Las protestas, que no merman a pesar de que retiró la reforma pensional, podrían augurar otra era.
Tal como dijeron expertos, detrás de las protestas contra la reforma pensional, está la idea de que Ortega se alejó de los principios sandinistas para recordar un pasado dictatorial. FOTO
efe
Nueve días de protestas y enfrentamientos están dejando huella en territorio nicaragüense. El régimen de Daniel Ortega, que se las ha arreglado para eliminar todo conato de malestar o disidencia mediante la fuerza o la persecución, parece incapaz de controlar las manifestaciones que se han extendido por todo el país.
Ayer, el balance que dejaban las tensiones en la nación centroamericana era ya de 34 muertos, 121 heridos (12 de gravedad) y decenas de detenidos. Aunque el pasado 22 de abril, el presidente Ortega revocó su proyecto para reformar las pensiones –la mecha que encendió las protestas–, y con esa medida mermó la movilización en las calles, aún hay numerosos focos de manifestaciones en distintas zonas. El principal de ellos, en la Universidad...