Tras la polémica reunión entre diplomáticos de Estados Unidos y Rusia en Arabia Saudita, Trump se pronunció y afirmó que si Ucrania desea un papel en la mesa de negociaciones, deberá realizar elecciones para elegir un nuevo mandatario.
Los anuncios de Trump llegan en medio de una lluvia de críticas por parte del presidente ucraniano Volodímir Zelensky y de líderes de la Unión Europea, quienes aseguran que las decisiones del mandatario norteamericano están poniendo en riesgo la seguridad de Europa.
En una rueda de prensa desde Florida, el mandatario se despachó contra las declaraciones del presidente ucraniano, quién ha expresado en repetidas ocasiones su molestia frente a los acercamientos entre EE. UU. y Rusia.
La comunicación entre Washington y Moscú inició desde la semana pasada, cuando se dio a conocer que Trump y Putin sostuvieron una llamada telefónica en la que hablaron sobre un posible inicio de negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania.
Aunque Trump negó que este era el interés principal, tras el encuentro entre diplomáticos de alto nivel de ambos países, que se llevó a cabo este martes en Arabia Saudita, se confirmó que estos darían lugar a una mesa de diálogos para buscar una salida a la guerra, pero que esta sería, temporalmente, sin la presencia de Ucrania.
Zelesnki nuevamente se pronunció y afirmó que no acataría ninguna decisión que se tomara sin que se le diera a Ucrania un lugar en la mesa. De igual manera, varios líderes de la Unión Europea mostraron su inconformidad y exigieron su participación en los diálogos, afirmando que las concesiones que se le pudieran ofrecer a Moscú serían peligrosas para Europa y alimentarían los ánimos imperialistas de Putin.
Sin embargo, en la reciente rueda de prensa, Trump cuestionó las acusaciones de Zelenski y además lo acusó por haber permitido que la guerra llegara hasta ese punto, “fueron los actuales dirigentes ucranianos los que permitieron que la guerra continuara”, dijo.
Sumado a esto, el magnate, que siempre ha cuestionado las ayudas que Estados Unidos ha enviado a Ucrania y también ha afirmado reducir el presupuesto de su país a la defensa de Europa, le advirtió, precisamente a Ucrania, que deberá “pagar el dinero que se le entregó para su defensa, o especificar a dónde fue a parar”.
Los anuncios de Trump llegan en un punto crítico, pues altos líderes de Europa ya han mostrado su preocupación respecto al acercamiento entre Washington y Moscú y lo han calificado como un riesgo para la seguridad europea.
Incluso, la primera ministra de Dinamarca Mette Frederiksen, anunció la creación de un plan de “rearme masivo”, asegurando que la amenaza rusa es latente y que este país tiene ánimos expansionistas en Europa del Este.
El Kremlin, dentro de los anuncios que ha realizado, ha afirmado tener intenciones de que todos los países europeos que ingresaron a la OTAN después de 1997 se retiren de la alianza, lo que implicaría que estos pierdan la protección que la agrupación ofrece.
Pese a las acaloradas discusiones y a los señalamientos que se han realizado, Trump anunció que no se opondría a un despliegue de fuerzas de paz europeas en Ucrania. Lo que es una de las garantías que pide Kiev para negociar la solución al conflicto.
“Aunque sea triste decirlo, el presidente Zelenski hoy solo cuenta con el 4% de aprobación en su país, hace mucho tiempo que los ucranianos no tienen elecciones”, dijo el magnate y agregó que Rusia no tiene intenciones de atacar a Europa, “Rusia es capaz de destruir muy rápidamente al 100% las ciudades ucranianas, incluida Kiev, pero no quiere hacerlo”.