Adiós a Honorio Rúa, la Locomotora que impulsó los primeros años del ciclismo colombiano
El ciclismo colombiano perdió este jueves 30 de julio a uno de sus grandes pioneros. A los 91 años falleció en Medellín Honorio Rúa Betancur, un corredor que dejó huella por su potencia en la ruta y la pista, fue olímpico en Melbourne 1956 y ayudó a escribir algunos de los primeros capítulos dorados del pedalismo nacional.
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
El ciclismo colombiano perdió este jueves 30 de julio a uno de sus grandes pioneros. A los 91 años falleció en Medellín Honorio Rúa Betancur, recordado como La Locomotora, El Caballero del Ciclismo y Míster Rúa, un corredor que dejó huella por su potencia en la ruta y la pista, representó al país en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 y ayudó a escribir algunos de los primeros capítulos dorados del pedalismo nacional.
Nacido en Medellín el 19 de diciembre de 1934, Rúa compitió en cinco ediciones de la Vuelta a Colombia y fue uno de los referentes de la generación de ciclistas antioqueños que marcó una época en las décadas de 1950 y 1960. Luego de varios meses con quebrantos de salud, falleció hacia las 10:10 de la noche del jueves, acompañado por su hija Alejandra, según confirmó el periodista y especialista del ciclismo Pablo Arbeláez.
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Hablar de Honorio Rúa es hablar de uno de los hombres que ayudó a construir la historia del ciclismo colombiano desde sus primeros años. Integró la recordada generación de corredores antioqueños que tuvo como gran figura a Ramón Hoyos Vallejo y fue pieza fundamental del poderoso equipo de Antioquia, conocido popularmente como la Licuadora Antioqueña.
Los principales logros de Honorio Rúa
Su palmarés refleja la calidad del corredor que fue. En 1954 obtuvo la medalla de plata en la persecución individual del Campeonato Suramericano; un año después terminó subcampeón de la Vuelta a Colombia, carrera en la que también ganó una etapa. En 1958 fue tercero en la ronda nacional y segundo en la Vuelta a Guatemala. Al año siguiente volvió a subir al podio de la Vuelta a Colombia con otro tercer lugar y conquistó dos medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Caracas.
Para Pablo Arbeláez, Rúa “fue uno de los grandes del ciclismo de Colombia a todos los niveles”, gracias a que sobresalió tanto en la ruta como en la pista y se convirtió en uno de los corredores más respetados de su generación.
“Le decían La Locomotora. Era muy potente, fuerte, un gran gregario y un rodador tremendo; era una barbaridad”, recordó el historiador.
Arbeláez también evocó la participación olímpica de Rúa en Melbourne 1956, donde integró el equipo colombiano de persecución junto a Ramón Hoyos Vallejo, Héctor Monsalve y “Petróleo” Echeverri. Además, disputó la prueba de ruta, una competencia que quedó marcada por la extensa escapada de Ramón Hoyos, una actuación que, según recordó, pudo haber terminado en medalla con un respaldo estratégico diferente del cuerpo técnico.
El viaje a Australia también quedó grabado en la memoria de aquella generación. La delegación colombiana viajó durante varios días en un avión HK-136 de Avianca, con numerosas escalas y una preparación limitada, pues la confirmación de la participación olímpica llegó apenas poco antes del inicio de las justas.
Entre los grandes logros de Rúa también sobresale el récord nacional de la hora, una marca que conservó durante varios años. Arbeláez contó que el propio ciclista le confesó que, tiempo después, al leer una revista europea, descubrió que el registro alcanzado era comparable con una marca de nivel mundial para la época, aunque nunca recibió ese reconocimiento oficial.
Así recuerdan a Honorio Rúa las figuras del ciclismo colombiano
Para J. Enrique Ríos, exciclista aficionado y exdirector de la revista VEA, Honorio Rúa trascendió mucho más allá de sus resultados deportivos.
“Honorio fue el prototipo del ciclista decente en todos los sentidos de la palabra. Era un caballero, un amigo incondicional y un apasionado por la música colombiana. Tocaba guitarra y cantaba; era un enamorado de los pasillos y los boleros”, recordó.
Rúa hizo parte de una generación que marcó una época en la Vuelta a Colombia, cuando los equipos representaban a los departamentos y aún no existían los patrocinadores privados. Compartió filas con Ramón Hoyos, Francisco Luis Otálvaro, Reinaldo de Jesús Medina, Justo Londoño y Héctor Mesa.
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La historia de la Licuadora Antioqueña
Aquel conjunto recibió el apodo de la Licuadora Antioqueña por la manera en que competía en el pelotón. Según Ríos, los corredores se organizaban en una fila escalonada que bloqueaba el avance de los rivales, una estrategia colectiva que terminó convirtiéndose en una de las señas de identidad del poderoso equipo antioqueño.
Más allá de sus triunfos, quienes compartieron con él coinciden en destacar su sencillez, su lealtad con los compañeros y su calidad humana, cualidades que lo convirtieron en uno de los personajes más queridos del ciclismo colombiano.
El narrador Rubén Darío Arcila también lamentó su fallecimiento a través de su cuenta de X.
“Murió la primera locomotora del ciclismo: Honorio Rúa Betancur, La Locomotora Rubia o Mister Rúa. Templó el tiple y la guitarra hasta sus últimos días. Dueño de la marca de la hora en Colombia durante muchos años”.
Con la muerte de Honorio Rúa se despide uno de los últimos representantes de la generación que abrió el camino del ciclismo colombiano en el escenario internacional. Su legado permanece en las carreteras y velódromos donde forjó una carrera ejemplar y en la memoria de quienes lo recuerdan como un corredor excepcional y un caballero dentro y fuera de la bicicleta.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién fue Honorio Rúa y por qué es considerado un pionero del ciclismo colombiano?
- Honorio Rúa Betancur fue un ciclista antioqueño que brilló tanto en la ruta como en la pista durante las décadas de 1950 y 1960. Es considerado uno de los pioneros del ciclismo colombiano porque integró la generación que impulsó el deporte en el país, representó a Colombia en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 y obtuvo destacados resultados en competencias nacionales e internacionales.
- ¿Qué logros deportivos consiguió Honorio Rúa a lo largo de su carrera?
- Entre sus principales resultados figuran el subcampeonato de la Vuelta a Colombia de 1955, dos terceros lugares en esa misma carrera (1958 y 1959), la medalla de plata en la persecución individual del Campeonato Suramericano de 1954, el subcampeonato de la Vuelta a Guatemala de 1958 y dos medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Caracas. Además, mantuvo durante varios años el récord nacional de la hora.
- ¿Qué legado dejó Honorio Rúa para el ciclismo colombiano?
- Honorio Rúa dejó un legado deportivo y humano. Además de sus resultados en la ruta y la pista, fue recordado por sus contemporáneos como un caballero, un compañero leal y uno de los hombres que ayudó a consolidar el ciclismo colombiano en sus primeros años, inspirando a las generaciones que llevaron al país a convertirse en una potencia internacional del deporte.