Poco valieron las declaraciones del gobierno en contra de la marcha, porque ayer, en el centro de Buenos Aires, miles de argentinos salieron a la calle para manifestar su enfado y su rechazo por el caso del asesinato del fiscal Alberto Nisman.
Desde la Plaza de los Dos Congresos, la movilización convocada por fiscales y opositores salió, a las 18 horas, rumbo a la Casa Rosada. Las consignas que se oyeron durante la misma fueron “todos somos Nisman”, “asesina” y “Cristina no te metas con la República”.
Los ciudadanos que asistieron a la marcha expresaron inconformidad por lo que consideran es otro escándalo en el que el gobierno no responde. Así lo expresó al diario Clarín Ramona, una empleada administrativa que acudió al lugar: “indignada, cansada de que en este país no haya nunca soluciones, solo problemas”.
En una intervención ante los medios previa a la protesta, la presidenta Cristina Fernández dijo que “los argentinos trabajamos mucho para llegar a este punto, no podemos permitir que nos trasladen conflictos o que intenten enfrentarnos entre nosotros”.
“Algunos de adentro no nos perdonan haber terminado con la ignominia de la obediencia debida y el punto final”, agregó, refiriéndose indirectamente a las críticas que recibe en la actualidad.
Argentina se polariza
Lo acontecido con el fiscal que estaba a cargo de la investigación por los atentados a la sede de la Asociación Mutualista Israelita Argentina (Amia), el 18 de julio de 1994, y que denunció cuatro días antes de su muerte (18 de enero) un presunto encubrimiento del gobierno y de Fernández a los terroristas que ejecutaron el atentado, no deja de suscitar enfrentamiento.
Máxime si todas las expresiones de condena y llamados a marchar han obtenido respuestas aún más enérgicas por parte del kirchnerismo, incluyendo a la propia presidenta. Esto, según Vicente Palermo, politólogo e investigador del Centro de Investigaciones Políticas (Cipol) de Argentina, será lo que lo sentenciará.
“Políticamente la marcha tendrá un impacto público y político muy importante. El gobierno la consideró una movilización enemiga, por esto, si la protesta tiene éxito tendrá bastantes repercusiones contra el oficialismo, en especial para Cristina”, explicó a EL COLOMBIANO.
Al cierre de esta edición, se reportaba la asistencia de por lo menos decenas de miles de personas, a pesar de la lluvia que se desencadenó sobre la tarde bonaerense. La marcha tuvo éxito.
Mientras esto ocurre, y tal como relató Palermo, “han sucedido otras cosas importantes. Una testigo (Natalia Fernández) hablaría en contra del proceso de peritaje después de hallado el cuerpo de Nisman. También se produjo una decisión controvertida, en cuanto a que la procuradora general Alejandra Gils Carbó, determinó que ya serán tres fiscales y no uno los encargados de proseguir con el caso de la Amia”.
“La decisión de la procuradora no la entiendo. Se podría decir tanto que siendo tres se fortalecerá la investigación, como que con esto ninguno se va entender con los otros y eso va a dificultar la pesquisa del caso”, agregó.