Los restos del dictador fueron trasladados desde el estatal Hospital Santo Tomás en Panamá hasta un crematorio, donde hubo la ceremonia familiar.
Ni en el hospital ni en las calles de Ciudad de Panamá hubo señales de los detractores o los seguidores el pasado lunes 29 de mayo cuando se conoció la noticia de su muerte.
FOTO
afp
M anuel Antonio Noriega, uno de los más corrompidos y brutales dictadores que haya padecido América Latina, acaba de fallecer de un cáncer al cerebro en la ciudad de Panamá, donde estaba preso desde 2011, luego de haber cumplido diecisiete años de prisión en Estados Unidos y cinco en Francia, por crímenes contra los derechos humanos, colaboración con el narcotráfico, robos, torturas, lavado de dinero sucio y una larga lista de delitos más. Aunque pagó en parte su negro prontuario, es posible que sus hijas hereden una buena cantidad de millones esparcidos en cuentas secretas por el ancho mundo que la justicia de tres países no ha conseguido recuperar.
Todo es oscuro y turbio en la vida del célebre “Cara de piña” –así apodado por las marcas de...