Colombia

Aida Quilcué defiende la paz total, pese a su secuestro: “Desescalar la guerra no solo se hace combatiendo”

La senadora del Pacto Histórico habló con EL COLOMBIANO pasadas 24 horas de su retención en Cauca. Pese a su caso, defendió que no falta intención del Gobierno para hacer la paz, sino falta voluntad de los armados.

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Comunicador social y periodista de la Universidad Central, especializado en Gobierno, Gerencia y Asuntos Públicos de las universidades Externado y Columbia. Experto en asuntos políticos, parlamentarios y de Gobierno. Subeditor de la sección Actualidad.

hace 13 minutos

Aun cuando es senadora de la República, integrante del partido de gobierno y una reconocida líder indígena, Aida Quilcué sigue sufriendo en carne propia los embates de la guerra que no cesa en Cauca.

La congresista fue víctima de un secuestro por parte de grupos armados, al parecer, la estructura Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc, las mismas que hace más de un año –al mando de alias ‘Iván Mordisco’– estaban sentadas dialogando la paz con el Gobierno de Gustavo Petro.

En diálogo con EL COLOMBIANO, Quilcué habla del miedo y la zozobra que generó la retención, lamenta que sume más de dos décadas recibiendo amenazas y reconoce que aún no la ha llamado el presidente para hablar de lo ocurrido.

Pese a que en su caso hubo un desenlace feliz, admite que en la región se libra una guerra; sin embargo, hace una defensa irrestricta a la cuestionada política de paz total del Ejecutivo.

¿Qué fue exactamente lo que ocurrió en la vía entre Inzá y Totoró? ¿Cómo fueron esos momentos?

Nos interceptaron hombres armados y nos llevaron a un sitio en el páramo. Yo me movilizaba con mi esquema de seguridad, con dos hombres de protección.

¿Cómo los interceptaron? ¿Los detuvieron con alguna señal de pare o de inmediato desenfundaron armas y tuvieron que detenerse?

Ellos estaban en la vía, eran varios. No hubo una señal de pare. Estaban armados y nos pararon. Esto no fue voluntario, nos obligaron a parar.

Una vez los detienen, ¿qué les dijeron?

Nos bajaron de una y nos llevaron. Me dijeron que había que esperar y nada más.

¿Quienes la retuvieron sabían que usted era senadora?

No sé, no sabría decirle en este momento, porque las circunstancias no son fáciles.

Usted dijo que el grupo armado detrás de este secuestro eran disidencias, ¿cómo infirió eso?

Porque ellos mismos se identificaron como disidentes, según comentaron los hombres de seguridad.

¿En qué momento se percataron de que estaban en riesgo?

En el momento en que nos retuvieron ya había un riesgo.

Las autoridades, entre ellas el Ministerio de Defensa, aseguraron que la Guardia Indígena fue clave en su rescate. ¿Cómo es su labor en la región?

La Guardia Indígena es un actor civil, se dedica a salvar y proteger vidas y el mismo territorio de la mano de autoridades indígenas. Todo ello, en el marco de la Jurisdicción Especial Indígena. Es un mecanismo que ha contribuido y lo que han hecho conmigo, lo han hecho con otros compañeros que son de este proceso.

¿Usted había recibido amenazas?

Muchas veces, llevo 20 años con amenazas.

Un hecho de este calibre, ocurrido justo en Cauca y a manos de disidencias, ¿qué reflexión le deja frente a la implementación de la política de paz total del Gobierno Petro?

El Gobierno ha tenido las mejores intenciones para construir la paz y nosotros como congresistas hemos legislado a favor de la paz. Lo que vemos es que no hay voluntad por parte de los actores armados de querer avanzar en esa paz. Lógicamente también son muchos factores que afectan la situación del Cauca. Esto lo padecen las comunidades indígenas y el suroccidente colombiano. Se requieren medidas urgentes y reforzar las que ya están en marcha.

¿Ya habló con el presidente Petro tras este episodio?

No, aún no.

¿Qué espera del jefe de Estado? Si esto le pasa a una senadora de la República, ¿qué puede esperar un ciudadano del común?

Hemos hecho muchas propuestas y necesitamos conversar alrededor de eso. Necesitamos estar pendientes de lo que se pueda hacer.

Pero, ¿se necesita mano dura para que esto no siga ocurriendo?

Desescalar la guerra no solo se hace combatiendo. Se requiere atacar el problema estructural, que es la pobreza y las mafias. Esto no es un conflicto armado ni una guerra aislada. Hay que seguir con los esfuerzos de la paz.

Hace un año, al hablar de la crisis de seguridad en el país, pero en particular en Cauca, la vicepresidenta Francia Márquez decía: “Mi gente me dice que estaba mejor antes de que yo fuera vicepresidenta”. Ante lo que le ocurrió a usted, ¿tiene la misma percepción, que la gente en Cauca estaba mejor antes de este Gobierno?

No lo diría de la misma manera. Este ‘Gobierno del Cambio’ no es solo Petro. Es un proyecto político por el que hemos apostado los pueblos indígenas más allá del presidente. A nosotros no nos han asesinado ahora, es desde hace miles de años. Esta guerra es milenaria, tras el conflicto de 50 años y ahora tras el posacuerdo (de paz). No es solo un asunto de este gobierno, es de muchos gobiernos.

En otras épocas se mataba de manera legal, como hicieron con mi esposo, pero esa situación tiene que cambiar para el país.