctor Ibarbo no acertó en la puntada final. No en vano las silbatinas que escuchó el morocho de la tribuna cuando iba al descanso, las mismas que iban dirigidas al brasileño Baiano.

Los búcaros, en sus escasas intenciones ofensivas, no alcanzaron a generar riesgos mayores en el arco defendido por Gastón Pezzuti.

Para la complementaria el técnico Cabrero envío a la cancha a Cristian Correa y dejó en el camerino a Ibarbo, con la intención de darle solidez al medio campo.

Sin embargo, el panorama cambió poco. El anfitrión conservó la iniciativa y tuvo más tiempo el balón, pero sin la contundencia que necesitaba para ir tranquilo al duelo de vuelta en la Ciudad de los Parques.

Ni el ingreso de Sergio Galván por Marlon Piedrahíta (70') alcanzó a darle un mejor semblante a Nacional, que también sacó a Giovanni Moreno (golpeado) por Wálter Moreno a seis minutos del cierre del compromiso.

Sólo mediante la potencia de Humberto Mendoza en un tiro libre y otro error del arquero Cerón, a los 86 minutos, permitió el 2-0 final en un partido discreto al que asistieron cerca de 6.000 personas.