Antioquia

Antioquia tiene más de 7.000 damnificados, 40 derrumbes y los colegios son albergues

Los organismos de socorro están al máximo de sus capacidades. Diez municipios ubicados en las regiones de Urabá, Bajo Cauca y Suroeste, donde hay miles de personas incomunicadas, declararon la calamidad pública.

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Comunicadora Social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé en Blu Radio y soy estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Antioquia. Apasionada por las políticas públicas, la cultura y el reportaje social.

hace 3 horas

“Es una catástrofe. Estamos incomunicados y ya empiezan a escasear los recursos. A pesar de que han llegado ayudas, son más los damnificados”, dijo con la voz entrecortada Bernardo Bran González, productor agropecuario del corregimiento La Candelaria, en el municipio de Arboletes, mientras describía cómo el agua se llevó en cuestión de horas lo que tardó años en construir.



“Mi platanera está bajo el agua y eso significa una pérdida total porque el plátano no resiste periodos largos de inundación. Eso representa en el caso mío, pérdidas de hasta 12 millones de pesos”, calculó el productor.

Al igual que Bernardo, miles de familias lo han perdido todo por las lluvias en el departamento, especialmente en Urabá, donde el agua ha inundado por completo parte de la región.

Los cultivos y los potreros se perdieron totalmente, las casas en zonas rurales han sido evacuadas, las escuelas y los hospitales han tenido que cerrar sus puertas, un panorama desolador, que con el paso del tiempo se ha agudizado.

A pesar de que la Gobernación de Antioquia, en articulación con entidades nacionales, organismos de socorro y autoridades locales, mantiene un despliegue logístico por aire, mar y tierra para atender la emergencia, logrando entregar al menos 3.224 ayudas humanitarias, las condiciones climáticas han vuelto casi que imposible llevar la ayuda total a la región, e incluso, ha sido necesaria la ayuda de la Armada Nacional para transportar 1.200 ayudas a los municipios de Murindó y Vigía del Fuerte.

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“Hoy podemos hablar de aproximadamente 7.000 personas damnificadas en el departamento. De estas personas, hay un 45% que se encuentran en los 24 albergues que tenemos en Urabá y las otras han sido autoalbergadas”, indicó Daniel Galeano, director encargado del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran).

Municipios en calamidad pública

A la fecha, diez municipios han declarado la calamidad pública, ocho de ellos ubicados en Urabá y otros dos en el Suroeste y Bajo Cauca.

Los municipios más afectados son Arboletes, Turbo, Apartadó, San Pedro de Urabá, Necoclí, Murindó, Chigorodó, San Juan de Urabá, Urrao y El Bagre.



Una de las situaciones más críticas la sigue teniendo Necoclí, donde se concentran 14 de los 24 albergues dispuestos en todo el departamento. Desde el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo se confirmó que hasta el momento una persona ha perdido la vida y tres más que habían sido reportadas como desaparecidas fueron encontradas en las últimas horas y permanecen a salvo en uno de estos albergues.


Vías colapsadas

Los derrumbes y la pérdida de banca en las vías es uno de los mayores dolores de cabeza para las autoridades.

La Secretaría de Infraestructura Física de Antioquia reportó que en todo el departamento hay 40 frentes activos con maquinaria amarilla atendiendo emergencias, 15 de ellos en Urabá, siendo la vía nacional que comunica a Urabá con el departamento de Córdoba, la mayor preocupación. El corredor por el momento permanece totalmente cerrado tras el colapso de dos puentes modulares, afectados por la creciente del río Mulatos, dejando a unas 50.000 personas incomunicadas.



“Es muy complicado porque todavía sigue lloviendo en la zona. Hace muchos años no veía tantas dificultades en un solo sector del departamento. Esos puentes son modulares y ambos se afectaron curiosamente en el ala sur, donde se fue un estribo gracias a la cantidad de agua que está cayendo”, explicó Horacio Gallón, secretario de Infraestructura Física de Antioquia.

Ante esta situación, la Gobernación de Antioquia gestionó con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) la instalación de un puente militar, solicitud que ya fue autorizada.

Paralelamente, el Invías y la Subdirección de Riesgos, tanto nacional como regional, se encuentran en el territorio evaluando las alternativas técnicas para restablecer en máximo un mes el paso por esta vía.

Mientras tanto, las autoridades habilitaron las siguientes vías alternas: Turbo – El Tres – San Pedro de Urabá y Necoclí – El Bobal – San Pedro de Urabá – Arboletes.

Otras regiones afectadas

Además de Urabá, también se han visto gravemente afectadas otras subregiones. Según las autoridades, hay movimientos en masa, pérdida de banca y deslizamientos de tierra en Urrao, Betulia, San Roque, Zaragoza, Venecia y El Bagre.

El municipio de Urrao ha sido el más golpeado en el Suroeste antioqueño, donde las lluvias dejaron afectaciones en diez veredas, cuatro derrumbes en la vía La Encarnación y un total de 180 familias damnificadas.

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“Urrao es un municipio que tiene una gran extensión de tierra, de grandes afluentes. Y hay un riesgo muy grande con los ríos que van hacia el sector del Atrato, que son el río Murrí y el río Nendó, que han presentado muchas alteraciones, crecientes súbitas. Pero en el sector de Urrao hacia Betulia hemos tenido dos movimientos en masa muy grandes”, agregó Gallón.

La emergencia también dejó sin gas y energía a varios municipios e impactó al sector educativo. Varias instituciones han sido habilitadas como albergues, lo que obligó a las autoridades a implementar un modelo semiescolarizado mientras se normaliza la situación, dejando afectados a cerca de 15.000 estudiantes en los municipios de Arboletes, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá y Vigía del Fuerte.

A raíz de la crítica situación, las autoridades le han pedido a la ciudadanía evacuar las viviendas en zonas aledañas a los ríos y evitar el ingreso a las playas.



Además, se ordenó la suspensión temporal de maniobras de arribo y zarpe para las embarcaciones menores, debido a los vientos de hasta 50 km/h y el oleaje de alturas entre 1,0 y 1,3 metros, que se reportan en municipios como Turbo y Necoclí.

¿Lluvias darán una tregua en Antioquia durante febrero?

Las autoridades meteorológicas informaron que en los próximos días no se esperan eventos extremos de lluvia en el Valle de Aburrá, como los registrados a finales de enero. Aunque también advirtieron que sí continuarán las precipitaciones, estas serían de intensidad ligera a moderada y de carácter disperso, al menos hasta el 6 de febrero, según los pronósticos actuales.



El dato lo brindó Daniel Ruiz, coordinador general del proyecto Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá, (Siata). Pese al dato alentador, Ruiz –en diálogo con EL COLOMBIANO– también comentó que el mes de febrero podría presentar acumulados de lluvia por encima de lo normal, por lo que se mantiene el llamado a la prevención, especialmente ante el inicio de la primera temporada lluviosa del año.

Aunque estas dinámicas climáticas afectan en general al noroccidente de Sudamérica y también han generado lluvias importantes en Urabá, las condiciones atmosféricas en esta subregión son distintas a las del Valle de Aburrá.

Por esta razón, el pronóstico que descarta eventos extremos en los próximos días solo aplica para el territorio metropolitano; pues en Urabá, persisten otros flujos de humedad y dinámicas locales que pueden generar afectaciones diferentes, por lo que el diagnóstico no puede extrapolarse a esa zona, según explicó Ruiz.

En riesgo, 260.000 reses y grandes pérdidas a bananeros

Ganaderos y agricultores de Córdoba, Urabá, Magdalena y La Guajira enfrentan una verdadera tragedia por las intensas lluvias que azotan estas zonas del país. La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), reportó que 113 veredas de 24 municipios están afectadas y 4.778 fincas permanecen inundadas.

Además, se encuentran en riesgo 263.623 vacunos y bufalinos, lo que representa un golpe significativo para la producción ganadera regional y la economía local, que depende de estas actividades.

La situación también es compleja para el sector bananero. El colapso del puente sobre el río Mendihuaca, por la creciente del río, ha generado graves afectaciones para los productores de banano, según alertó la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama). Este corredor vial es estratégico para la actividad exportadora, conectando directamente con el puerto de Santa Marta y garantizando el abastecimiento de La Guajira.

Tras su colapso, los bananeros reportan pérdidas que superan los $130 millones diarios. Cada día se movilizan en promedio 20 contenedores de banano, con una carga aproximada de 20 toneladas cada uno.

El cierre del puente ha obligado a los transportadores a realizar un desvío crítico: salir por La Guajira, atravesar el departamento del Cesar y retornar al puerto de Santa Marta. Este cambio ha aumentado los tiempos de traslado de 2 horas a entre 10 y 12 horas, generando un incremento significativo en costos de transporte, combustible y logística.

La Asbama activó protocolo de emergencia por el frente frío presentado en el Magdalena y La Guajira. Según el gremio, este impacto pone en riesgo la competitividad del banano colombiano en mercados internacionales y compromete la estabilidad financiera de los productores y los pequeños y medianos empresarios.

Heroico rescate para salvar a un conductor de moto

Un video que se ha vuelto viral en redes sociales refleja los momentos de angustia y alivio que vivió un motociclista luego de ser arrastrado por la corriente de un río, tras las intensas lluvias registradas en el departamento de Córdoba.

El motorizado con casco blanco, identificado como Jesús, transitaba por la vía hacia el municipio de Montelíbano, pero logró aferrarse a un palo y pedir, como pudo, ayuda.

Sus gritos de auxilio permitieron que el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, y su equipo de trabajo lo escucharan mientras adelantaban recorridos de inspección en zonas afectadas por las lluvias.

De inmediato, el funcionario y su equipo descendieron de los vehículos en los que se movilizaban e iniciaron las labores de rescate, logrando sacar a Jesús del lugar donde estaba atrapado, según se observa.

Tras el procedimiento, Erasmo Zuleta reiteró el llamado a la ciudadanía para que atienda las recomendaciones de los organismos de emergencia y evite transitar por vías inundadas o con riesgo de desbordamientos, especialmente durante la temporada invernal que afecta a gran parte del territorio departamental.