La juventud y la adolescencia suelen considerarse como las épocas más saludables de la vida, donde el ser superó los riesgos que implica la infancia, y el cuerpo todavía no sufre las dolencias que aquejan a la adultez.
Sin embargo, esta población de jóvenes (la más grande en los países en vía de desarrollo en la historia reciente: mil millones según cifras del 2008 de las Naciones Unidas) sufre cada vez más enfermedades y problemas relacionadas con el envejecimiento y los estilos de vida sedentarios.
Así lo señala un estudio reciente realizado por diferentes universidades, centros de investigación, ministerios y departamentos de salud del mundo y coordinado por el Instituto para la Evaluación y las Métricas de Salud (Ihme por sus siglas en inglés)...