Pese a la insistencia de la oposición en las calles y a las advertencias de la comunidad internacional, Maduro cambiará la Constitución, aunque pocos los apoyen.
La batalla con micrófonos, advertencias y arengas no bastó. Los clamores de la oposición venezolana en las calles durante 168 días, que le costaron la vida a 125 manifestantes, y el rechazo casi unánime de la comunidad internacional fueron insuficientes para contener el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente.
Sordo a las protestas y bloqueos en las capitales y en otras regiones, Nicolás Maduro cumplió con su promesa: “llueva, truene o relampaguee”, las votaciones para elegir a 545 asambleístas que modificarán la Constitución del vecino país llegaron a término.
Si bien la firma encuestadora Datanálisis informó días antes que el 75 % de los venezolanos estaba en contra de la medida del presidente, al cierre de esta edición el Consejo Nacional...