Así se desintegró el Columbia

  • Así se desintegró el Columbia
  • Así se desintegró el Columbia
Por Ramiro Velásquez Gómez. | Publicado el 01 de febrero de 2018

Lo que parecía un incidente más en la larga historia de los transbordadores espaciales fue el comienzo del fin para el Columbia y sus siete tripulantes.

A los 82 segundos de su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy el 16 de enero de 2003, y cuando se encontraba a 20 kilómetros de altura y avanzando 727 metros por segundo, un pedazo de espuma aislante del tanque se desprendió y golpeó el ala izquierda de la nave.

No era la primera vez que sucedía. En otras misiones se había observado pero nada había pasado y eso tranquilizó a los encargados de la Nasa.

Así comenzaba el lanzamiento 113 de los transbordadores, que hasta el momento solo registraba un accidente: la destrucción del Challenger 72 segundos después de su lanzamiento y la muerte de sus tripulantes el 28 de enero de 1986.

Era la misión 28 del Columbia y el lanzamiento 113 de estos vehículos.

El video de la partida fue revisado dos horas después y no reveló nada inusual. Al día siguiente, una película de alta definición mostró el pedazo de espuma golpeando el ala y posiblemente averiando la protección térmica para el reingreso a la atmósfera.

Todo normal

Los siete tripulantes cumplieron la misión sin tropiezos. Eran Rick Husband, comandante; el piloto William McCool; Michael Anderson, comandante de carga; el especialista israelí Ilan Ramon; Kalpana Chawla, también especialista, así como David Brown y Laurel Clark.

En tierra, ingenieros pedían realizar una inspección del ala izquierda usando tecnología del Departamento de Defensa en el espacio, solicitud que no fue atendida. Los técnicos de la Nasa analizaban posibles riesgos futuros, pero no evaluaron la situación que podía vivir el Columbia.

Hora del regreso

El Equipo de Control de Vuelo se preparó el 1 de febrero para el reingreso de la nave, tomándolo como uno más.

Hacia las 8:15 de la mañana, Husband y McCool iniciaron el proceso, encendiendo los motores cuando estaban sobre el océano Índico.

A las 8:44 el Columbia estaba en el borde la atmósfera a 120 kilómetros sobre el océano Pacífico. La temperatura de las alas era de 1.370° C, una situación normal.

A las 8:49 los sensores mostraron una tensión más fuerte que lo habitual y enseguida la nave entró en un periodo de 10 minutos de máximo calentamiento. Dos minutos más tarde a 480 kilómetros al oeste de California, la temperatura era de 1.450° C y a las 8:53 personas en tierra observaron un desprendimiento de piezas, el aire alrededor de la nave brilló provocando una huella luminiscente. La temperatura aumentaba, la nave seguía hacia Texas, estaba a 64 kilómetros de altura, seguía bajando, expulsaba piezas, a las 8:59 el centro de control se comunicó, el comandante alcanzó a decir “Roger, uh, bu... “

La cabina comenzó a desintegrarse.

De la nave se recogieron 84.000 partes por varias ciudades y estados, 40 % del Columbia. También, restos de los astronautas.

El desastre obligó a suspender los vuelos del programa hasta julio de 2006.

¿Se pudo evitar? Para los investigadores, fue negligencia de la Nasa, para esta, no había nada qué hacer: ¿cómo decirles a los tripulantes que tenían un serio problema que no podían resolver? ¿Para qué preocuparlos?

Un video recuperado mostró cómo charlaban durante el reingreso sin saber lo que comenzaba a pasarle a la nave.

Contexto de la Noticia

Paréntesis Un programa que dejó huella

Fue el Columbia el que había iniciado el programa de transbordadores espaciales con ese primer vuelo el 12 de abril de 1981, un programa concebido para la reutilización de naves tripuladas que llegaran a órbita baja y realizaran distintos experimentos y pruebas.

Estaba concebido para llevar hasta ocho astronautas y una carga de 23.000 kilos.

Fue empleado para construir la Estación Espacial Internacional y uno de ellos llevó al espacio el telescopio Hubble.

Los transbordadores fueron cinco: Columbia, Challenger, Discovery, Atlantis y Endeavour.

El último vuelo, el 135 del programa, lo hizo el Atlantis el 8 de julio de 2011 con solo cuatro tripulantes y un módulo para la Estación.

La primera muerte de la exploración

El soviético Valentin Bondarenko fue la primera víctima de la exploración espacial el 23 de marzo de 1961. El accidente sucedió cuando entrenaba en una cámara de baja presión con atmósfera 50 % oxígeno. Regó alcohol en un dispositivo eléctrico y sufrió serias quemaduras. Fue tres semanas antes del primer hombre en el espacio, Yuri Gagarin.

Tres americanos de la Apolo 1

Virgil Grissom, Ed White y Roger Chaffee entrenaban en tierra para volar en Apolo 1. Un corto circuito en la cabina invadió con fuego la atmósfera pura de oxígeno y los tres perecieron el 27 de enero de 1967. Su misión debía salir tres semanas después, el 21 de febrero. White había sido el primer americano en realizar una caminata espacial en la misión Gemini 4.

No se le abrió el paracaídas

El 4 de abril de 1964 el cosmonauta soviético Vladimir Komarov fue el primero en morir en una misión. En su viaje de un día a bordo de la Soyuz 1, el paracaídas no se abrió tras el reingreso a la atmósfera y falleció dentro de la cápsula al chocar con la superficie al oeste del pueblo de Karabutak. La corta misión tuvo varias fallas en la incipiente nave.

Regresaron y estaban muertos

La tripulación de la Soyuz 11 fue hallada muerta el 30 de junio de 1971 cuando el equipo de recuperación abrió la escotilla tras aterrizar cerca a Karazhal. Georgy Dobrovolsky, Viktor Patsayev y Vladislav Volkov murieron en el espacio cuando al desacoplarse de la estación Salyut 1 se abrió una llave y escapó el oxígeno. Pese a ello, la nave llegó bien.

El fatídico vuelo del Challenger

El 28 de enero de 1986 el transbordador Challenger explotó a los 72 segundo de despegar con los astronautas Gregory Jarvis, Christa McAuliffe, Ronald McNair, Ellison Onizuka, Judith Resnik, Michael J. Smith y

Dick Scobee. Un fallo en una abrazadera debido al frío, desprendiendo uno de los tanques, haciendo que la nave virara y se rompiera.

Ramiro Velásquez Gómez

Los temas de la ciencia, la astronomía y el medio ambiente con énfasis en cambio climático son mis campos de acción periodística. Con vocación por el mundo de los pequeños felinos y la defensa animal.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección