Antioquia sufre una masacre cada 9 días en este 2026: ¿dónde y por qué se registran?
La más reciente se registró en los límites de Vegachí y Yalí con 7 víctimas, en hechos que implican al Clan del Golfo. Disputas por el control en la ruralidad incrementaron los homicidios múltiples este año.
Comunicador social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé como periodista en Qhubo y El Mundo. Apasionado por los deportes, las estadísticas, los temas judiciales y de movilidad. Un curioso por buscar los detalles de la noticia.
Un ajuste interno del Clan del Golfo, al parecer por una plata perdida, ocasionó la masacre de siete personas, en los límites entre Vegachí y Yalí, en el Nordeste antioqueño. Cinco de los cuerpos quedaron en el primer municipio y los dos restantes al otro lado del límite. Con estos muertos ya se contabilizan siete masacres este año, la cifra más elevada en los dos primeros meses del año y los primeros días de marzo en la última década.
El registro es más dramático si se comparan los números del año pasado, cuando hubo dos masacres en el departamento: una de tres personas en Yarumal y otras tantas en Urrao, hechos que involucrarían al grupo armado ya mencionado.
Le puede interesar: Captura de 16 jefes de la mafia local le valió a Medellín $1.800 millones en recompensas
Sobre las siete personas asesinadas en el Nordeste antioqueño el pasado fin de semana, el secretario de Seguridad de Antioquia, general (e) Luis Eduardo Martínez, expresó que “Hubo un enfrentamiento entre una misma estructura del Clan del Golfo. Eso inicialmente dejó dos muertos, los cuales fueron llevados a Vegachí, y desde ese día se estaba hablando de cinco cadáveres más”.
Para ubicar los despojos mortales de las otras cinco víctimas, las autoridades debieron hacer un ingreso con personal armado para poderlos sacar de la zona, ubicada a más de dos horas del casco urbano, y llevarlos a la morgue de Vegachí.
Algunas fuentes darían cuenta de que esta masacre se produjo después de que uno de los fallecidos no acudiera a una reunión de la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés, por lo que los empezaron a buscar por toda esta subregión hasta ubicarlos en las veredas Corinto, de Vegachí, y La Mariana, de Yalí.
“Estamos hablando de personas de sexo masculino, que se desconoce su identidad hasta el momento, que al parecer por informaciones de inteligencia pertenecen a esa organización narcotraficante autodenominada Clan del Golfo; que hubo una purga interna, unos enfrentamientos internos que nos ocasionan esta situación”, aseguró el secretario Martínez.
Dónde han ocurrido
De acuerdo con los registros del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), las masacres registradas este año en Antioquia no se han concentrado en una subregión y, si bien, estarían relacionadas con las disputas armadas, se tratarían de hechos aislados.
La primera del año ocurrió en el municipio de Amalfi, también en el Nordeste, donde cuatro personas fueron asesinadas por integrantes de la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés, del Clan del Golfo.
Lea también: Así son los drones de las disidencias en Antioquia: los traen de China y pueden cargar hasta 25 kilos
Ocurrió el 4 de enero y allí murieron Yefer Arley Madrigal Castañeda, Juan Carlos Madrigal Ruiz y Jorge Andrés Madrigal Ruiz, además de una cuarta persona sin identificar, aunque también sería familiar de los otros fallecidos.
Los demás casos múltiples en el departamento sucedieron en Abejorral –10 de enero, con tres muertos–, Tarso –28 de enero, con tres muertos–, Remedios –18 de febrero, con tres muertos–, Titiribí –25 de febrero, con tres muertos– y Segovia –26 de febrero, con tres muertos en ataque con un dron–.
En asesinatos múltiples han matado a 26 de las 300 personas que han muerto violentamente este año en el departamento, según la Policía.
Entre las víctimas de estos hechos se encuentran dos mujeres, las cuales fueron ultimadas en Segovia y en Tarso. En el primer municipio ocurrió tras un ataque con dron en el que murieron también sus dos hijos; y en el segundo hecho mataron a Elizabeth Zapata Osorno, de 35 años, y a su esposo, Alonso Cano Ramírez, además de una tercera persona.
En estos hechos perdieron la vida tres menores de edad, situación que es crítica por la vulneración al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
¿Qué hay detrás?
Si bien en la mayoría de estos casos el actor armado implicado sería el Clan del Golfo, a través de las subestructuras Jorge Iván Arboleda Garcés y Edwin Román Velásquez Valle, también hubo casos, como el de Titiribí, en el que la responsabilidad recayó sobre la banda La Miel.
El comandante de la Policía Antioquia, coronel Luis Fernando Muñoz, indicó que “esto se presenta en zonas rurales. Hay un trabajo destacado que se realiza incluso con Ejército Nacional y el programa ya definido en algunas subregiones como los Escuadrones Policiales y Militares”.
Siga leyendo: Más de 270 personas se desplazaron en Segovia tras masacre de familia con un dron
El anhelo por tener el control absoluto de las rentas criminales en el departamento estarían llevando a disputas que están incrementando las masacres y, a su vez, los homicidios en general por fuera del Valle de Aburrá.
“Antioquia pierde en homicidios. El homicidio en el departamento está totalmente desfasado, y en ese desfase, precisamente la gran mayoría se da por el enfrentamiento permanente que hay entre estructuras delincuenciales dedicadas a la captación de rentas ilegales”, expresó el secretario de Seguridad de Antioquia.
Pese a los esfuerzos realizados por la Gobernación de Antioquia para dotar a las fuerzas armadas del departamento y que cuenten con mayores insumos para poderlo hacer, la demora del Gobierno Nacional para enviar refuerzos de Policía y Ejército ha complicado las labores. De hecho, se ha denunciado disminución del personal de seguridad.
“El Ejército y la Policía hacen el trabajo que les corresponde, pero ellos no pueden estar en el territorio de manera permanente. A esto le sumamos la disminución de la Fuerza Pública, que hace 15 años, cuando era el comandante de la Policía Antioquia, tenía casi 9.000 hombres. Ahora, creo, que se superan los 5.000 mal contados”, señaló el secretario Martínez.
Sin embargo, no se baja la guardia para combatir a los actores armados en el departamento, con la esperanza de disminuir la cantidad de casos y que se presenten situaciones como la del Valle de Aburrá, que con sus 58 asesinatos registra un primer trimestre con las menores cifras de muertes violentas en muchos años.