Natalia Springer aseguró no tenía doble militancia al trabajar en medios y Fiscalía y que fue contratada para hacerle propaganda al fiscal. FOTO COLPRENSA
Natalia Springer rompió su silencio. Lo primero que enfatizó es que cambió el apellido de Lizarazo a Springer, hace 18 años cuando contrajo matrimonio con un ciudadano extranjero, y conservó el apellido de su exesposo cuando se encontraban residiendo en Austria, “fue lo único que conserve después de mi divorcio”, dijo.
La asesora externa de la Fiscalía señala que el cambio de apellido obedece a motivos netamente personales “Esto hace parte de mi vida privada, y les pido que siga así”.
Además, aseguró que sus títulos profesionales en el extranjero son auténticos y precisó que habla perfectamente alemán, y que ha tenido la oportunidad de instruirse en las mejores instituciones con respecto a los temas de conflicto. “He tenido una vida profesional...