Venezuela traza el principio del fin de Nicolás Maduro

  • Las calles de Caracas se llenaron de personas que marchaban en contra del gobierno de Maduro. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
    Las calles de Caracas se llenaron de personas que marchaban en contra del gobierno de Maduro. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
  • Así estuvo el centro de Caracas este miércoles. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
    Así estuvo el centro de Caracas este miércoles. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
  • Venezolanos en Colombia también protestaron. Así se veía la Plaza de las Luces en Medellín. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
    Venezolanos en Colombia también protestaron. Así se veía la Plaza de las Luces en Medellín. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
  • Juan Guaidó, juramentó como presidente interino. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
    Juan Guaidó, juramentó como presidente interino. FOTOS Reuters, AFP y Róbinson Saenz
Publicado el 24 de enero de 2019
en definitiva

El pueblo venezolano se reencontró en las calles para protestar en contra de la dictadura de Maduro. El resultado es un avance de la oposición en su intento por volver a la democracia.

Los venezolanos hoy tienen dos presidentes: uno con una muy cuestionada elección popular, Nicolás Maduro, y el legitimado por el pueblo, Juan Guaidó, líder de la Asamblea Nacional, quien ayer asumió como presidente interino del país vecino ante el parlamento y una multitud que clamaba su nombre.

Fue un día de confusión. Estaba claro al comienzo de la jornada que el 23 de enero de 2019 sería un momento clave en la historia del país: la oposición llamó a una serie de protestas que se perfilaban como una nueva era de manifestaciones en contra del régimen de Maduro, tal como sucedió en 2014 y 2017, cuando las calles se colmaron de coplas para pedir la libertad del pueblo, las voces detractoras fueron encarceladas y fallecieron al menos 170 personas a causa de la represión del régimen, 43 en 2014 y 127 en 2017, según cifras del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

La oposición tenía un plan que pocos conocían y la cita para hacerlo realidad fue a las 10 de la mañana. “Había bastante gente. Despedimos el 2018 sin una cabeza, sin esperanzas, y estamos empezando el año con un líder que atrajo masas”, contó Iván Zambrano, un venezolano de 29 años quien salió a marchar en las calles de Caracas para pedir el fin de la dictadura.

En imágenes: Venezuela vuelve a las calles

Camino a la tarima donde estaba Guaidó, en el municipio de Chacao, las miles de personas que estaban en las calles hacían más difícil llegar a ese objetivo: el escenario donde el diputado líder de la Asamblea Nacional opositora –que dicho sea de pasó es la única institución de Venezuela que se reconoce en el ámbito internacional– pronunciaría su discurso para conmemorar la gran marcha del 23 de enero.

Ese día en el que hace 61 años terminó la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, en 1958, y cuando en 2019 los opositores buscaron presionar una vez más al régimen de Maduro, el hombre que heredó el poder en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez y llevó al país a una crisis humanitaria que hoy preocupa a la Organización de Estados Americanos (OEA), el Grupo de Lima, Estados Unidos, la Unión Europea y países que sumaron sus voces para pedir el regreso de la democracia a Venezuela.

“¡Abajo cadenas! Gritaba el señor. Y el pobre en su choza. Libertad pidió”, clamaban los marchantes. Esa, la primera estrofa del himno nacional de Venezuela, se entretejía con gritos de “y va a caer y va a caer, este gobierno va a caer”. Aplausos, cacerolazos, gritos, llanto: lágrimas que se mezclaban con voces entrecortadas diciendo que el pueblo está presente.

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Entre ese clamor llegó el tan esperado discurso de Guaidó. Testigos como William Peña, un venezolano de 43 años quien ha participado en marchas desde hace más de tres lustros, se quedaron sin escuchar lo que el diputado proclamaba. “Es la primera vez que veo a tanta gente en la calle desde 2002. Era impresionante sentir el ruido y las voces alrededor”, contó.

Entonces, aquellos que estaban cerca de la tarima, otros que estaban conectados por redes sociales o el televisor, alzaron su mano derecha y escucharon lo que una parte del pueblo clamó desde el pasado 5 de enero cuando Guaidó juramentó como líder de la Asamblea Nacional: su declaración como presidente.

Guaidó, mandatario legítimo

“Juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo nacional como presidente encargado de Venezuela. El cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres”, proclamó ante la Asamblea Nacional y el pueblo. Entre frases tomaba un respiro, con cada pausa llegaban los aplausos y los gritos. Al final de su discurso, fueron tantas las voces de apoyo que el micrófono que estaba frente a él se quedó corto para transmitir el mensaje que este hombre de 35 años, el tercero en la línea de mando del partido Voluntad Popular, daba como su primer discurso presidencial.

“Juan Guaidó no se ‘auto-proclamó’. El ha actuado en el marco de las atribuciones que le confieren los artículos 233 y 333 de la Constitución, con el respaldo de la Asamblea Nacional. Quien se ‘auto-proclamó’ fue el usurpador de Miraflores: Nicolás Maduro”, asegura José Ignacio Hernández, abogado constitucionalista y profesor de la Universidad Central de Venezuela.

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Y es que según la Carta Magna venezolana, el presidente de la República debe juramentarse ante la Asamblea Nacional, el parlamento, en el que en 2015 la oposición obtuvo 122 curules, contra 45 del oficialismo. A diferencia de Guaidó, cuando Maduro “tomó posesión” como presidente hace tan solo dos semanas, el 10 de enero, él lo hizo ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con magistrados que él mismo eligió, sin el pueblo presente.

“La Asamblea Nacional emitió unos acuerdos diciendo que el presidente era un usurpador porque el 20 de mayo de 2018 no hubo elecciones. El parlamento actuó de acuerdo con esa declaración y Guaidó se ha juramentado, no solo ante el parlamento, sino ante el pueblo en la calle. Es más legítimo que cualquier otro”, asegura Juan Manuel Raffalli, abogado constitucionalista y profesor de derecho de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas.

Con el pueblo apoyando a Guaidó, ahora Venezuela tiene, en la práctica, dos presidentes. Al preguntarle a Raffalli quien manda en el país, el experto explica que Maduro tiene una “apariencia de institucionalidad” que lo respalda y es el gobernante de facto, pero Guaidó cuenta con el poder popular. Entonces, mientras Maduro sigue tomando decisiones en el país, la mayoría de estados no reconocen sus políticas y, en contraste, avalarán las decisiones que a partir de ahora tome su opositor.

El mundo apoya a Guaidó

Tras la juramentación del ahora mandatario interino llegaron los espaldarazos de la comunidad internacional. El primero fue el del gobierno de Estados Unidos: “Los ciudadanos de Venezuela han sufrido demasiado durante este tiempo a manos del régimen ilegítimo de Maduro. Hoy, he reconocido oficialmente al Presidente de la Asamblea Nacional como mandatario”, señaló Donald Trump en un comunicado de la Casa Blanca.

El profesor de relaciones internacionales de la Universidad Sergio Arboleda, César Niño, explica que el reconocimiento de Estados Unidos al gobierno de Guaidó es una estrategia diplomática que busca asfixiar al régimen, cortar los canales de comunicación que tiene cualquier estado de derecho y reconocer a un gobierno alterno que pude representar sus intereses”.

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Con la declaración de Trump llegó el pronunciamiento de la OEA, a través de su secretario general Luis Almagro, quien saludó al nuevo presidente, luego Colombia y una decena de países más (ver recuadro). Pero aún hay estados que reconocen la dictadura de Maduro, entre ellos dos potencias mundiales. “Está internacionalmente aislado, pero tiene dos polos a tierra grandes, China y Rusia, un brazo de inteligencia que es Cuba y los comandos ciudadanos”, comenta Jairo Libreros, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Externado.

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El pueblo, la Asamblea y algunos estados ya dieron el primer paso, pero aún falta la estocada final: el apoyo de todas las Fuerzas Armadas a Guiadó. El presidente interino ha señalado que la cadena de mando está rota porque Maduro no fue elegido democráticamente en las elecciones de 2018. Vale recordar que en ese entonces el dictador apareció diez veces en el tarjetón, solo participó el 46 % de la población, hubo escasos candidatos de la oposición y la comunidad internacional, incluida Colombia, desconoció su “triunfo”.

Este año ya se han presentado focos de rebelión en las Fuerzas Armadas. Integrantes de la Guardia Nacional, que es la policía militar del régimen, se sublevaron el pasado lunes en el comando de Cotiza. Hombres de la Policía se unieron al canto de los manifestantes en Carabobo y ayer un grupo de militares retirados, encabezados por el general (r) Jesús Alberto Milano, dieron la espalda a Maduro. Al respecto, el general (r) Cliver Alcalá, quien acompañó a Chávez desde 1982 hasta su muerte en 2013, aseguró que reconoce a Guaidó como presidente porque “Maduro es un usurpador”.

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Duelo de interpretaciones

La disputa en Venezuela no solo está en las calles y en los discursos, sino en las lecturas de la Constitución. La presidencia interina de Guaidó está sustentada en tres artículos de la Carta Magna de 1999, que fue promovida por el propio Chávez.

Con base en el artículo 233, la oposición considera que al ser reelegido de forma ilegítima, Maduro se encuentra en “abandono del cargo” y, por lo tanto, el presidente de la Asamblea Nacional debe asumir y convocar a una elección dentro de los treinta días siguientes a su juramentación.

Esta lectura se sustenta, además, en los artículos 333 y 350 que obligan a los ciudadanos a desconocer a un régimen que “contraríe los valores, principios y garantías democráticos y menoscabe los derechos humanos”.

Sin embargo, el oficialismo, representado por el Tribunal Supremo de Justicia, considera que la juramentación de Guaidó es “un acto de fuerza para derogar la constitución” y podría aprovechar el control legislativo que tiene desde la Asamblea Nacional Constituyente para intentar quitarle su inmunidad como diputado y detenerlo.

Guaidó, al bajar ayer de la tarima convertido en el presidente paralelo de Venezuela, dijo no tener temor por él, “sino por nuestra gente que la está pasando muy mal”. El hombre del partido de Leopoldo López está dispuesto a correr con su misma suerte, a pagar con su propia libertad la hazaña de ayer para intentar devolverle la democracia al pueblo venezolano.

Con este panorama, la oposición intenta reorganizarse para reestablecer el orden democrático en el país. Tal como lo señaló Rosa Orozco, madre de una de las jóvenes que falleció en las protestas de 2014 asesinada por policías del régimen, “este es el comienzo del fin. El principio para la libertad y el fin de la dictadura”. Lograrlo está en manos de los venezolanos

Contexto de la Noticia

Paréntesis ¿la tercera es la vencida?

Las protestas convocadas representan la tercera ronda de movilizaciones contra el gobierno de Maduro en los últimos años. El primer antecedente fue en 2014, como respuesta a las medidas económicas del gobierno. En estas manifestaciones murieron 43 personas y el líder opositor Leopoldo López fue detenido acusado de instigación pública y asociación para delinquir. La oposición volvió a las calles en 2017, esta vez en rechazo a la Asamblea Nacional Constituyente que quitó las competencias al parlamento. En esa ocasión, las víctimas fueron 163, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social.

informe legítimo a los ojos del mundo

· El presidente de Estados Unidos Donald Trump fue el primero en reconocer a Juan Guaidó como presidente interino y agregó que “todas las opciones están sobre la mesa” en caso de que Maduro no acepte un gobierno de transición.

· El presidente colombiano Iván Duque señaló que reconoce el gobierno de transición del opositor.

· El gobierno provisional también fue reconocido por Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Canadá, Costa Rica y Guatemala.

· El secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, ratificó su respaldo a Guaidó.

Juliana Gil Gutiérrez

Periodista internacional, amante de los perros y orgullosa egresada de la facultad de Comunicación Social - Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana.

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