Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8
El número de niños con obesidad ha aumentado 10 veces en los últimos 40 años, según la OMS. Les estamos dando una
bomba de
azúcar.
Cuando su hijo lo mira con esos ojos grandes y le pide una galleta, es difícil decirle que no. Especialmente si cumplirle ese antojo puede evitar una incómoda escena de llanto en público. Esa golosina lo mantiene feliz y tranquilo y complacerlo parece un acto inocente.
Y si no es un confite lo que quiere, sino un cereal azucarado para el desayuno o un helado después del almuerzo o esos dulces que recogió en su calabaza este Halloween, ¿cómo negarle ese placer infantil? Después de todo, usted quiere ser un buen padre y esto implica hacer feliz a su hijo.
Pare. Píenselo nuevamente. Más que las grasas, ahora son bien conocidas las consecuencias que esa pequeña bomba de azúcar puede tener en los niños.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda...