Aquellos cristales rotos que recuerdan el peligro del odio
Hace 80 años, el 9 de noviembre de 1938, se inició la persecución nazi a los judíos.
Este jueves, en Berlín, se leyeron los nombres de 55.700 judíos berlineses asesinados por el nazismo. En la imagen, dos niños encienden unas velas de una menorá judía. FOTO
EFE
El nombre, “Noche de los cristales rotos”, remite más al tintineo del vidrio cayendo que al fuego en las sinagogas y a los gritos de los judíos siendo sacados de sus casas por las tropas de asalto nazi (SA). El eufemismo terminó imponiéndose para denominar lo sucedido la noche del 9 de noviembre de 1938, cuando el régimen de Adolf Hitler asaltó en sus casas y en sus sitios de oración a miles de judíos e inauguró, también sin nombrarlo, el Holocausto.
Pero la historia es la que permite este tipo de afirmaciones concluyentes. Solo con los años se ha aclarado lo que pasó esa noche. Primero, la muerte de un diplomático alemán en París, abaleado por un judío que había ido a la embajada a reclamar por la expulsión de su familia de Alemania. Al conocer...