Cuando el nuevo ministro de Justicia criticaba a Petro por “no entender la dimensión institucional del cambio”
Jorge Iván Cuervo ha sido asesor en temas de análisis, formulación y evaluación de políticas públicas en administración de justicia, derechos humanos y políticas sociales.
El nuevo ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, antes de su nombramiento en reemplazo de Andrés Idárraga, había cuestionado asuntos del gobierno del presidente Gustavo Petro, a quien le quedan siete meses de mandato.
Cuervo ha sido asesor en temas de análisis, formulación y evaluación de políticas públicas en administración de justicia, derechos humanos y políticas sociales. En su hoja de vida figuran distintos cargos públicos, como por ejemplo la jefatura de oficina de apoyo en defensa judicial en el Ministerio de Justicia, la consejería de derechos humanos de la Presidencia, y la oficina de investigaciones especiales de la Procuraduría.
Además, Cuervo ha sido opinador en medios de comunicación. Tiene una columna en El Espectador e hizo parte de un programa de análisis de Noticias RCN. Desde su columna, de hecho, ha sido crítico de algunas decisiones del Gobierno y también publica con frecuencia en la red social X su visión sobre diversos asuntos de coyuntura.
Por ejemplo el pasado 19 de enero, dijo que la Fiscalía “tendrá que dar muchas explicaciones sobre el retiro de la imputación al director de la UNP, Augusto Rodríguez”, en referencia al caso del asesinado Miguel Uribe Turbay.
En una columna de opinión en El Espectador, el 25 de noviembre del año pasado, cuestionó la administración de Petro al decir que “no ha sido un gobierno de grandes transformaciones institucionales, las reformas que ha concretado no constituyen precisamente una revolución progresista”, pero resaltó que haya “logrado un cambio en la forma como el Estado se relaciona con sectores sociales históricamente excluidos”.
Cuatro días atrás, en el mismo periódico, había criticado la seguridad en el país, la cual “tiene que revisarse y cambiar el libreto de negociación sin presión militar y concesiones a cambio de nada. Los incentivos de la “Paz Total” fueron equivocados y el gobierno tiene tiempo para corregir el rumbo”.
También en el mismo escrito dijo que las relaciones internacionales deben recomponerse, incluyendo una normalización con los Estados Unidos “con un criterio más equilibrado y menos obsecuente de lo que nuestra diplomacia nos tiene acostumbrados”. Criticó las reformas al sistema de salud al decir que este no “ha mejorado y eso afecta a millones de colombianos”.
Uno de las críticas más sensibles las hizo al sistema de salud a partir de una historia personal. El 19 de septiembre de 2025 el académico Jorge Iván Cuervo expuso una denuncia sobre el caso personal de su padre, un hombre de 89 años, que estaba siendo víctima de negligencia médica con la Nueva EPS.
El relato detalla que, tras una exitosa intervención quirúrgica cerebral en la clínica La Sagrada Familia de Armenia —que incluso le devolvió funciones cognitivas al paciente—, surgió la necesidad urgente de implantar un marcapasos. Sin embargo, la Nueva EPS bloqueó la atención oportuna al alegar que no disponía de un electrofisiólogo en la ciudad ni en zonas aledañas, ofreciendo como única alternativa el traslado del paciente a ciudades como Neiva o Medellín.
El cardiólogo les había advertido que era muy importante la inserción del marcapasos, no sólo para evitar una infección coronaria, sino por la inestabilidad del dispositivo externo, debido a movimientos corporales del paciente.
“En al menos dos oportunidades tuvieron que reacondicionarlo y, en la tercera, mi padre tuvo un paro cardíaco, fue objeto de reanimación quedando ad portas de la muerte, la cual finalmente sucedió el día 4 de septiembre, previa aceptación por parte de la familia de no realizar otra reanimación”, dijo Cuervo en ese momento.
Como reflexión final, en medio de todo lo que tuvo que padecer en medio de la crisis del sistema de salud, el abogado de la Universidad Externado reflexionó: “El gobierno de Gustavo Petro no ha entendido la dimensión institucional del cambio y, en materia de salud, no entendió que mientras se debate cuál debe ser el mejor sistema, no se podían permitir que continuara el deterioro de los servicios en salud, especialmente de las EPS intervenidas”.
Otros cuestionamientos los ha escrito en la Revista Razón Pública. El 1 de junio del año pasado publicó un artículo titulado “La ministra que renuncia: de justicia y de política”, luego de la renuncia de Ángela María Buitrago a la cartera de justicia, “porque no aceptó presiones indebidas ni entendió —o no quiso entender— el juego político del gobierno. Su renuncia muestra, una vez más, por qué la justicia estorba en la política, y por qué la política necesita más que rectitud”.
Cuervo, abogado con posgrados en derecho público y política pública, en su artículo destacó el perfil profesional de Buitrago al reinvindicar que ella llegaba al cargo del mundo judicial y académico, y que por ello había sido “una fiscal respetada, vertical e incorruptible”.
No obstante, también la cuestionó como “una ministra a la defensiva, que parecía más una suerte de segunda voz en el gobierno en temas jurídicos —función que es responsabilidad de la Secretaría Jurídica de la Presidencia —que no entendió la dimensión política y de política pública que debe tener un ministro en el Estado colombiano”.
Cuervo también exaltó que haya sido ella quien se atrevió a sentar “en el banquillo a altos mandos militares por los crímenes cometidos en la retoma del Palacio de Justicia” en los hechos ocurridos el 6 y 7 de noviembre de 1985. Exaltó también su trayectoria como asesora de Naciones Unidas y su aporte en la CIDH para investigar el crimen de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, México.
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Sin embargo, el jurista dio a conocer que la exfiscal, al frente de la cartera de Justicia, tuvo desencuentros con la administración Petro, el primero de ellos en su primer Consejo de Ministros, donde ella manifestó sus reservas sobre la política de paz total, llamando la atención sobre los problemas de seguridad que ella misma conoció en las regiones.
“Ese día empezó la salida de Buitrago del gobierno, porque la poca confianza que tenía se perdió. Para seguir en el gobierno había que ganarse el apoyo de Armando Benedetti, y esto no iba a pasar con la ministra, dado su carácter y forma de entender el servicio público”, afirmó el profesor Jorge Iván Cuervo.
Agregó que la abogada “esperó demasiado, y cuando empezó a sentir que querían interferir en sus funciones y no contó con el respaldo del presidente, decidió irse”. El abogado indicó que Ángela Buitrago no tenía “línea directa” con el presidente Petro, lo que terminó pesando para ella tomar la decisión de marcharse del cargo el 1 de mayo de 2025.
Cuervo en su relato hizo una denuncia que hoy cobra vigencia al llegar él al Ministerio de Justicia: “la llamaron a pedirle nombramientos, a pedirle cabezas de personas que ella ratificó —como el Director de Drogas—, traslados de personas privadas de la libertad para ambientar la paz total, hasta autorizaciones para la exportación de sustancias restringidas, gracias a la lamentable intervención de una senadora del Pacto Histórico, vía la nueva directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Angie Rodríguez, en ese momento)”.
”Trajo a Eduardo Montealegre para justificar lo injustificable”: Cuervo
Después de ese artículo, Jorge Iván Cuervo publicó otro en Razón Pública, el cual se tituló “Los avatares de la consulta popular”. En ese escrito cuestionó al presidente Petro porque para ese momento había “convertido sus derrotas jurídicas en victorias políticas. Ahora propone una constituyente: ¿puede hacerlo, debe hacerlo, le conviene hacerlo?”.
Primero entregó un contexto histórico en torno a a reformas constitucionales en el país, desde 1910 hasta 1991, y el acuerdo de paz con el M-19 que llevó al tránsito a una vida civil al hoy presidente Gustavo Petro y centenares de excombatientes más.
En segundo lugar trajo a colación el archivo de la reforma laboral en la Comisión VII del Senado al afirmar que fue una decisión política que le permitió al presidente Petro “intentar convocar una consulta popular mediante decreto”, pero no lo logró porque el artículo 104 de la Constitución le exigía dos requisitos: decreto firmado por todos los ministros y aprobación del Senado. “Ante la negativa de este último, Petro recurrió al campo jurídico: trajo a Eduardo Montealegre para justificar lo injustificable”, agregó Cuervo.
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El abogado Cuervo recordó que el presidente Petro transformó su derrota jurídica en una victoria política al lograr que el Congreso, bajo presión, reviviera y aprobara la reforma laboral. Tras derogar el decreto, obtuvo un triunfo parcial en el ámbito jurídico cuando la Corte Constitucional remitió inesperadamente la reforma pensional para corregir su trámite.
“Petro ha demostrado que sabe convertir derrotas jurídicas en victorias políticas. Ya lo hizo cuando fue destituido por el procurador Ordóñez, y lo sigue haciendo hoy. Sus críticos no han entendido esta lógica: derrotarlo en lo jurídico no lo debilita; al contrario, lo fortalece. Todo indica que una Constituyente no cuajará jurídicamente. Pero mientras tanto, la idea le sirve para seguir ganando batallas en el campo político”, puntualizó el hoy nuevo ministro de Justicia.
En otras columnas anteriores, en la misma Revista Razón Pública, cuestionó los intentos de reforma a la Justicia cuando el ministro de Justicia era Néstor Osuna. “La propuesta de reforma ha sido presentada a cuentagotas, como unas ideas muy generales por parte del presidente y algo más desarrolladas por parte del ministro de Justicia, Néstor Osuna”, afirmó en un escrito del 14 de enero del 2024.
Criticó fuertemente que una nueva reforma debería empezar por con un diálogo con las Altas Cortes, algo que para entonces el gobierno no estaba haciendo, esto “para tener claro cuál es el margen de maniobra que tienen los gobiernos para reformar la justicia, sin que ello implique, en algunos casos, sustitución de la Constitución o vulneración de principios constitucionales, como ha pasado en los dos últimos gobiernos”.
Afirmaba Cuervo para esos días que “pretender hacer una reforma sin dialogar con las cortes implica un desgaste innecesario y un acumulado de frustraciones que lleva a que los gobiernos se desentiendan de un tema que siempre está en el centro de la agenda de discusión, pero sobre el cual hay mucho riesgo político y pocas posibilidades de éxito”.
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Jorge Iván Cuervo se ha desempeñado como consultor para organismos internacionales como el PNUD y el Banco Mundial, así como para la Corporación Excelencia en la Justicia y Econometría, especializándose en acceso a la justicia y políticas públicas judiciales. Asimismo, con la Corporación Excelencia en la Justicia, ejerció como asesor conceptual y analista de datos en la Primera Encuesta de Necesidades Jurídicas (2009-2010).