Crisis del sistema de salud colapsa dos hospitales claves para pacientes del Valle de Aburrá
La crisis del sistema de salud en Antioquia, generada por una deuda que supera los $7 billones, tiene sin cirujanos a Caldas, sin salarios al Alma Máter y sin respuestas del Gobierno Nacional.
Periodista de la Universidad de Antioquia. Hago parte del área Metro e investigo temas de ambiente, ciencia y cultura.
Las deudas del sistema de salud tienen al borde del colapso a los hospitales San Vicente de Paúl de Caldas y Alma Máter de Medellín. El ahogo financiero no solo mantiene al personal médico sin recibir sus salarios, sino que pone en riesgo la atención de miles de pacientes que estos dos centros estratégicos reciben desde el norte y sur del Valle de Aburrá y de Antioquia.
Trasladan las urgencia
El sábado pasado un hombre llegó al hospital de Caldas. Se resbaló bajando las escaleras de su casa con un vaso de vidrio en la mano. La caída le provocó una herida profunda en el antebrazo que le abrió una arteria.
Llegó al hospital con 300 centímetros cúbicos de sangre perdida, la presión baja y la conciencia alterada. Lo estabilizaron, pero no había cirujano. Le pusieron un vendaje compresivo y salieron en ambulancia a tocar puertas en otros hospitales.
“Cuando uno sale con un paciente en ese tipo de traslado, la preocupación del médico es llegar rápido a otra institución donde le puedan brindar atención oportuna. Lograr llevarlo estable, lograr llevarlo vivo”, dice el médico de urgencias Eismar Gerónimo Martínez. Lo aceptaron en una clínica a 20 minutos de distancia y sobrevivió.
Ese hombre es uno de los 14 pacientes que el hospital ha tenido que remitir desde el 1 de julio, cuando la Sociedad de Cirujanos de Colombia —que llevaba más de 25 años en la institución— terminó su contrato y no lo renovó.
La razón: una deuda de más de $810 millones que el hospital no ha podido pagar porque Savia Salud, la EPS que concentra el 80% de su ocupación, tampoco le paga a él.
La cadena de impagos
La reacción en cadena es clara: si Savia no paga al hospital, el hospital no puede pagar a las agremiaciones, y las agremiaciones no pueden garantizar el salario de los especialistas. La deuda global que los actores del sistema tienen con el hospital supera los $41.000 millones.
El gerente Juan Carlos Sánchez señala la causa: los giros de Savia Salud han disminuido cerca del 55% y en algunos periodos no han alcanzado el 15% de lo facturado.
En marzo, de $1.900 millones facturados, la EPS giró menos de $200 millones. La cartera que Savia mantiene con el hospital asciende a cerca de $22.000 millones, de los cuales $11.300 millones ya han sido reconocidos pero no girados.
No es el primer golpe. Hace poco más de un mes, el sindicato de anestesiólogos Anestesiar suspendió servicios por una deuda de 1.300 millones acumulada en nueve meses. Levantaron la suspensión ese mismo día, después de que Savia giró cerca de 300 millones al hospital.
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Los pacientes que esperan
En urgencias hay un hombre que necesita una cirugía torácica. Lleva más de un mes hospitalizado esperando una remisión que no llega. “El paciente se puede descompensar y puede incluso poner en riesgo su vida. Si no se tiene la oportunidad inmediata de un especialista y no se sale rápido en ambulancia, la vida puede verse afectada”, advierte Martínez.
La familia interpuso una tutela contra la EPS. Los correos al centro regulador de urgencias insisten diariamente. No hay respuesta.
Sánchez también recuerda a una mujer hospitalizada durante casi dos meses por una fractura de cadera en un accidente vial. “Los pacientes llegan mucho más enfermos al momento de la valoración por una especialidad”, concluye.
El Hospital de Caldas no es una institución menor: es la válvula de alivio para 22 municipios del Suroeste antioqueño y más de 250.000 personas, atravesada por las vías Pacífico 1, Pacífico 2 y la Variante, donde los incidentes viales son frecuentes y graves.
Cuando cierra sus quirófanos, los pacientes viajan hacia Medellín, donde los hospitales ya operan en sobreocupación y los tiempos de espera para una remisión siguen aumentando.
Hospital Alma Máter, sin salario
A 30 kilómetros de distancia, en Medellín, el Hospital Alma Máter enfrenta algo similar: los médicos llevan más de tres meses sin cobrar y siguen haciendo turnos.
“Muchos compañeros no han tenido dinero para venir a trabajar o para comprarse el almuerzo durante los turnos de noche”, denunció el médico general Fabián Durán Álvarez. “Ya las tarjetas no permiten más avances y nos están llegando los recibos con intereses que nos toca asumir a nosotros”.
Las consecuencias son concretas: el hospital cerró más de 200 camas de hospitalización, 40 camas de urgencias y una UCI, y suspendió la atención en pediatría.
La cartera total del Alma Máter asciende a $328.000 millones, la mitad correspondiente a EPS intervenidas por el Gobierno Nacional —principalmente Savia Salud y Nueva EPS—. El hospital advierte que está en alto riesgo de suspender servicios esenciales por la falta de flujo de caja. Ni el Ministerio de Salud ni la Superintendencia han respondido.
El hospital ha mantenido informados a sus médicos sobre las gestiones para recibir un pago. “Es de valorar el gran esfuerzo que están haciendo, porque la falta de pagos se refleja en el bienestar de todas las familias”, afirmó.
EL COLOMBIANO consultó a Savia Salud EPS sobre la cartera que tiene y las estrategias que se plantean para aliviar parcialmente la situación, pero al cierre de esta edición no tuvo respuesta.
Sin embargo, es importante reconocer que en este momento la nueva junta directiva de la EPS de los accionistas —la Alcaldía de Medellín, la Gobernación de Antioquia y Comfama— empezó a trabajar hace una semana apenas, después del proceso de empalme con la intervención ordenada por el Gobierno nacional que estuvo a su cargo durante los últimos años.
El sistema que no gira
La secretaria de Salud de Antioquia, Alma Solano, resume el panorama: las deudas de las EPS intervenidas con la red hospitalaria del departamento pasaron de $1,8 billones en 2022 a más de $7 billones en 2026. Se han cerrado 1.787 servicios de salud. Las salas de urgencias tienen una sobreocupación promedio del 126%. Los tiempos de remisión pasaron de 24-36 horas a 3-4 días.
El gerente del Hospital de Caldas tiene las esperanzas puestas en la promesa del nuevo Gobierno Nacional, que anunció una inyección de más de $10 billones al sistema, y espera que esos recursos lleguen directamente a los hospitales públicos sin pasar por las EPS.
Por ahora, los tiempos de espera en urgencias siguen agotando la paciencia de quienes llegan en busca de atención. Quienes tienen la posibilidad recurren a consultas particulares; para muchos otros, solo queda esperar, entre el dolor y la enfermedad.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Por qué el Hospital San Vicente de Paúl de Caldas está remitiendo pacientes a otras clínicas?
- El hospital se quedó sin el servicio de cirugía general desde el 1 de julio, luego de que la Sociedad de Cirujanos de Colombia terminara su contrato por una deuda superior a $810 millones. Desde entonces, los pacientes que requieren cirugía deben ser trasladados a otras instituciones.
- ¿Por qué los médicos del Hospital Alma Máter llevan tres meses sin salario?
- Según el personal médico y la administración del hospital, la falta de pago se debe a la crisis de liquidez provocada por las deudas acumuladas de varias EPS, especialmente Savia Salud y Nueva EPS, que representan buena parte de su cartera.
- ¿Cuánto deben las EPS intervenidas a los hospitales de Antioquia?
- Según la Secretaría de Salud de Antioquia, las deudas de las EPS intervenidas con la red hospitalaria del departamento pasaron de $1,8 billones en 2022 a más de $7 billones en 2026.
- ¿Cuánto tiempo están tardando las remisiones de pacientes en Antioquia?
- La Secretaría de Salud de Antioquia informó que las remisiones, que antes tardaban entre 24 y 36 horas, ahora pueden demorar entre tres y cuatro días, lo que incrementa el riesgo para pacientes que requieren atención especializada.