Lo que le espera a Rodrigo Lara como ministro al armar la coalición de De la Espriella en el Congreso
Rodrigo Lara Restrepo será minInterior; fue hombre clave en Cambio Radical; su vida está signada por el asesinato de su padre.
Periodista de la Universidad del Rosario con mención en Sociología y estudiante de Maestría en Comunicación y Marketing Político. Ha trabajado en medios como Infobae y El Tiempo en secciones de Actualidad, Bogotá y Política. Más rola que el ajiaco. Le gusta el café, viajar y bordar.
Si hay un cargo en el que la experiencia parlamentaria pesa tanto como la capacidad para construir acuerdos, es el de ministro del Interior. Y es precisamente ese perfil el que llevó al presidente electo, Abelardo de la Espriella, a escoger a Rodrigo Lara Restrepo para liderar la relación entre el Gobierno y el Congreso.
La palabra “nunca” aparece nueve veces en el video con el que se anunció al primer ministro del nuevo gabinete. Pero lejos de ser de los “nunca”, Lara lleva 20 años en política y es, como llaman popularmente, un “delfín” que hereda la trascendencia de su padre, quien fue el ministro que se pudo como objetivo acabar el narcotráfico y extraditar a los capos, decisión por la que Pablo Escobar lo mató.
Su carrera combina formación académica, experiencia legislativa, derrotas electorales y una reconocida capacidad para negociar, pues hasta lideró un partido entre 2015 y 2017: Cambio Radical, hoy ya declarado de gobierno.
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“Nunca, a pesar de haber sido víctima de la violencia, dejó de trabajar por su patria”, dice el mensaje que acompaña la pieza creada con inteligencia artificial.
Benedetti lo felicitó
Apenas se confirmó el nombramiento, Armando Benedetti, actual ministro de la política, le envió un mensaje público de bienvenida y recordó una relación política que viene de años atrás. Antes de ocupar orillas distintas frente al nuevo gobierno, Benedetti y Lara coincidieron en el Senado, donde incluso impulsaron proyectos de manera conjunta.
Uno de los más recordados fue el presentado en agosto de 2020 para regular la publicación de las encuestas y sondeos políticos. La iniciativa buscaba establecer mayores controles sobre las firmas encuestadoras y terminó sirviendo como insumo para la ley de encuestas aprobada el año pasado, que endureció las condiciones para publicar mediciones durante los procesos electorales.
Con su llegada al Ministerio del Interior, Lara asumirá una de las carteras con mayor peso político del nuevo gobierno. Esa capacidad para negociar será puesta a prueba desde el primer día, en un ministerio encargado de tender puentes con el Congreso y construir las mayorías que necesitará el gobierno de Abelardo de la Espriella para sacar adelante su agenda legislativa.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, llega con una bancada propia reducida: los cuatro senadores y una representante elegidos por Salvación Nacional, además de los dos representantes de Creemos. En ese escenario, el nuevo ministro deberá tejer acuerdos con otras colectividades para sacar adelante la agenda del Gobierno.
Desde el Congreso lo perciben como una persona “tranquila” y algunos, incluso independientes, ven con buenos ojos su designación. Su paso por Cambio Radical podría facilitar acercamientos con ese partido, que ya anunció su intención de hacer parte de la coalición de gobierno.
También tendrá que consolidar el respaldo del Centro Democrático y buscar entendimientos con el Partido Conservador, el Partido Liberal y La U, que apoyaron la candidatura de De la Espriella, pese a la distancia que el mandatario electo ha marcado frente a esas colectividades.
¿Quién es Rodrigo Lara?
Lara Bonilla, cofundador del Nuevo Liberalismo junto a Galán, llevaba ocho meses como ministro de Justicia de Belisario Betancur y se había convertido en el principal enemigo el narcotráfico pues impulsó una ofensiva contra los carteles y denunció la infiltración del dinero de los narcos en la política.
Tras el asesinato, la familia Lara salió del país y se exilió en Europa. Rodrigo regresó a Colombia para estudiar Derecho en la Universidad Externado, donde se graduó en el año 2000. Después volvió a Francia para ampliar su formación.
Su primera apuesta electoral llegó en 2006, cuando aspiró al Senado. Obtuvo cerca de 16.800 votos, insuficientes para alcanzar una curul. Sin embargo, esa campaña le abrió las puertas del gobierno de Álvaro Uribe, que lo nombró “zar anticorrupción”. Desde allí impulsó las auditorías ciudadanas para vigilar la ejecución de recursos públicos y promovió investigaciones sobre presuntas irregularidades en entidades estatales.
Muy distante de lo que parece el plan del nuevo presidente, en ese entonces Lara cuestionó privatizaciones de empresas públicas de Armenia y Neiva y lideró acciones para impedir que organismos internacionales continuaran actuando como intermediarios en procesos de contratación pública.
Su permanencia en ese cargo terminó abruptamente en 2007. Lara presentó su renuncia argumentando razones personales y familiares. Sin embargo, su salida coincidió con la publicación de un informe de El Nuevo Herald que retomó versiones según las cuales su padre había señalado presuntos vínculos de Alberto Uribe Sierra —padre del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez— con el narcotráfico.
Ese mismo año asumió una curul en el Senado, que quedó vacante tras la renuncia de su copartidario e investigado por parapolítica, Reginaldo Montes. En el Congreso construyó buena parte de su carrera. Intentó lanzarse en 2010, pero no quedó. Y se fue entonces a ser líder gremial.
En el 2014 regresó al Capitolio como representante a la Cámara por Bogotá con Cambio Radical. Obtuvo más de 106.000 votos. Entre 2017 y 2018 presidió la Cámara de Representantes y desde allí impulsó debates sobre corrupción, transparencia y reforma política.
También promovió la Ley de Trasplantes, que fortaleció la regulación del sistema nacional de donación de órganos, centralizó la coordinación de donantes en el Instituto Nacional de Salud y endureció las sanciones contra el tráfico de órganos.
Durante su gestión presentó proyectos para humanizar los cobros del Icetex, proteger a los menores frente a la publicidad dirigida a la infancia, promover la reforestación y fortalecer diferentes mecanismos de protección ciudadana. En materia de control político, protagonizó debates sobre Agro Ingreso Seguro.
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En 2023 Lara intentó cambiar de libreto. Y aunque siguió el manual de ‘outsider’ para llegar a la Alcaldía de Bogotá, mismo que puso en práctica De la Espriella, no le salió bien: obtuvo apenas 69.679 votos, equivalentes al 2,28 % de la votación.
Otro revés llegó en 2025. Ese año el Consejo de Estado anuló la personería jurídica de Dignidad Liberal, el movimiento político impulsado por Lara.
Ahora, tras jugársela por “El Tigre”, será el jefe de las relaciones políticas entre el Ejecutivo y el Legislativo formará parte de un gabinete que, según se conoce hasta ahora, será diverso.