Así es la nueva agrupación neurodiversa de la Red de Escuelas de Música
El anuncio lo hizo el Secretario de Cultura, Santiago Silva, en medio de la celebración de los 30 años de la Red.
Comunicadora social de la Universidad Católica Luis Amigó, con experiencia en la Gobernación de Antioquia (Casa Antioquia, Bogotá) y en Alianza Team. Actualmente vinculada a El Colombiano. Apasionada por la comunicación digital y las narrativas con impacto social.
Tres décadas de historia celebra en este 2026 la Red de Escuelas de Música de Medellín, un programa que ha transformado la vida de niños, jóvenes y familias a través de la música.
El Secretario de Cultura Ciudadana, Santiago Silva Jaramillo, dio a conocer un hito que va de la mano con esta conmemoración de los 30 años: la inauguración de la primera agrupación integrada por jóvenes neurodivergentes. “Un programa que no evoluciona, se estanca. Por eso, este aniversario lo celebramos abriendo las puertas con nuevos hitos en torno a la neurodiversidad (...) Iniciar este proceso es decir con orgullo que la Red de Músicas de Medellín, suena a inclusión, a excelencia y, sobre todo, a visión de futuro”, contó en entrevista con EL COLOMBIANO.
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Esta agrupación neurointegrada está conformada por niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad. Entre las condiciones presentes se encuentran el trastorno del espectro autista, la discapacidad intelectual, física y sensorial; realidades que, lejos de ser un obstáculo, han enriquecido la participación musical del ensamble. La administración distrital explica que la agrupación “neurointegrada no busca que los participantes se adapten a la música, sino que la música se adapte a la diversidad (...) La diversidad es nuestra mayor ventaja creativa”.
Llegar a una agrupación integrada de la Red representa un logro significativo para los músicos en formación, ya que reúne a los talentos más destacados de las 28 escuelas de música. Actualmente existen 12 agrupaciones integradas que permiten la participación de más de 6.300 menores. Cabe resaltar que los procesos de neurodiversidad ya se desarrollan en 15 escuelas de música de la ciudad, con un crecimiento sostenido desde 2019 y hoy se consolidan como una de las principales apuestas de inclusión de la Red.
En ese contexto, surge la neurointegrada como respuesta a la necesidad de crear espacios colectivos más avanzados, donde los estudiantes puedan participar en ensambles, fortalecer su interacción social y expandir sus habilidades musicales.
Este proceso se desarrolla en las sedes de Alfonso López, Aranjuez, Belén Parque, Belén Rincón, Boston, Doce de Octubre, El Poblado, Estadio, Miraflores, Montecarlo, San Antonio de Prado, San Cristóbal, Santa Elena, Villatina y Trinidad, consolidando así su presencia en distintos territorios de la ciudad.
Cuatro historias dentro de La Red
Santiago Torres Guzmán tiene 13 años y lleva siete en la Escuela de Música. Es percusionista y, al hablar de su experiencia, resaltó lo que más le gusta de este espacio: “Puedo compartir con mis compañeros, con las profes, porque han sido formales conmigo”. Disfruta especialmente tocar ritmos bailables, “porritos”, dice, y también el vallenato. En casa, tiene varios instrumentos como tambor, saxofón, acordeón, y sueña con seguir aprendiendo “me gustaría tocar el cajón”. También recuerda con emoción cuando fue invitado a la agrupación integrada. “Yo me alegré mucho...me puse muy feliz (...) Participo mucho y me alegra estar aquí”.
Susana Velázquez Rivera de San Cristóbal, hace parte de la agrupación integrada desde el canto, un espacio en el que, asegura, ha podido fortalecer su talento: “Me he sentido muy bien, me han gustado los ejercicios y aprender nuevas cosas”. Aunque en los ensambles interpreta lo que proponen los profesores, manifestó su amor por el género popular. “Yo más que todo canto música popular (...) como Mala mujer de Paola Jara, Murió un amor y Si se fue, se fue de Francy, y canciones de Arelys Henao”. Susana, también hace parte de los procesos de Canto y Movimiento del área de “Neuro”, donde ha participado en distintos conciertos. “Hicimos una coreografía de una canción con movimientos y faldas, María la Curandera, y la presentamos en una universidad” explicó.
Erick Mauricio Quiceno tiene 19 años y es uno de los 30 participantes del ensamble neurodiverso, su gusto por la música comenzó desde los 7 años y, aunque hoy se mueve entre el piano y la guitarra, lo que más disfruta es explorar distintos sonidos “en sí, me ha gustado tocar varios instrumentos”. Entre sus referentes está la música clásica, “en piano me encanta tocar Beethoven”, y el rock, especialmente clásicos como Stairway to Heaven, que actualmente aprende en guitarra.
Su llegada a la agrupación integrada la recuerda como un momento importante: “Me emocionó bastante que fuera a conocer nuevas personas, nuevos lugares”. Previamente en su escuela de música ha tenido conciertos y experimentado sensaciones que describe así: “ese pequeño estrés que uno tiene justo antes del show y luego hacer el show y que salga perfecto. Es genial esa sensación. Me encanta subir al escenario, tocar. Y me encanta que haya tenido esta oportunidad con la red de escuelas de música”, cuenta.
Para su padre, Mauricio Quiceno, el proceso ha sido igual de significativo. Recuerda que, aunque Erick empezó con el piano por iniciativa propia, en la Red encontró nuevas posibilidades. “Él tenía la inquietud de la batería. Ingresó a ‘Neuro’ y automáticamente lo pusieron en clases de percusión, y aquí descubrió una gama de instrumentos”. Hoy lo ha visto tocar cerca de nueve, entre ellos congas, timbales, batería, güiro, maracas y hasta el glockenspiel, que entre risas llama su “talón de Aquiles” por lo difícil del nombre.
“Yo le explico tres cosas, pero él absorbe demasiado la información”, dice su padre, quien también es músico y ha acompañado de cerca su formación. “Él mismo se fue enfocando en la lectura de partituras y en el entendimiento de la música (...) Él es muy pilo y también canta, es muy afinado. Tiene mucha madera para todo eso”.
Más allá de lo musical, resalta el impacto en su vida social “La Red ha sido muy importante para él. Lo ha hecho crecer enormemente en el ámbito social. Aquí lo han acogido como alguien más, lo quieren mucho, y eso es fundamental”.
Erick lo confirmaba sonriendo, “me han acogido como uno más. Ser respetado por los compañeros y los profesores es lo que más me ha encantado. He crecido mucho socialmente. Me costaba hablar con otras personas hace dos años, hoy ya no es un problema”. En medio de la entrevista que le daba a EL COLOMBIANO, esa transformación era evidente.
La Red de Músicas reconoce la diversidad como un valor, no como una limitación y afirma tener un trabajo desde la eliminación de barreras del entorno; Jorge Mario Paniagua habla de la música como quien ya sabe que ahí encontró su lugar. “Muy bien, muy excelente. Eso es una oportunidad que nos da la Red de Música... y me encanta que sigan dando esta oportunidad a todos los muchachos con discapacidad”, dice, con ese entusiasmo que no se le baja. En San Antonio de Prado suma varias presentaciones “tenemos tres muestras... o dos... una de mitad de año, una final y una vez salimos por ahí”.
Antes pasó por la Sinfónica de Medellín y la Corporación Amarte “Ahí yo arranqué... yo no sabía”, recuerda. Aunque se tuvo que retirar, aprendió a tocar su instrumento, la guitarra. Y cuando se trata de gustos, Jorge Mario no se guarda nada “me gustan todas las canciones, de todos los géneros, menos el rock de ese pesado, ese no... el rock en español sí, pero el otro no, no enamora tanto”, dice, casi como quien da un consejo sentimental.
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Lo suyo va más por la serenata “Aguacate, de Julio Jaramillo” es infaltable. “Es muy vieja, pero muy buena... enamora a todas”, suelta entre risas. Con el compromiso de ser el único guitarrista dice “Es excelente... pero muy pesada la responsabilidad”. Y aun así, ahí está, afinando cuerdas y afinando sueños.
Listos para presentarse
De fondo se escucha la orquesta en ensamble, marca el ritmo de Momposina, de Nelson Pinedo, como parte del repertorio que preparan para su presentación en uno de los conciertos de temporada de las agrupaciones integradas de la Red de Escuelas de Música. El programa incluirá músicas tradicionales y populares colombianas, repertorios latinoamericanos, piezas adaptadas desde lo rítmico, corporal y vocal, así como creaciones colectivas construidas junto a los participantes. Se proyecta que este concierto se realice después del mes de agosto. Estos aprendizajes son coordinados bajo un modelo que rompe con la enseñanza homogénea, reconoce múltiples formas de hacer música e integra lo corporal, lo sonoro y lo relacional.
El secretario de Cultura Ciudadana envió un mensaje a las personas neurodiversas y a sus familias, invitándolas a participar en estos espacios, concebidos como oportunidades de formación, encuentro y expresión artística dentro de la ciudad. “No estamos aquí solo para hacer terapia a través del sonido; estamos aquí para hacer música de muy buen nivel. Creemos profundamente en la capacidad artística de cada uno de sus hijos y familiares. Venimos a aprender de sus ritmos, de sus formas de ver el mundo y de convertirlas en una potencia sonora que Medellín necesita escuchar”, concluyó.
- ¿Qué diferencia a la agrupación neurointegrada de otros ensambles de la Red de Escuelas de Música?
- La principal diferencia es su enfoque de inclusión. Según la Red, el objetivo no es que los participantes se adapten a la música, sino que la enseñanza y la práctica musical se adapten a la diversidad de los integrantes, promoviendo distintas formas de aprendizaje, creación e interpretación.
- ¿En qué escuelas de Medellín ya existen procesos de formación musical para personas neurodiversas?
- Actualmente estos procesos se desarrollan en 15 sedes: Alfonso López, Aranjuez, Belén Parque, Belén Rincón, Boston, Doce de Octubre, El Poblado, Estadio, Miraflores, Montecarlo, San Antonio de Prado, San Cristóbal, Santa Elena, Villatina y Trinidad. La administración distrital señala que este programa ha crecido de manera sostenida desde 2019.
- ¿Cómo se elige a los integrantes de las agrupaciones integradas de la Red de Escuelas de Música?
- Llegar a una agrupación integrada representa un logro dentro del proceso formativo, ya que estos ensambles reúnen a los talentos más destacados de las 28 escuelas de música de la Red. La noticia no detalla el procedimiento de selección ni los criterios específicos de ingreso.