Mientras en la vereda El Orejón, del municipio de Briceño, las Farc y el Gobierno recogerán las minas antipersonal que dejaron plantadas tantos años de conflicto armado, la banda criminal “los Urabeños” sigue sembrando estos artefactos explosivos en el Urabá antioqueño.
Víctima de una de esas minas fue un patrullero del cuerpo élite de la Policía de Carabineros, Álvaro Javier Sánchez Maza, quien perdió sus piernas tras perseguir al jefe máximo de “los Urabeños” Dairo Antonio Úsuga David, alias “Otoniel”, en la operación Agamenón.
Aunque el frente 58 también siembra minas en esa región, algunas interceptaciones de la Policía así como las últimas capturas indican que “los Urabeños” las estarían ubicando en esta misma zona para escapar de las operaciones.
Así lo afirmó el comandante de la Policía de Carabineros, general Luis Eduardo Martínez: “Tenemos como antecedentes la captura de “El Negro” con elementos para la fabricación de minas antipersonal y las interceptaciones de comunicaciones en las que ‘los Urabeños’ ordenan minar esos caminos para evitar el avance nuestro. Trajimos gente de antiexplosivos precisamente para evitar esto... tenemos comunicaciones de ellos que dicen: ¡Minen todo eso para evitar que bajen y lleguen!. Y lo cierto es que este hombre perdió las piernas en un campo minado en territorio de la banda criminal”.
La tragedia
Una explosión retumbó y dejó sordos a todos en la vereda La Esperanza, zona montañosa de San José de Apartadó, en la mañana del 6 de mayo. Así lo recuerdan los compañeros de Sánchez, quien según las evidencias, es hasta ahora la única víctima de las minas de “los Urabeños”.
Álvaro Javier Sánchez, técnico en desminado y el primero en bajarse del helicóptero, caminó escasos metros para examinar si la zona estaba libre de explosivos. Alcanzó a detectar un campo minado y cuando se devolvió para avisar a sus compañeros pisó un artefacto. “Caí y rodé arrastrándome porque las piernas no me servían. A varios metros de distancia, al momento de pararme, vi que no tenía una pierna y la otra estaba destrozada”, fue la declaración que Sánchez dio a los medios y a la Policía.
Médicos de la Clínica Panamericana de Apartadó le amputaron sus piernas, le enyesaron un brazo fracturado y le trataron varias quemaduras. Luego recibió atención médica en Bogotá y, por último, a su lugar de residencia en Montería.
El día de la explosión, Sánchez y su grupo estaban cercando a alias “Otoniel” quien intentaba huir del área de Nueva Antioquia a San José de Apartadó. Según Martínez, en ese municipio el jefe de “los Urabeños” se refugiaría en el área de alias “Manteco”, jefe del frente 58 de las Farc, con el que aparentemente el jefe de esta banda criminal tiene una alianza desde 2014, cuando ambos realizaron el plan pistola en Córdoba y Antioquia, por el que murieron varios policías.
Según el comandante de la Policía de Carabineros, en los próximos meses, el patrullero Sánchez será atendido en el Centro de Rehabilitación Inclusiva (CRI), del Ministerio de Defensa, destinado a la rehabilitación física e integral de los uniformados con discapacidades causadas por el conflicto.
“Aprenderá a caminar con prótesis. Así mismo, tendrá que esperar el proceso médico laboral para determinar si su incapacidad es permanente y quedará pensionado y se debe evaluar si hay una indemnización”, afirmó el alto oficial.
El caso de Sánchez no tuvo mucho despliegue en los medios de comunicación pues ocurrió en la misma época del atentado al cabo Edward Ávila, en Norte de Santander, que indignó a los colombianos porque la pierna mutilada de este uniformado fue exhibida en un parque.
Operación contra “Otoniel”
Desde el 2007, según la Dirección Nacional contra Minas, las bandas criminales utilizan minas antipersonal para protegerse.
“En el Bajo Cauca, en la zona de Cáceres y Tarazá es probable que usen esta clase de artefactos para defender cultivos ilícitos y laboratorios”, precisó el secretario de Gobierno de Antioquia, Santiago Londoño.
La banda “los Urabeños” es considerada por la Policía como la más grande del país y con redes en América, Europa y África. Según la Fundación Nuevo Arcoíris hace presencia en 17 departamentos y para la Fiscalía tiene cerca de 2.900 hombres, incluso más que el Eln. De hecho, Martínez sostiene que ahora alias “Otoniel”, líder de esta agrupación criminal, siembra minas para evitar ser capturado, una práctica que pudo haber aprendido en la guerrilla años atrás.
“Otoniel” se inició en el Epl y las Farc, antes de hacer parte de las Autodefensas Unidas de Córdoba y Urabá, y de liderar a “los Urabeños”, tras la captura de “don Mario” y la muerte de su hermano Juan de Dios Úsuga alias “Giovany”... aprendió tácticas de guerra en estas organizaciones”, indicó el oficial.
Martínez recordó la cercanía de “Otoniel” con las Farc de vieja data, pues es primo hermano del guerrillero Luis Oscar Úsuga Restrepo, alias “Isaías Trujillo”, jefe del bloque noroccidental, también conocido como el bloque Iván Ríos, presente en Antioquia, Chocó, Córdoba, Sur de Bolívar y parte del Eje Cafetero.
“No solo tenemos información de inteligencia que indica que el Clan Úsuga ha ordenado minar varios ejes de avance por donde se movilizan cabecillas como “Otoniel”; también conocemos su relación con alias ‘Manteco’, del frente 58 de las Farc, para proteger estos ejes”, afirmó Martínez.
Comandantes como el de la Séptima División, general Leonardo Pinto; del batallón Pedro Nel Ospina, general Julio César Roa; del batallón de Desminado Humanitario (Bides), coronel Willington Benítez; de la Dirección contra las Minas Antipersonal, Rafael Colón, confirmaron que sembrar minas antipersonal no es una práctica usual en las bandas criminales en el país. Y en el caso de Colón aseguró que no tienen registradas más víctimas de minas antipersonal de estos grupos.
“Estas minas antipersonal son utilizadas por las bandas criminales y las guerrillas también para responder a la ofensiva de la Fuerza Pública y para controlar los corredores de cultivos de coca, lo que es preocupante para nosotros. Tenemos 31.750 hallazgos de campos minados en el país y la mayoría están en zonas de conflicto como El Catatumbo, el Nudo del Paramillo, Bajo Cauca, Arauca, los Montes de María, La Macarena, El Caguán, el Nordeste del Cauca, el Sur del Valle del Cauca, Nariño y Putumayo”, indicó el general Rafael Colón.