Los cráteres lunares sí contienen agua

  • Separada de la Tierra por solo 380.000 kilómetros, la Luna es el interés exploratorio más cercano para los humanos. La presencia de agua a escasa profundidad es una ventaja. FOTO Nasa
    Separada de la Tierra por solo 380.000 kilómetros, la Luna es el interés exploratorio más cercano para los humanos. La presencia de agua a escasa profundidad es una ventaja. FOTO Nasa
Por Ramiro Velásquez Gómez | Publicado el 22 de agosto de 2018
20°

de latitud en ambos polos, rango en el cual se registró la señal del hielo de agua

en definitiva

Varios estudios sugerían la existencia de agua en la Luna, algo que se confirma con una nueva investigación que se basó en datos entregados por una sonda india. El líquido está en los polos.

Se intuía, se decía, se sugería, pero ahora hay una certeza: hay agua en la Luna.

La confirmación llegó en un artículo de varios científicos, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, con participación de investigadores de la Nasa.

El agua se encuentra en las más oscuras y frías partes de las regiones polares. Está en depósitos de hielo irregularmente distribuidos, los cuales posiblemente son antiguos.

En el polo sur, de acuerdo con el estudio, la mayor parte del hielo se concentra en los cráteres, mientras que en el norte el líquido se halla distribuido en mayor proporción pero de modo muy disperso.

Que haya más en los cráteres en el sur es que este tiene más sitios fríos.

Ya en los años 60 se hablaba de la posibilidad de que hubiera agua en los sitios oscuros de este satélite natural de la Tierra, así como en otros cuerpos del Sistema Solar como Mercurio y el planeta menor Ceres.

Más recientes son los hallazgos de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter de la nasa y Chandrayaan-1, de la India, quienes reportaron la presencia de hidrógeno cerca a los polos lunares.

Pero eso, en palabras de Shuai Li, de la Universidad de Hawai, autor principal del estudio, podría haber sido por la existencia de hidroxilo o algo más con hidrógeno, no solo por agua.

Ese hidrógeno también podría provenir del viento solar, esas partículas de alta energía que continuamente golpean la Luna.

Y la posible existencia en el polo sur, sugerida por otra observación, podría haberse debido a un fenómeno diferente, como un suelo inusualmente reflectivo, explicó la Nasa.

El nuevo análisis

En esta ocasión, Li, junto a Richard Elphic, del Centro Ames de la Nasa y varios colegas más, estudiaron los datos del instrumento Mapeador de Mineralogía de la Luna (M3) para identificar tres señales específicas que prueban la existencia de hielo en la superficie lunar.

Ese instrumento, a bordo de la Chandrayaan-1, estaba diseñado para confirmar la presencia de hielo sólido. También recogió datos de las propiedades reflectivas características del hielo y midió directamente el modo como las moléculas absorben la luz infrarroja, con lo cual se puede diferenciar entre agua líquida, vapor o hielo.

El agua identificada está a pocos milímetros bajo la superficie, escribieron los investigadores en el artículo.

Una buena coincidencia

Como la Luna tiene una leve inclinación sobre su eje, con respecto al plano en el cual gira el Sol (eclíptica), provoca depresiones en las regiones polares, como cráteres por impactos de objetos, y hace que siempre permanezcan en la penumbra.

Son lugares donde la temperatura más caliente llega a los -156° Celsius, mientras la más baja alcanza -238°.

El agua en este astro se encuentra almacenada distinto a la de Mercurio y Ceres, en donde forma una mancha continua.

Así, un cuerpo que se consideraba seco y hostil podría ser más benigno al final de cuentas pues expediciones humanas podrían tomar el agua de esos depósitos.

Como la órbita lunar solo se estabilizó hace 2.000 a 3.000 millones de años, esto sugiere que el agua llegó por medio de cometas que chocaron contra su superficie y más recientemente por meteoritos, hecho que explicaría la disposición que se observa en parches.

Contexto de la Noticia

INFORME Las regiones oscuras todavía son un misterio

· La sonda Chandrayaan-1 estudió la superficie lunar durante 312 días, en órbita polar, dejando de funcionar el 28 de agosto de 2009. Cumplió todos sus objetivos científicos.

· El agua en la Luna está en lugares de sombra permanente, aunque en algunos puntos permite la observación óptica.

· Por ahora no hay misiones propuestas para estudiar el contenido de los cráteres y zonas oscuras en las regiones polares, que siguen siendo un misterio.

Ramiro Velásquez Gómez

Los temas de la ciencia, la astronomía y el medio ambiente con énfasis en cambio climático son mis campos de acción periodística. Con vocación por el mundo de los pequeños felinos y la defensa animal.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección