El Nordeste antioqueño está infestado de minas antipersonal; los civiles son los más afectados
Los grupos criminales están confinando veredas enteras como en los peores años del conflicto armado.
Los días en los que el Acuerdo de Paz permitió celebrar de manera seguida la declaratoria de territorio libre de minas antipersonal en varios municipios de Antioquia parecen ya muy lejanos. Antioquia terminó 2025 con 30 casos documentados de personas víctimas de minas antipersonal y ahora en 2026 nuevamente se reportaron víctimas por cuenta de esta modalidad completamente condenable por parte del derecho internacional humanitario.
En el hecho más reciente, ocurrido el pasado 22 de enero de 2026, un soldado perdió ambas piernas tras la activación de uno de estos explosivos en el municipio de Anorí, mientras tropas de la Séptima División realizaban labores de control en la vereda Los Trozos. En el hecho, otros dos uniformados resultaron heridos.
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Según el Ejército, los criminales del frente Héroes y Mártires de Anorí del ELN, en alianza con las disidencias del frente 36, habrían instalado minas en sitios estratégicos de tránsito, no solo por parte de la fuerza pública, sino, sobre todo, de campesinos de la zona. La implementación de minas antipersonal ha aumentado en el Nordeste, pero también en el Norte del departamento.
De hecho, este lunes 26 de enero se conocieron videos de operativos del Ejército en Briceño, en límites entre Norte y Nordeste antioqueño, en los que se ven soldados arriesgando su vida en pleno monte apoyados por los perros antiexplosivos que intentan despejar las zonas para que los uniformados puedan hacer un lento y angustioso avance para no caer en un campo minado instalado por los criminales. El año pasado, tanto uniformados como los mismos caninos antiexplosivos sufrieron amputaciones por cuenta de estos explosivos en medio, precisamente, de misiones de despeje para que la población civil pudiera salir de los confinamientos.
De acuerdo con cifras de la Gobernación de Antioquia, de los 30 casos registrados en el último año 22 corresponden a civiles y ocho a integrantes de la fuerza pública. Los campos minados dejados a su paso por criminales del ELN, disidencias y Clan del Golfo dejaron cinco personas fallecidas en ese periodo. Anorí, con once casos, seguido de Valdivia, con ocho, son los municipios más golpeados en el reciente año. En Antioquia, más de 2.000 personas han sido víctimas de minas antipersonal.