Antioquia

¿”Tigre” o Paloma? La encrucijada de los apoyos políticos paisas

Los apoyos de los grupos políticos del departamento se empezaron a mover luego de la consulta presidencial en la que Valencia sacó más de 3,2 millones de votos.

Loading...
hace 3 horas

Las consultas presidenciales del pasado 8 de marzo movieron el piso del electorado y revolcaron los apoyos a los candidatos que buscan llegar a la Casa de Nariño, sobre todo en los movimientos de la centro derecha antioqueña que ya parecía haber tomado partido antes de las votaciones legislativas. Están ahora deshojando la margarita de cara a la primera vuelta.

Con más de 3,2 millones de votos —dentro de la Gran Consulta que sumó 5,8 millones de apoyos en total— la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, subió en las apuestas y empezó a ganar apoyos dentro de los grupos políticos del departamento, pese a que algunos ya habían decidido antes unirse al candidato Abelardo De la Espriella.



Hay que decir que no solo el CD barrió en las consultas presidenciales —la candidata Valencia sacó el 23% de su votación en Antioquia con 741.000 sufragios—, sino que alcanzó su máximo histórico a la Cámara al pasar de 424.000 a 742.000 votos.

Este resultado pulverizó sus marcas de 2014 y 2018, consolidando además una expansión territorial al conquistar 68 de los 125 municipios antioqueños, una cifra que triplica su alcance geográfico de 2022.

Por eso esta semana hubo reuniones y almuerzos de trabajo dentro de los grupos políticos de cara a definir los apoyos en la primera vuelta.

Se suben y se bajan al bus

Uno de los grupos que se movió primero fue el ala del Centro Democrático de Bello, facción que logró curul a la Cámara con Melissa Orrego. Este grupo, que mandó el condenado exalcalde de Bello, Óscar Andrés Pérez, tiene el liderazgo de su esposa Diana Uribe Tobón. En septiembre de 2025, junto a Orrego, manifestaron su apoyo al hoy también candidato Miguel Uribe Londoño.

A inicios del año, se sumaron a la campaña de De la Espriella. De hecho, en el acto que el candidato presidencial hizo por medio del movimiento Creemos en este municipio el pasado 13 de febrero, el mismo aspirante soltó en la tarima la frase: “No puedo seguir sin dar agradecimientos especiales a nuestra amiga Diana Uribe”.

Pues bien, ya se voltearon por tercera vez y recientemente se conoció una imagen de la recién electa representante Orrego junto a la candidata presidencial Paloma Valencia el día de su inscripción en la Registraduría como contendiente oficial de las presidenciales. “Acompaño con determinación la inscripción de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo”, se lee en el mensaje de Orrego.

Lea también: “Los ataques llenos de odio y resentimiento no nos intimidarán”: reacciones a polémica frase de Iván Cepeda sobre Antioquia


La pregunta en los corrillos políticos es qué pasará con líderes del CD que ya habían anunciado su apoyo a De la Espriella —como el condenado exgobernador Luis Alfredo Ramos— o José Obdulio Gaviria, quien apoyó en la consulta a Juan Carlos Pinzón. A esta inquietud hay que sumar lo que pasará con Creemos, pues el pasado 28 de enero los candidatos de ese movimiento sellaron su alianza con el candidato De La Espriella, en un evento realizado en Centro de Medellín.

Otras voces de políticos antioqueños han llamado a que no empiecen los ataques entre seguidores de las campañas de De La Espriella y Valencia. Eso sí, dejando ver su predilección. Por ejemplo, el exalcalde Braulio Espinosa Márquez, uno de los líderes de los liberales de Envigado.

En redes sociales publicó: “Lo peor que nos puede pasar en el propósito democrático es ver a un tigre peleando con una paloma, olvidando que el tigre, por más que muestre sus garras, no puede volar. Ojo con ocasionar heridas que impidan la unidad que necesitamos para ganar la presidencia”. .


¿Se vienen más movimientos?

El analista político Juan Carlos Velásquez sostuvo que el repunte político de Paloma Valencia tras las elecciones del 8 de marzo y las adhesiones a su candidatura –solo después de conocerse los resultados– se explica en que Valencia se volvió en una tercera opción para llegar al poder.

Velásquez explicó que hasta el 7 de marzo el escenario electoral parecía estar dominado por Iván Cepeda como la continuidad de Petro, y De La Espriella como eje de la oposición.

Lea también: Fajos, listados y celulares: así se movieron en campañas y votos más de $3.800 millones



Sin embargo, los cerca de seis millones de votos que obtuvo la Gran Consulta evidenciaron la existencia de una “tercera fuerza” dentro de la oposición, encabezada por la ganadora Paloma Valencia quien, según el analista, con sus 3,2 millones de votos se volvió la mujer más votada en Colombia.

“El resultado del 8 de marzo, desdibujó la figura de De La Espriella como el único que podía atajar al oficialismo; lo que hizo que muchos dirigentes de Antioquia consideraran que la candidatura de Paloma tenía mayores posibilidades de crecer que la de De La Espriella y ahora sí la buscan”, resumió.

Finalmente, Velásquez subrayó el impulso que Valencia consolidó con la llegada de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial, lo que a la postre traería más adhesiones.



“Uribe y Petro saben que ninguno es capaz de ganar solo con los extremos y por eso necesitan el centro. Y por eso lo del 13 de marzo es tan importante como lo del 8 para Paloma, porque ese 13 ella logró la adhesión de Juan Daniel Oviedo que es de centro, y tal vez sumar sus 1,2 millones de votos. Eso es importantísimo porque ningún otro 'vice' de los inscritos tiene ese caudal. Es más, tal vez ninguno jale más de 100.000 votos”, añadió.

En similar línea opinó Juan David García Ramírez, analista político y profesor universitario, quien señaló que, aparte del sorprendente repunte electoral de Valencia, también ha sido clave su discurso para que políticos de toda laya se acerquen a su campaña.

Lea también: Oviedo: “Puedo decir que no soy uribista: yo soy de centro”


“Ella resulta más convincente, aun cuando se mueve en las lineas argumentativas del CD, y por lo mismo muestra que también tiene capacidad de atraer más votantes del centro del espectro político, porque aunque digan que no existe, el Centro político sí está representado por los ciudadanos comunes que más allá de derecha e izquierda les preocupan cuestiones como la falta de seguridad, o la economía, o el sistema de salud, o el empleo o la educación”, añadió.

Otra de las causas de las adhesiones que señala García es la cercanía real que ella puede generar, pues no hay que olvidar que por varios periodos ha sido congresista, por lo que de alguna manera muchos gamonales han tenido relaciones previas con ella en el marco político.

Por su parte, el analista político Freddy Chaverra también planteó que la apuesta de De La Espriella por impulsar listas como las de Creemos y Salvación Nacional fue inferior a las proyecciones iniciales, por lo que no logró consolidar una fuerza electoral determinante en el departamento que le arrastrara adhesiones.

Chaverra también comentó que el resultado del CD no solo reforzó las apuestas estratégicas del partido de cara a las elecciones presidenciales, sino que dio ánimos para cerrar filas de manera interna en torno a la candidatura Valencia para llegar a una eventual segunda vuelta, tapando así posibles fugas hacia la campaña de De La Espriella.

“Con esos resultados el CD ya está haciendo apuestas, confiando que Paloma llegue a segunda vuelta. Y por eso muchos ya quieren subirse en ese tren incluso antes de la primera vuelta para poder así generar dinámicas de coaliciones programáticas”, explicó.

El analista también comentó que es apenas lógico que sectores como el liberalismo de Envigado y el partido de La U en Antioquia se sumen a Valencia pues estos grupos históricamente han estado más alineados con la derecha y con el uribismo, incluso cuando en algunos momentos han tenido acercamientos coyunturales con el gobierno Petro.

Eso sí, Chaverra, en ese contexto, menciona que la posición del senador Julián Bedoya aún genera incertidumbre, pues aunque apoyó a Petro en 2022, también habría hecho lo propio con Iván Duque en 2018.

Para Chaverra, otro factor que podría influir en el panorama es la eventual presencia de Oviedo dentro de la fórmula de Valencia.

“Su llegada podría generar incomodidad en los sectores más radicales del uribismo, pero es muy probable que estos se terminen 'tragando el sapo' y apoyen a Paloma”, dijo.

Por su parte, García detalló que la victoria de Paloma sí le podría pasar factura a De La Espriella. Él comentó que el candidato es una figura que a unos puede parecer interesante y a otros les puede parecer que su impulso inicial se dio porque al principio mucha gente pensó que podía recoger las banderas del uribismo mejor que Valencia.



“Pero lo que se ve es que Abelardo no tendría tanto apoyo en el resto de Antioquia más allá del Aburrá, porque no se ve tan cercano al resto del departamento como lo sería en el Caribe o en algunas zonas de Bogotá. Es algo similar a lo que pasó con Creemos en el resto del país: puede tener fuerza en Antioquia pero en el resto de Colombia apenas es un movimiento que está surgiendo”, explicó.

¿Cómo quedarían las elecciones?

Finalmente, Chaverra anticipó que la elección podría definirse entre Valencia y Cepeda. Según sus cálculos, el Pacto Histórico aspiraría llegar a los 500.000 votos en Antioquia, mientras que la derecha podría dividirse parcialmente entre Valencia y De La Espriella. Sin embargo, aclaró que esa división no sería tan alta, y además se recompondría en segunda vuelta, haciendo a Antioquia clave para definir la presidencia.



De otro lado, García comentó que ya sea en primera o segunda vuelta, Antioquia es vital porque pondría cerca de 2 millones de votos. Por eso comentó que, por lo menos en el departamento y a vuelo de pájaro el primer lugar de la primera vuelta lo obtendría la fórmula Valencia–Oviedo; el segundo puesto sería para De La Espriella–Restrepo; y el tercer puesto sería para Cepeda–Quilcue.

“Pero independiente del resultado hay que decir que, sin Antioquia no se puede definir la presidencia de Colombia”, añadió.