Las autoridades belgas blindaron el martes la capital del país después de que al menos 30 personas murieran y decenas resultaran heridas en explosiones contra el aeropuerto y el metro de Bruselas.
Bélgica elevó su nivel de alerta y desvió trenes y autobuses con destino a la ciudad, ordenando a la gente que se quedara donde estaba. Los aeropuertos de toda Europa reforzaron su seguridad mientras una flota de vehículos de emergencia se ponía en marcha para gestionar los daños en Bruselas.
Las explosiones, que la fiscalía de Bruselas describió como atentados terroristas, se produjeron días después de que el principal sospechoso de los atentados de París en noviembre fuera detenido en la capital belga. Tras su arresto, Salah Abdeslam, de 26 años,...