“Mujer vampira”, “princesa de la oligarquía” y “animal de carroña”: los dardos de Petro contra quienes pidieron explicaciones tras la tragedia aérea
La reacción del presidente Gustavo Petro ha desatado polémica por el tono confrontacional de sus mensajes en redes, marcados por señalamientos, insultos y la rápida politización de la tragedia.
Comunicadora social y periodista de la Universidad del Quindío, con más de 13 años de experiencia en cubrimientos judiciales y de orden público. Trabajó en Colmundo Radio, Colprensa y Caracol Radio Bogotá, cubriendo la Procuraduría, Altas Cortes, juzgados y la Defensoría, entre otros temas. También trabajó en Caracol Radio Medellín y como coordinadora de comunicaciones en la Alcaldía de Medellín (2021-2023). Actualmente hace parte del equipo de periodistas en la sección de actualidad de El Colombiano.
En lugar de un mensaje de contención y duelo ante una de las peores tragedias recientes de las Fuerzas Militares, el presidente Gustavo Petro desató una andanada de publicaciones en redes sociales que rápidamente escalaron a los insultos, ofensas y la descalificación personal.
En medio del impacto por la muerte de 68 militares tras el accidente del avión Hércules en Puerto Leguízamo, el mandatario optó por responder a críticos y opositores, sobre todo a mujeres, con un tono confrontacional que ha sido cuestionado, no solo por el contenido de sus mensajes, sino por el momento elegido para hacerlo.
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Petro, en lugar de concentrarse en atender la emergencia, buscar soluciones y transmitir un mensaje de esperanza ante la tragedia, se instaló en una narrativa de orgullo y victimización para convertir el hecho, como ya es habitual en su discurso, en un episodio que gira en torno a sí mismo, presentándose como quien advirtió el riesgo mientras desplaza la responsabilidad hacia sus antecesores.
Le endilgó responsabilidad al expresidente Iván Duque: “Cómo fueron las modalidades del contrato para comprar un avión tan viejo. ¿El que usted compró para sus vuelos en presidencia o el que compraron para los generales de la policía eran tan viejos como el que se accidentó ayer? ¿Por qué compró usted un avión tan viejo? ¿Quién le aconsejó tamaña tontería, su ministro Palacios? ¿Qué hicieron su ministro Restrepo o Carrasquilla o su director de estadística?”, escribió.
Las respuestas del jefe de Estado también se dirigieron a figuras de la oposición como la candidata presidencial Paloma Valencia: “Hay que averiguar quién fué el contratista y porque se le ocurrió a Duque comprar una chatarra, Oviedo debe saber. Un país no se defiende con chatarra y corruptos (sic)”, en un mensaje donde además salpicó al candidato a vicepresidente de Paloma, Juan Daniel Oviedo.
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El tono subió aún más frente a la exministra de Defensa Marta Lucía Ramírez, a quien calificó como “Princesa de la oligarquía” y arremetió con un mensaje cargado de acusaciones sociales y económicas: “Está es la consecuencia del egoísmo social de los ricos (...) Squifos y vampiras”.
La arremetida también alcanzó a la exalcaldesa de Bogotá Claudia López: “Si te dedicaras a comprender en vez de mirar una evidente y falsa ventaja electoral (...) esa es la diferencia entre el ser humano y el animal de carroña”, escribió el mandatario, en un mensaje que incluso derivó en cuestionamientos personales sobre su trayectoria.
Contra la senadora María Fernanda Cabal el lenguaje fue aún más agresivo: “Usted es mujer vampira, tenemos varias incluidas en las candidaturas. Les gusta la sangre y a mi salvar las vidas. Antes que saque usted banderas de victoria de la muerte yo quiero sacar las banderas de la vida y de la luz. Ya van 83 jóvenes salvados por el pueblo, ojalá sean más para alegría de la Patria. Usted con sus mortajas, mujeres de alma oscurecida, enamoradas de las mortajas y de la sangre, y yo con mi esperanza de la vida , aferrado a la luz pase lo que pase”.
Ni siquiera el exministro de Defensa Diego Molano quedó por fuera. Petro lo señaló de ser parte de “asalariados de los tacaños vampiros” y aprovechó para anunciar decisiones de política pública: “Firmaré el decreto (...) de compra de armamentos (...) a las fuerzas militares se les debe comprar lo mejor de lo mejor y no lo que nos ordenen comprar”.
La seguidilla de mensajes cerró con una reflexión que volvió a mezclar crítica estructural, acusaciones y una narrativa ideológica sobre la guerra: “Gobiernos que hinchan el pecho con puras plumas y lentejuelas. Disparan balas en las palabras pero compran pura chatarra corrupta para la guerra ¿Por qué no compraron un avión nuevo, así como compran sus autos y sus apartamentos?”.
Para algunos críticos, más allá del debate de fondo sobre la antigüedad de la aeronave, los contratos de defensa o la necesidad de modernizar equipos militares, el episodio deja en evidencia la desafortunada manera en que el mandatario asume las tragedias Respuestas apresuradas, emocionales y altamente politizadas frente a hechos de alto impacto nacional. En este caso, sin embargo, la crítica se intensifica por tratarse de una tragedia con decenas de víctimas, donde distintos sectores esperaban un mensaje centrado en el duelo, la solidaridad con las familias y la claridad institucional.
Una diatriba digital que, lejos de apaciguar, profundiza la polarización en uno de los momentos más sensibles para la Fuerza Pública en los últimos años.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Cuántos militares murieron en el accidente de Puerto Leguízamo?
- En el accidente del avión Hércules en Puerto Leguízamo, Putumayo, fallecieron 68 militares y 57 resultaron heridos. Es una de las peores tragedias aéreas de las Fuerzas Militares de Colombia en la historia reciente, ocurrida en marzo de 2026.
- ¿Qué modelo era el avión accidentado en Putumayo?
- Se trataba de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC). El presidente Petro sostiene que la aeronave era “chatarra” y que su antigüedad fue determinante en el siniestro, cuestionando los contratos de mantenimiento de administraciones pasadas.