Estudio de Hidroituango: adelantar la hora generaría ahorro diario de energía del 2%
Informe técnico de la Sociedad Hidroituango explica la coincidencia de 7 factores que hoy tienen al país al borde del racionamiento y lanza dos propuestas al Gobierno de De la Espriella.
Hago parte del área Metro, equipo que cubre Medellín y Antioquia. Interesado en las transformaciones urbanas y la infraestructura. Siempre en búsqueda de una historia. Abogado y periodista, magíster en escrituras creativas.
Ante la inminente llegada de un fenómeno de El Niño severo y la estrechez operativa del Sistema Interconectado Nacional, la Sociedad Hidroituango presentó un estudio técnico este jueves en el que explica el porqué el país está ante una “tormenta perfecta” por la coincidencia de siete factores críticos y justifica con datos la necesidad de un “horario de emergencia energética”.
Esta propuesta consiste en adelantar temporalmente una hora los relojes en todo el territorio nacional con el objetivo de desplazar y aplanar el pico de la demanda, que ocurre entre las 6:00 p.m. y las 9:00 p.m.
La justificación técnica es clara: al mover las actividades diarias hacia una franja con mayor iluminación natural y mayor disponibilidad de generación solar, se reduciría la potencia máxima requerida en las horas críticas de la noche. Según las estimaciones, este cambio permitiría un ahorro diario cercano al 2% sobre la demanda.
Este ahorro preservaría el agua de los embalses y disminuiría el uso de combustibles fósiles costosos, aumentando el margen de reserva del sistema.
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Desde el punto de vista económico, evitar un racionamiento es vital. Investigaciones del Banco de Bogotá, citadas por el estudio de Hidroituango, señalan que una sola hora de apagón diario le costaría al país entre $175.000 millones y $204.000 millones.
Socialmente, la medida busca proteger a los sectores más vulnerables, hospitales y colegios, además de mejorar la seguridad en los desplazamientos vespertinos y fomentar una cultura nacional de ahorro.
La Sociedad enfatiza que esta acción debe ser temporal, anticipada y reversible, inspirada en la lección histórica de la Hora Gaviria, pero aplicada preventivamente en 2026 antes de que el corte de luz sea inevitable.
La “Tormenta Perfecta”
El diagnóstico de la Sociedad indica que Colombia navega hacia una “tormenta perfecta” definida por la convergencia de siete variables críticas que el sistema no puede absorber simultáneamente, según explicó Mauricio Restrepo, gerente encargado de la Sociedad Hidroituango y exgerente de EPM.
La primera es la estrechez energética. La demanda supera la Energía Firme para el Cargo por Confiabilidad disponible. Para el periodo 2025-2026, el déficit estimado es de 1.971 GWh/año, agravándose a 3.906 GWh/año para 2026-2027.
Luego se anota el agotamiento de la red de transmisión. Existen cuellos de botella críticos. La Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) reporta 11 proyectos con retrasos de hasta 12 años. Cerca del 90% de las subestaciones operan al límite de su capacidad.
La tercera variable es el déficit de gas natural. Colombia perdió su autosuficiencia en 2024. La dependencia del gas importado subió del 23% al 32% en solo dos meses de 2026, lo que encarece las tarifas y debilita el respaldo térmico. La exploración de gas ha caído drásticamente, pasando de 130 pozos en 2012 a solo 27 en 2024.
Si el país debe importar el 30% de su demanda para compensar el déficit, las tarifas eléctricas residenciales podrían aumentar un 12,6%.
Otro punto crítico es el apagón financiero. La deuda estatal de $9,2 billones rompe la cadena de pagos y asfixia a las comercializadoras.
Además, están previstos mantenimientos prolongados. Grandes centrales como Chivor (500 MW) y Guavio (1.000 MW) tienen intervenciones programadas entre finales de 2026 y mediados de 2027, reduciendo el respaldo hídrico en el momento de mayor necesidad.
El estudio de la Sociedad añade como factor crítico la incertidumbre jurídica generada por el gobierno de Gustavo Petro. La inestabilidad de las reglas de juego y la interinidad en la Creg han congelado la financiación de grandes obras de infraestructura.
Como si no fuera suficiente, este semestre llega un fenómeno El Niño severo. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica y el Ideam pronostican un 81% de probabilidad de un evento de intensidad muy fuerte entre septiembre de 2026 y enero de 2027. Esto reduciría los aportes hídricos al 55% del promedio histórico.
Se debe crear mesa antiapagón
Como complemento al cambio de horario, Hidroituango reiteró el llamado urgente al gobierno electo de Abelardo De la Espriella para instalar una “mesa antiapagón” de alto nivel. Esta instancia debería congregar al Gobierno Nacional, gremios (Acolgen, Andesco, Naturgas), academia y operadores como XM para estructurar una hoja de ruta que optimice la oferta y racionalice la demanda.
Uno de los objetivos primordiales de esta mesa es eliminar el riesgo de un “apagón financiero”.
El Estado adeuda al sector energético cerca de $9,2 billones, acumulados por subsidios pendientes y la opción tarifaria. Sin esta liquidez, las empresas comercializadoras y térmicas no pueden garantizar la operación continua necesaria para respaldar al SIN durante la sequía. La mesa también debe coordinar el despacho anticipado de las plantas térmicas para conservar el agua de los embalses como reserva estratégica, verificando la disponibilidad física de gas, carbón y líquidos.
Hidroituango es la esperanza
El Plan Indicativo de Expansión de la Upme, aunque sólido en teoría, es criticado por basarse en un modelo de “mínimo costo” en lugar de uno de “mínimo riesgo”. La realidad operativa muestra una brecha alarmante: solo ha ingresado el 17% de la capacidad de generación esperada desde 2020.
Para el primer semestre de 2026, se programó la entrada de 1.380 MW, pero solo se incorporaron 306 MW (un 22% de cumplimiento semestral). El Plan depende excesivamente de fuentes solares y eólicas que, sin almacenamiento, no reemplazan la firmeza de las térmicas e hidráulicas. Además, proyectos clave en La Guajira, como la línea Colectora, acumulan cuatro años de retraso, dejando miles de megavatios renovables “atrapados” sin poder llegar al centro del país.
En este panorama, la terminación de Hidroituango se consolida como la prioridad nacional absoluta. Actualmente, sus primeros 1.200 MW en operación son determinantes para moderar el riesgo de apagón, aportando el 10,9% de la energía total del país en 2025.
Sin embargo, la seguridad energética hacia 2030 depende de la Fase 2 (unidades 5 a 8), que sumará otros 1.200 MW. A junio de 2026, el avance global de la obra es del 95,78%.
El cronograma real prevé la entrada de las unidades 5 y 6 a finales de 2027, y las unidades restantes de forma escalonada durante el primer semestre de 2028.
Sin estos 1.200 MW adicionales, el margen de reserva de Colombia se comprimiría a niveles de asfixia técnica ante cualquier contingencia climática.
Finalmente, la Sociedad advierte que la planeación energética no puede ser un debate político, sino una disciplina de ingeniería y evidencia técnica.
El sistema eléctrico, afirma el estudio, no colapsa por sorpresa, sino por la acumulación de decisiones mal calibradas y la subestimación de riesgos probables. Colombia tiene una ventana corta para evitar una crisis de abastecimiento; la confiabilidad debe ser una política de Estado basada en la anticipación y la ejecución oportuna de las obras pendientes.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿En qué consiste la propuesta de “Horario de Emergencia Energética” en Colombia?
- La propuesta de la Sociedad Hidroituango consiste en adelantar temporalmente una hora los relojes en todo el territorio nacional para desplazar las actividades diarias hacia horas con más luz solar, aplanando así el pico de consumo de energía que ocurre entre las 6:00 p.m. y las 9:00 p.m.
- ¿Cuánto dinero le costaría al país una sola hora de apagón diario?
- De acuerdo con investigaciones del Banco de Bogotá citadas en el estudio, una sola hora de apagón diario le costaría a Colombia pérdidas económicas de entre $175.000 millones y $204.000 millones de pesos.
- ¿Cuándo entrarán en operación las nuevas unidades de generación de Hidroituango (Fase 2)?
- Según el cronograma real de la Sociedad Hidroituango a junio de 2026 (con un avance global del 95,78%), las Unidades 5 y 6 entrarán en operación en noviembre y diciembre de 2027, mientras que las unidades 7 y 8 ingresarán de forma escalonada durante el primer semestre de 2028.