Este fin de semana las cosas volvieron a salirse de control en territorio nicaragüense. Reviviendo lo ocurrido desde que las protestas contra el régimen de Daniel Ortega empezaron –miércoles 18 de abril–, la represión de las autoridades y la persecución de los simpatizantes del gobierno se ensañaron con los jóvenes y familias que claman por una democracia más amplia en el país centroamericano.
En la mayoría de las ciudades hubo enfrentamientos. Pero la localidad de Masaya, cercana a la capital, Managua, fue la más afectada durante 12 horas de caos.
Por decenas se contaron los disidentes heridos desde el sábado en enfrentamientos contra fuerzas antidisturbios y adeptos al régimen. Con palos y piedras, los vecinos que desde hace días protestaban...