Salas de urgencias de 27 hospitales de Antioquia superaron el 100% de ocupación
La red hospitalaria en el departamento está bajo estrés por una sobreocupación en los servicios de urgencias. La Secretaría de Salud denunció que deudas de EPS sobrepasaron los $8 billones.
Comunicador Social - Periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana. He trabajado para medios como Radio Bolivariana y El Tiempo. Hago parte del Área Metro e investigo temas de gobierno, política, salud, servicios públicos e historia. Creo en la importancia del periodismo para vigilar al poder.
Los hospitales antioqueños arrancaron el año contra las cuerdas. A la fuerte presión en sus servicios, que solamente en cuanto a salas de urgencias se mantienen desbordados en las principales instituciones, se sumó ayer un nuevo dato que reveló cómo las deudas de las EPS —sobre todo aquellas en poder del Gobierno Nacional— siguen creciendo sin control.
Tan solo en materia de ocupación, los datos durante la mañana del jueves 15 de enero daban cuenta de una congestión generalizada en las principales entidades de Medellín y Antioquia.
Le puede interesar: Pasarán tijera en juntas directivas de siete hospitales de Antioquia, ¿por qué?
Si bien dichas ocupaciones suelen fluctuar a lo largo del día, de acuerdo con un reporte consolidado poco antes del mediodía, las salas de urgencias del Hospital San Vicente Fundación (247%); Metrosalud de Belén (238%), Nuevo Occidente (209%), Castilla (190%), San Javier (160%); la Clínica del Norte en Bello (158%); la Clínica Cardiovid (153%); el Hospital General de Medellín (147%) y la Clínica Nuevo Sagrado Corazón (142%), eran algunas de las más afectadas.
Por fuera del Valle de Aburrá, otras instituciones a máxima presión fueron la Clínica San Juan de Dios de La Ceja (176%), la sede Rionegro del San Vicente Fundación (153%), el Hospital César Uribe Piedrahíta de Caucasia (152%) y la Clínica Pajonal (150%).
En cifras redondas, por lo menos 21 hospitales en el Valle de Aburrá tenían un nivel de ocupación por encima del 100%, mientras en el resto de Antioquia otras seis instituciones atravesaban por la misma situación.
Además de poner bajo máxima presión a los profesionales de la salud, alargar los tiempos de espera y poner en jaque el margen de maniobra para atender grandes emergencias, la persistencia de estos altos niveles de ocupación puso sobre la mesa el crítico momento por el que atraviesa el sistema sanitario del departamento.
Tal como ha advertido desde hace más de dos años el gremio hospitalario, esta congestión está estrechamente ligada al caos administrativo que se ha profundizado en las EPS, principalmente en aquellas en control del Gobierno Nacional.
Ante las barreras para acceder a servicios como consultas prioritarias, autorizaciones de ayudas diagnósticas y autorizaciones para todo tipo de procedimientos, miles de pacientes se han volcado a las salas de urgencias para destrabar desde allí sus rutas de atención o ser atendidos por dolencias que deberían ser remitidas a establecimientos de menor nivel de complejidad.
Lea también: Con los 35 quemados de Año Nuevo, Antioquia llega a cifras no vistas desde 2015
De igual forma, la congestión se ha agravado por la decisión de varias entidades de cerrar sus servicios de urgencias ante la falta de pago de las EPS, en una reacción en cadena que ha congestionado todo el sistema.
Deudas por $8 billones
Desde el punto de vista financiero, la nueva alerta lanzada tanto por el gremio hospitalario como por las autoridades es que los pasivos de las EPS en el departamento ya se ubican en los $8 billones, $2 billones correspondientes a la red pública y $6 billones a la privada.
En la red pública, las entidades que están afrontando los pasivos más robustos son el Hospital General de Medellín, el Hospital Alma Máter (de naturaleza mixta), La María, el San Juan de Dios de Yarumal y el Manuel Uribe Ángel de Envigado.
Entre tanto, según los datos del Sispro (Sistema Integral de Información de la Protección Social), con corte a septiembre de 2025, las IPS privadas que afrontaban las deudas más grandes por parte de las EPS eran el San Vicente Fundación, el Hospital Pablo Tobón Uribe, Artmédica, Promotora Clínica Zona Franca de Urabá y RTS.
De igual forma, los datos daban cuenta de que tanto en la red privada como en la pública los principales deudores eran Savia Salud, Nueva EPS y Coosalud, todas en poder del Gobierno Nacional tras ser intervenidas.
Mientras en la red pública la deuda de esas tres entidades es de $1,1 billones, en la privada es de $3,8 billones, para un total de $4,9 billones.
La secretaria de Salud de Antioquia, Marta Cecilia Ramírez, alertó que esa conjunción de variables está poniendo en jaque la operación de todo el sistema. “Los efectos ya son visibles en la operación del sistema: la ocupación de los servicios de urgencias supera el 100% en todo el departamento, mientras que el cierre de servicios de salud ha aumentado de forma preocupante: 877 en 2025 representados en camas hospitalarias, parte de las urgencias, algunos quirófanos, entre otros”, dijo la funcionaria, reiterando su llamado para que tanto desde las EPS como desde el gobierno central se garantice el normal flujo de recursos a través del sistema y no se ponga en riesgo la atención.