El negocio inmobiliario es otra de las apuestas de la cooperativa que ajustó tres años de intervención. A octubre sumó excedentes por $2.464 millones.
El negocio inmobiliario es otra de las apuestas de la cooperativa que ajustó tres años de intervención. A octubre sumó excedentes por $2.464 millones. FOTO ARCHIVO
Reconocida en Antioquia por la comercialización de productos de la canasta familiar, y sometida a un proceso de intervención por parte de la Superintendencia de Economía Solidaria (Supersolidaria) desde septiembre de 2015, la Cooperativa Consumo ajustó su hoja de ruta para dejar atrás la mala racha y sanear las finanzas.
Juan Gil Sierra, agente Especial y representante legal de la entidad, explicó que la clave está en volver a los orígenes, retomar la vocación multiactiva que le imprimieron sus gestores, lo que equivale a decir que además de la comercialización se aproveche la posibilidad que tiene Consumo de incursionar en otros negocios como el desarrollo inmobiliario o establecer alianzas estratégicas para impulsar su expansión.