Un poema olvidado en una carpeta cambió la carrera literaria de la paisa Diana Pizarro
Sombra y Lucernario es el tercer poemario publicado de Diana Pizarro Cano, una abogada que ha ganado reconocimiento literario. Descubra cómo un hallazgo accidental impulsó la carrera de la escritora.
La poeta Diana Pizarro Cano recuerda el momento en que comenzó su carrera literaria. Fue así: revisaba unos documentos al lado de su jefe, se levantó de la mesa para traer unos papeles de la fotocopiadora. A su regreso, la jefe leía un poema de Diana, escrito a mano en una hoja que se coló en la carpeta. Al principio, ella se molestó por la intromisión. Sin embargo, el enojo pasó cuando la jefe la invitó a enviar sus versos a una convocatoria del Festival de Poesía de Medellín. Entonces, en sus treinta, Diana era una abogada que en los tiempos libres escribía versos, alentada por los recuerdos de las declamaciones de sus abuelos. El trabajo recibió un reconocimiento y desde entonces ella ha publicado los poemarios Ojos de Gata, Trashumante y Sombra y Lucernario.
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Raíces en San Antonio de Prado: el origen de la vocación de Diana Pizarro
De origen campesino —su familia proviene de la vereda de San Antonio de Prado—, Diana fue una bachiller de notas altas, que estudió derecho en la Universidad de Medellín gracias a una beca. Su carrera profesional comenzó en el sector de seguros, en el área de accidentes de tránsito. Posteriormente, trabajó en Servicios Postales Nacionales, empresa que sustituyó a la anterior operación de correos. Más adelante fue abogada de contratación y luego ingresó a ISA.
Paralelo a su trayectoria jurídica, Pizarro Cano ha desarrollado una obra poética que comenzó en la infancia. Escribe desde los nueve años, edad en la que compuso su primer poema. La literatura ha sido una constante en su vida: desde que aprendió a leer se interesó por la novela histórica, los relatos sobre la idiosincrasia de los pueblos, la mitología y los textos que indagan por el alma humana. En su entorno familiar existía además una tradición oral ligada a la declamación de poesía popular, encabezada por su abuelo, lo que fortaleció su vínculo con la palabra.
En 2025, presentó Sombra y Lucernario en la Fiesta del Libro y la Cultura en la carpa del Instituto de Patrimonio y Cultura de Antioquia. El volumen reúne 60 poemas organizados en seis apartados, cada uno vinculado a fenómenos de la luz. El hilo conductor es la relación entre luz y sombra en el ser humano y la manera en que ambas se complementan y definen la identidad. La obra, escrita entre 2018 y 2025, surgió de una etapa de reflexión personal sobre el sentido de la vida y la pregunta por aquello que configura la propia identidad.
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El proceso creativo: rima, metro y disciplina
Su producción, que ronda entre 280 y 300 poemas, es resultado de un proceso que combina creatividad y disciplina. Aunque no escribe con la frecuencia que quisiera, Diana destina espacios específicos para la creación y mantiene la lectura como un hábito diario. En su formación poética tomó un curso de formas clásicas con el poeta antioqueño Pala, experiencia que le permitió profundizar en el uso consciente del metro y la rima, así como en su diálogo con el verso libre.
Integra el colectivo El Canto del Barranquero, conformado por seis escritores de Medellín de distintas disciplinas profesionales. El grupo comparte textos, realiza talleres y sostiene un encuentro anual en el municipio de Santa Bárbara. El prólogo de Sombra y Lucernario fue escrito por el novelista Mauricio Vanegas, integrante del colectivo, y el libro fue publicado por el sello Grammata.