A una semana de las presidenciales, en Antioquia ya arrancó el pulso por la Gobernación: estos son algunos de los aspirantes
Cinco altos funcionarios de la Gobernación de Antioquia renunciaron a sus cargos y ya se metieron en la baraja de nombres para las elecciones territoriales del próximo año. Además del gobierno, otros nombres se consideran.
La carrera por el poder regional ya comenzó en Antioquia. Luego de que concluyera el estrecho pulso de las presidenciales –que en el departamento dejó a una derecha fortalecida y a una izquierda que gana terreno en las ciudades–, el tablero político se empezó a mover.
A las renuncias de pesos pesados de la política local como Paola Holguín y Carlos Andrés Trujillo a sus partidos políticos se sumó esta semana un remezón en el gabinete de la Gobernación de Antioquia, por parte de varios altos funcionarios que quieren medirse en las elecciones territoriales del próximo año.
Las renuncias tocan carteras y entidades sensibles como la Secretaría de Infraestructura, la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), la Sociedad Hidroituango, entre otras.
Entre tanto, los resultados tanto de las elecciones legislativas como de las dos vueltas presidenciales actualizaron también la fotografía electoral del departamento, mostrando que son las bases del Centro Democrático, el Pacto Histórico y Creemos las que más terreno están ganando, mientras que la de los partidos tradicionales como el Liberal y el Conservador se están replegando y la tendrán difícil para mantener su poder en la contienda que se avecina.
La derecha es la más movida
La puja más intensa ya arrancó en el Centro Democrático, que el pasado 18 de junio, a pocas horas de la segunda vuelta presidencial, sufrió la baja de la senadora Paola Holguín, una de las principales líderes de ese partido en Antioquia.
Pese a ser una de sus fundadoras y llevar más de 12 años en esa colectividad —tiempo en el que alcanzó a consolidar una de las corrientes más importantes, conocida como “Los Paolos”— la senadora presentó su dimisión en medio de las fracturas internas ocurridas este año, sobre todo aquellas que suscitaron la elección de un candidato interno para la Presidencia.
En 2025, Holguín hizo parte de la lista de precandidatos que estaban buscando competir por el aval del partido. En diciembre de ese mismo año, ese pulso, del que también participaba la senadora María Fernanda Cabal, lo ganó la también senadora Paloma Valencia, quien posteriormente representó al partido en la Gran Consulta, pero luego se desinfló y se quemó en la primera vuelta.
Pese a su caudal electoral, Holguín se quedó por fuera de las listas al Congreso del Centro Democrático y no se pudo presentar a la reelección para un nuevo período.
“Buenas tardes a todos, hoy presenté mi renuncia al partido y a la curul, así que por respeto a ustedes me retiro de todos los chats”, escribió Holguín en un chat interno de ese partido el pasado 18 de junio. “Gracias de todo corazón por tantos años, tantas luchas y tantas alegrías. Pido excusas por los errores que en humana condición haya cometido, mi único interés siempre fue servir bien a Colombia. Que Dios los colme de sabiduría, valor y compasión para que continúen luchando por esta gran Nación que tanto los necesita”, agregó.
En varias entrevistas realizadas en los últimos días, Holguín no ha ocultado el malestar detrás de su salida y ha señalado que la misma no se desencadenó por temas ideológicos o programáticos, sino meramente internos.
Pese a no entrar en mayores detalles, Holguín señaló que el proceso de definición de un candidato a las presidenciales dejó profundas fracturas en el partido y que, en su caso, su grupo político no tuvo posibilidad de presentar un candidato a la Cámara.
Holguín tampoco ha cerrado la puerta a una candidatura a la Gobernación de Antioquia, señalando que, aunque todavía sería temprano para ello, sería una aspiración a la que estaría abierta.
En las pasadas elecciones territoriales, en las que en Medellín venció Federico Gutiérrez y en Antioquia lo hizo Andrés Julián Rendón, Holguín fue una de las figuras clave para esa alianza entre el movimiento Creemos y el Centro Democrático. Tras varios meses de fricciones y negociaciones infructuosas con otros candidatos de derecha como Luis Fernando Suárez, Juan Diego Gómez y Mauricio Tobón, al final Creemos y el uribismo no se quedaron esperando y armaron una llave, que terminó siendo la ganadora.
Por el lado de la Gobernación de Antioquia, otros cinco secretarios y altos funcionarios de diferentes colores políticos se alistan para meterse también en el pulso por relevar a Rendón en el próximo periodo.
Las renuncias fueron una instrucción del gobernador Rendón, quien desde hace varias semanas le habló a su gabinete y pidió a quienes tuvieran pensado participar de las elecciones del próximo año renunciaran a sus cargos antes del 30 de junio de este año, buscando que quienes los reemplacen tuvieran todavía un año y medio para adelantar los programas y proyectos que ya vienen en curso.
Dentro de la lista de funcionarios que abandonaron sus puestos para ir a hacer política están el secretario de Infraestructura, Horacio Gallón; el gerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez; el gerente de la FLA, Esteban Ramos Maya, el gerente de la Empresa de Vivienda de Antioquia (Viva), Rodrigo Hernández, y el secretario de Planeación, Eugenio Prieto Soto.
Aunque hasta esta semana el tema venía manejándose con discreción, algunos de ellos hicieron pública su decisión. Fue el caso del secretario de Infraestructura, Horacio Gallón, quien en diálogo con el informativo Nos cogió la noche precisó que ya había presentado su renuncia desde el pasado 12 de junio.
Gallón indicó que, por ahora, lo acordado entre los cinco integrantes del gabinete de Rendón sería buscar un mecanismo de elección, para llegar en bloque a las elecciones del próximo año.
“Esos cuatro o cinco amigos, los que terminemos renunciando ahorita el 30 de junio, empezamos un mecanismo para que en diciembre escojan el candidato los antioqueños”, expresó el saliente secretario de Infraestructura en esa entrevista.
Gallón es uno de los políticos más curtidos del gabinete de Rendón, alcanzando a desempeñarse como representante a la Cámara por el Partido Conservador.
Otro de los políticos curtidos que también está en esa baraja es el secretario de Planeación, Eugenio Prieto, quien viene del liberalismo, pasó por el Congreso como senador y fue gobernador encargado.
De la entraña de Rendón, a quien sucedió en la Alcaldía de Rionegro en 2020, figura en la lista el hoy gerente de la Empresa de Vivienda de Antioquia (Viva), Rodrigo Hernández, quien también fue funcionario de Rendón durante su gobierno en ese municipio entre 2016 y 2019.
Alejandro Arbeláez y Esteban Ramos igualmente vienen de liderar procesos sensibles en el gobierno departamental y quieren meterse en la carrera por la Gobernación. Arbeláez, quien antes de liderar la Sociedad Hidroituango fue viceministro de Defensa y consultor empresarial, fue uno de los arquitectos detrás de la creación del Fondo Horizontes, resultado del acuerdo entre EPM y la Gobernación por el laudo arbitral de Hidroituango.
Por su parte, Ramos Maya viene de liderar la FLA en los últimos dos años y medio, la entidad que más ingresos representa para la Gobernación y que logró mantener un crecimiento en sus ventas en los últimos dos años.
Por fuera de la Gobernación, otra de las figuras políticas a tener en cuenta en la ecuación, y que también proviene de la entraña del uribismo, es el senador Andrés Guerra Hoyos, quien en la próxima legislatura pasará a la Cámara de Representantes.
Al igual que Holguín, Guerra fue uno de los militantes del Centro Democrático que se presentó al pulso por la candidatura presidencial, pero fue uno de los primeros en retirarse a mediados de noviembre.
En su carta de renuncia, Guerra no ocultó también haber sufrido por las tensiones internas y pidió ser considerado para la lista al Senado.
No obstante, por petición del expresidente Álvaro Uribe, terminó encabezando la lista a la Cámara de ese partido en Antioquia, siendo el candidato de esa corporación con más votos, con 114.300 sufragios, 44.000 más de los que lo habían llevado al Senado en 2022.
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“Me costó muchísimo la decisión, porque en lo político, la mecánica de pasar del Senado a la Cámara es bajar de estatus público, pero eso también se convierte en una prueba, en una oportunidad, en la necesidad de saber de qué estoy hecho”, expresó Guerra cuando aceptó encabezar la lista de la Cámara.
Guerra ya se ha medido dos veces en las elecciones a la Gobernación, obteniendo 662.748 votos en los comicios de 2019, ganados por Aníbal Gaviria, y 613.075 en los de 2015, que tuvo como vencedor a Luis Pérez.
Aunque para Guerra otro de los escenarios que se proyectan es que se reserve para las elecciones de 2031, luego de concluir su periodo completo en la Cámara de Representantes, su nombre sigue siendo uno de los de peso a tener en cuenta en la planilla del uribismo.
La fotografía electoral del 2026
El partidor matemático para las próximas elecciones lo dejaron las de este año, que en Antioquia mostraron al Centro Democrático, el Pacto Histórico y el movimiento Creemos como las colectividades más fuertes.
Tan solo en las elecciones de Cámara, el Centro Democrático demostró tener una base de votantes de por lo menos 747.829 electores, mientras Creemos sumó 285.637.
En un rango similar se ubicó el Partido Conservador, con 202.569 votos y el Partido Liberal, con 221.617. En una eventual elección a la Gobernación, a estos dos últimos difícilmente pueden sumarse los votos de la corriente del exsenador Calros Trujillo (cuyo candidato Jaime Cano sacó 64.173) o los de Julián Bedoya (cuyo candidato Diver Ney Franco Tejada sacó 59.742).
La estrategia tanto de Trujillo como Bedoya no es clara ya que mientras el primero ya renunció del Partido Conservador para concentrarse en su campaña por la Alcaldía de Itagüí, el segundo también ya había salido peleado de su partido en las pasadas elecciones territoriales, cuando el aval se lo ganó el hoy secretario de Planeación Eugenio Prieto.
Otro factor a tener en cuenta es si las fuerzas políticas de Creemos y las del uribismo deciden volver a unirse o se van por caminos separados, tal como ocurrió en la elección presidencial, en la que Creemos apostó de entrada por una alianza con Abelardo de la Espriella, que si bien no le funcionó en las legislativas para superar el umbral y hacerse a una personería jurídica, sí demostró ser el cálculo acertado en las presidenciales.
En el pulso por la Gobernación de 2023, la llave entre el Centro Democrático con Rendón y la candidatura de Federico Gutiérrez logró que el primero superara ampliamente al exgobernador Luis Pérez, que a pesar de barrer en la mayor parte de las subregiones, se desinfló en el Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño, en donde está concentrado aproximadamente el 70% del censo electoral de Antioquia.
Otra colectividad que demostró tener fuerza en las zonas urbanas, y que es otro contendor, es el Pacto Histórico, que tanto en las elecciones legislativas como en las presidenciales mostró un crecimiento en las urnas antioqueñas.
Pese a que en los mapas de los resultados, la izquierda solamente logró colorear subregiones como el Urabá y algunos municipios del Bajo Cauca y el Nordeste, es de Medellín, su área metropolitana y los municipios del Altiplano del Oriente antioqueño en donde tiene sus bases más numerosas, sacando de allí el 68% de sus votos.
Para ilustrar esta diferencia, basta comparar dos municipios como Bello e Itagüí, que por sí solos lograron recoger más votos para ese partido que todo el Eje Bananero y la zona del Atrato medio, superándolos incluso con un margen de 12.000 votos.
Bajo ese contexto, no sería una sorpresa si el movimiento del presidente Petro, ya el próximo año nuevamente en la orilla de la oposición, logra tener más juego. Sin embargo, al menos en el caso de la Gobernación, la izquierda poco podría hacer si se enfrenta a una derecha en bloque, que cuenta de entrada con una base de más de un millón de votos.
Para ese espectro político otro problema sería el dar con un candidato que alcanzara a jalar lo mismo que la figura de Petro, una tarea difícil para una colectividad también dividida en enemistades.
En una baraja preliminar, dentro de los nombres que podrían entrar a jugar están el exsecretario de Gobierno de Medellín, Esteban Restrepo, quien se quemó en las pasadas elecciones y solo ganó en los municipios de Segovia y Remedios.
En los corrillos políticos también se habla de otros nombres como el del senador León Fredy Muñoz, exconcejal de Bello y quien mantiene influencia en la Alianza Verde.
Todos estos nombres son apenas parte de un abanico preliminar y que también podría verse alterado por cuenta de la puja que ya arrancó por la Alcaldía de Medellín, que también podría suscitar nuevas fracturas o alianzas. El pulso apenas empieza.