A través de la resolución 153 de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) quedó establecido que el impuesto que abarca el consumo de cigarrillos y tabaco también se aplicará a los electrónicos.
Este gravamen se venía incrementando gradualmente desde la Reforma Tributaria impulsada por el Gobierno desde el año 2016 a los cigarrillos tradicionales. La carga impositiva empezó siendo de 700 pesos, por cajetilla; en 2017 se incrementó a 1.400 y para este año se fijó en 2.100 pesos (ver Origen).
Una de las explicaciones de la Dian se sustenta en que estos dispositivos “contienen polvo de tabaco, son un producto que se consume sin combustión, por calentamiento electrónico. Tiene la apariencia de un cigarrillo corto, de forma cilíndrica,...