La ahora expresidenta de Brasil Dilma Rousseff afirmó que la votación de este miércoles en el Senado en que fue destituida consumó un “golpe de Estado” en el país y anunció la más “enérgica, determinada y firme oposición a los golpistas”.
“Es el segundo golpe de Estado que enfrento en la vida. Primero fue el militar (1964), que me afectó cuando era una joven militante; el segundo fue el parlamentario, que me derriba del cargo para el que fui elegida”, afirmó en su primer pronunciamiento tras la destitución, ante decenas de simpatizantes.
“Hoy el Senado tomó una decisión que entra a la historia de las grandes injusticias: escogieron rasgar la Constitución; decidieron interrumpir el mandato de una presidente que no cometió ningún crimen; condenaron...