Colombia

Así está armando De la Espriella su gabinete: dilema entre “los nunca” y “los de siempre”

El nuevo gobierno está barajando nombres no tan conocidos, pero con experiencia en su sector. Al mismo tiempo, quiere traer a pesos pesados de la política, pese a las críticas por lo prometido en campaña.

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Estudié Ciencias Políticas en la Universidad Eafit de Medellín. Empecé en la prensa gracias al periodismo universitario y las columnas de opinión y después me formé en la Escuela Periodismo Multimedia El Tiempo, donde cubrí temas políticos, electorales y regionales. Soy fanático de la música, la cultura y la literatura.

27 de junio de 2026

Desde el minuto uno de la posesión el 7 de agosto, Abelardo de la Espriella entrará a revertir varias de las medidas tomadas durante el gobierno de Gustavo Petro. Y para eso tiene que armar desde ya su gabinete que abarca todos los sectores del país.

Entre quienes lo han acompañado hay desde perfiles de influenciadores jóvenes hasta políticos de trayectoria, como el recién nombrado Rodrigo Lara Restrepo, quien fue congresista por ocho años y será ministro del Interior.

El dilema

De la Espriella dijo durante toda su campaña que gobernaría con “los nunca”, a quienes definía como “quienes nunca habían vivido de la teta del Estado”, a diferencia de “los de siempre”. Pero el nuevo ministro del Interior es considerado un “delfín” de la política que ha sido congresista y político desde hace dos décadas.

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Fuentes de la campaña dicen que Lara y otros nombres con perfiles parecidos realmente son figuras “disidentes” del establecimiento, que le apostaron a un “outsider” como De la Espriella desde principios de la campaña.

Y es verdad, solo que el petrismo y otros sectores han salido a criticar el primer nombramiento confirmado porque consideran que Lara representa a la clase política que “El Tigre” prometió vencer.

“La conformación del gabinete deja ver que De la Espriella busca un equipo experimentado, leal, que haya estado con él desde el principio, no necesariamente los que se montaron al bus al final. También indica que quiere experiencia y conocimiento específico en cada una de las carteras que va a atender”, dijo a este diario Carlos Andrés Arias, analista en comunicación política y profesor de las universidades Javeriana y La Sabana.

A lo mismo apuntó una fuente de la campaña, consultada por este medio, que dijo bajo reserva que el gobierno entrante busca perfiles basados en “experiencia, transparencia y eficiencia”, y otra que se refirió a un mandato de “los mejores”.

Nombres en la baraja

En ese sentido, más allá de si vienen o no de la política tradicional, De la Espriella valoraría a aquellos que se la jugaron por él desde el principio.

Entre ellos está el exsenador liberal Mauricio Gómez Amín, quien sonó para la cartera de Interior pero, ante la designación de Lara, suena para Comercio. Gómez Amín fue el jefe de debate y lideró las relaciones políticas de la campaña con sectores tradicionales como el clan Char en el Caribe y otros líderes regionales.

Otros nombres incluyen a Enrique Gómez, senador electo de Salvación Nacional (SN) y quien será uno de los articuladores en el Legislativo para armar mayorías junto al ministro Lara.

Gómez es sobrino del líder conservador asesinado, Álvaro Gómez Hurtado, y quien se encargó de reimpulsar a su partido político cuando le fue devuelta la personería jurídica por reparación histórica. Gómez le apostó a De la Espriella desde el principio y ha propuesto una “nueva derecha” como alternativa al uribismo, del que ha sido crítico.

También está Carlos Felipe Mejía, exsenador del Centro Democrático que se distanció del uribismo y se volvió a lanzar por SN, pero se quemó; Wilson Ruiz, quien fue ministro de Justicia de Iván Duque, fue otro de los quemados de ese partido en las elecciones al Congreso.

De ese grupo que perdió el 8 de marzo está Eduardo Zapateiro, excomandante del Ejército con más de 35 años de trayectoria, actualmente investigado por presunto acoso sexual.

¿Los anteriores nombres son “los nunca” o “los de siempre”? En cuanto al conflicto entre esos conceptos, el profesor Arias dijo que “a pesar de que muchos de ellos hayan pertenecido al establecimiento o hayan estado en la política en diferentes escenarios, pertenecen a ‘los nunca’ porque no habían estado en el poder Ejecutivo.

Y si estuviesen en él, lo que hicieron fue salirse de ese esquema tradicional e irse a una campaña disruptiva. La misma presentación de Rodrigo Lara deja huella de ello”.

Lara fue presentado con un video hecho con inteligencia artificial, herramienta habitual en esta campaña, en el que la palabra “nunca” se repitió nueve veces, en un intento por reforzar la narrativa.

De hecho, la idea de “los nunca” tendría otra forma de verse en el nuevo gobierno, según Dora Ramírez Vallejo, profesora de análisis del discurso político en la Universidad EAFIT y UPB.

“Una vez termina la contienda electoral y comienza el ejercicio de gobierno, esa lógica discursiva necesariamente cambia. Gobernar implica construir mayorías, dialogar con distintos sectores y alcanzar acuerdos políticos e institucionales. Por eso es probable que esa narrativa pierda centralidad y dé paso a un discurso más orientado a la gobernabilidad”, explicó la experta.

Y agregó una idea que puede dar pistas de por qué podrían llegar ministros de sectores que De la Espriella haya confrontado en campaña:

“Un presidente no gobierna de manera aislada, puesto que necesita interactuar con actores que durante la campaña fueron presentados como parte del establecimiento, porque así funciona un sistema democrático basado en la negociación y la construcción de consensos”, concluyó.

Independencia con Uribe

Abelardo de la Espriella ganó la Presidencia sin el apoyo formal del expresidente Álvaro Uribe y su partido Centro Democrático aunque haya dicho que “es más uribista que doña Lina (Moreno de Uribe, esposa del exmandatario)”. En ese sentido, tiene a su favor que llegó, en buena parte, por los votos del uribismo, que se le bajaron a Paloma Valencia.

“El Tigre” tiene independencia frente a Uribe, pero armó un proyecto que representa los valores y principios del uribismo, aunque marcando distancia del establecimiento.

Necesita los votos del Centro Democrático en el Congreso y esa bancada ya se declaró de gobierno, pero no es lo mismo a un mandato como el de Iván Duque, que llegó puesto por Uribe o incluso el primero de Juan Manuel Santos. Y sabemos cómo terminó eso.

Duque nombró otros ministros que no eran uribistas como Ángela María Orozco en Transporte, más cuota de la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez que de Duque.

Y perfiles más técnicos o de centro como Andrés Valencia Pinzón en Agricultura; Diego Mesa en Energía —que suena para este nuevo gobierno— o Ricardo Lozano en Ambiente, entre otros.

Si llegaron perfiles que no eran parte del uribismo en un gobierno puesto por Uribe, lo más posible es que esto se repita en el gobierno entrante; ya está pasando.

Los 90 decretos

Entre sus principales medidas, De la Espriella dijo que en sus primeros días firmaría 90 decretos. Si bien no ha detallado todo el contenido, habló de pilares principales y ha dado pistas sobre algunos temas.

Esa apuesta tocaría temas como seguridad, economía, salud y educación, recorte estatal y generación de empleo. La idea es que, mientras su equipo arma la agenda legislativa y teje acuerdos con el Congreso, esos decretos sirvan como la primera señal de hacia dónde quiere llevar el país.

Por ejemplo, una de esas propuestas llamativas fue la de “despachar desde las regiones”. De la Espriella ha dicho varias veces que gobernará desde ellas, donde instalará Puestos de Mando Unificados (PMU).

Estos se definen estructuras donde múltiples instituciones —fuerza pública, organismos de socorro y autoridades locales o nacionales— se reúnen para centralizar la toma de decisiones.

El presidente electo dijo como candidato que “no saldrá del país en cuatro años” y que la representación de Colombia en escenarios internacionales estaría a cargo del vicepresidente, José Manuel Restrepo.

Si bien se ha pensado que lo nombren canciller y que quiere que sea como una especie de Marco Rubio —secretario de Estado de EE. UU.— ya que un vicepresidente puede ser ministro, Restrepo lo ha negado.

Queda ver si De la Espriella cumple: ya lo invitaron a la Casa Blanca en Washington y a Israel, con quien prometió restablecer y fortalecer las relaciones diplomáticas.

Lo que Abelardo repitió en campaña es que no quiere tener el mismo actuar que el presidente Gustavo Petro, quien tuvo más de 65 viajes al exterior durante su mandato.

Lo que sí se cumpliría, al menos en un principio, es el PMU desde las regiones. Este diario conoció que en la primer semana de gobierno será desde La Guajira, golpeada por el escándalo de corrupción con los carrotanques de la UNGRD.

Allí despacharía desde una casa construida por Enrique Olaya Herrera, presidente entre 1930 y 1934, y lanzaría un plan de agua para el departamento para enfrentar un problema histórico de falta de acceso a este líquido vital.

De la Espriella le dijo en privado al gobernador de ese departamento, Jairo Alfonso Aguilar Deluque —pariente del senador Alfredo Deluque, quien sería presidente del Senado— que “vamos poner en marcha un mecanismo con todo el brazo del Estado para llevar agua a todo el mundo.

Vendrán ingenieros israelíes y gringos que ya tuvieron la experiencia cuando hicieron la infraestructura del Cerrejon”. Toda esa operación será dirigida por el nuevo presidente y el gobernador personalmente, según fuentes enteradas.

Restrepo lidera el empalme

En lo que tiene que ver con el empalme, ya designaron a un primer grupo de 400 personas, que será liderado por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo, según informó Carolina Restrepo, de su equipo. El proceso, denominado “Empalme Anticorrupción” se viene preparando hace más de tres meses.

Para cargos de niveles 1, 2 y 3 serían alrededor de 4.000 personas. Finalmente, se precisa que quienes participan en el empalme no reciben remuneración, y que después de este vendrá una auditoría forense, como cuando Federico Gutiérrez recibió la alcaldía de Daniel Quintero en Medellín.

Según el equipo del presidente electo, Restrepo y su equipo deberán “garantizar una transición transparente, identificar riesgos para los recursos públicos y sentar las bases de una administración íntegra y eficiente”.

En esa labor, el vicepresidente electo pidió a la Cancillería suspender los nombramientos en provisionalidad para las carreras diplomáticas y consular. “Los últimos días del gobierno saliente no pueden ser una carrera contra reloj para repartirse cargos”, dijo.

Finalmente, pese a que el saliente presidente Petro ya confirmó su voluntad para empezar el empalme, que se espera que inicie el martes, De la Espriella confirmó que no irá a la Casa de Nariño hasta el 7 de agosto, cuando se posesione, lo que deja dudas de que se reúna con Petro en algún momento.

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