No hay quién haga los levantamientos de cuerpos en Yondó y alcalde solicita mayor pie de fuerza
Cuando se registra un deceso en el municipio, los cadáveres pasan días en el lugar sin ser inspeccionados ni recogidos. Conozca más detalles.
El alcalde de Yondó, Yerson Ariza Rivera, manifestó su preocupación debido a que cuando se presenta un hecho violento en este municipio del Magdalena Medio de Antioquia que deja como saldo uno o varios muertos, no hay quién se encargue del levantamiento de los cuerpos, los cuales pasan días en el sitio sin ser inspeccionados.
Y es que una tarea que le compete a la Policía Judicial pasa a ser una labor de voluntariado: a veces los bomberos, otras veces la Defensa Civil o la misma comunidad, se encargan de recoger y trasladar los cadáveres, tomando riesgos innecesarios ante la falta de un equipo técnico específico.
“A nosotros no nos corresponde hacer levantamiento de estos cuerpos, pero como alcaldía siempre hemos asumido esta responsabilidad porque las comunidades nos llaman y nos dicen que el cuerpo permanece en la zona dos, tres días, y nadie va a recogerlo”, dijo el mandatario.
Lo que agrava aún más la problemática es que, en ocasiones, las víctimas quedan en zonas muy alejadas del casco urbano, sobre todo en corregimientos y veredas, y esto, sumado a las fuertes lluvias de las últimas semanas en el departamento, dificulta sobremanera los trabajos de inspección.
La buena fe de las personas que ayudan con esta tarea y montan en sus propios vehículos los cadáveres para trasladarlos, se ve comprometida por el estado actual de las vías, una razón a la que acude la Fuerza Pública para argumentar, a su vez, el por qué no pueden realizar las labores de levantamiento.
“La Policía Judicial nos manifiesta que no pueden desplazarse hasta allá porque no tienen los medios, pero que también requieren el acompañamiento de la Fuerza Militar”, agregó.
La solicitud del alcalde a la Gobernación de Antioquia es clara: aumentar la presencia de la Fuerza Pública en su territorio, que no solo garantice la seguridad de todos los habitantes, sino también que evite el acontecer de hechos violentos que dejan a su paso muerte y zozobra.
Es un llamado más que entendible ante la crítica situación por la que viene presentándose en este municipio, dado que el año pasado, hasta finales de noviembre, se habían casi duplicado los homicidios respecto al mismo periodo de 2024, pasando de 17 víctimas a 33, lo que se traduce en un incremento del 94,1%.
Por su parte, Ariza Rivera convocó a un consejo extraordinario de seguridad para tratar la problemática y encontrar una pronta solución en la que pueda intervenir, con mayor rigurosidad, la Policía y el Ejército.