El poder detrás de las regiones: así se mueven los enlaces de Abelardo en los territorios
Mientras el Gobierno impulsa su estrategia de descentralización, un grupo de gerentes y enlaces territoriales comienza a ganar protagonismo en distintas zonas del país. Este es el panorama.
Estudié periodismo en la Universidad del Rosario en Bogotá, con mención en Relaciones Internaciones. Fui editora del medio universitario Plaza Capital e hice mis prácticas profesionales en la Unidad Investigativa del periódico El Tiempo. En el periodismo tengo gusto por temas investigativos, políticos, de denuncias y sobre coyuntura internacional. Apasionada por la lectura, los capuchinos y los atardeceres.
Descentralizar. Esa es una de las mayores promesas con las que inició el gobierno de Abelardo de la Espriella. Y poco a poco, luego de ciertas decisiones, movimientos y designaciones, lo ha hecho. Una de las muestras más importantes han sido los nombramientos en las regiones.
Aunque el Presidente llegó a la Casa de Nariño con el discurso de acercar el Estado a los territorios, en las últimas semanas esa apuesta comenzó a tomar forma con una serie de figuras que, en la práctica, se han convertido en los ojos y oídos del Gobierno Nacional fuera de Bogotá.
Son gerentes, enlaces y delegados con una característica común: tendrán la tarea de coordinar proyectos, hacer seguimiento a inversiones, articular autoridades locales y, en algunos casos, liderar la reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto del pasado 10 de agosto.
La estructura todavía está en construcción –es una de las apuestas nuevas con la que entró esta administración y hace falta la figura administrativa–, pero ya deja ver quiénes son las personas en las que De la Espriella decidió confiar para ejecutar una de sus principales apuestas políticas: sacar las decisiones estatales hasta las regiones.
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La primera ficha: Bogotá
El nombramiento que marcó el inicio de esta estrategia fue el de Clara Lucía Sandoval Moreno, designada el pasado 25 de agosto como gerente para Bogotá. La exconcejal liberal tendrá la misión de articular los proyectos estratégicos de la capital con el Gobierno Nacional y hacer seguimiento a su ejecución.
Sandoval no es una desconocida en la política bogotana. Fue concejal durante tres periodos, presidió las comisiones de Gobierno y Hacienda, y dirigió el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Precisamente esa experiencia fue uno de los argumentos que expuso el Presidente al anunciar su llegada.
Pero una duda llegó de inmediato. ¿Esto reemplazará al alcalde? Sobre todo, porque no es una figura que haya sido electa por votación popular, por lo que no podría tener las mismas funciones que este cargo.
No obstante, según explicó la Presidencia, la nueva gerente no llega a reemplazar funciones de la Alcaldía ni a crear una estructura paralela, sino a servir como puente entre el Distrito y la Nación.
Es más, el alcalde Galán confirmó que esto no era un rompimiento del distrito con el Gobierno Nacional: “Es lo que Bogotá necesita, eso es lo que los bogotanos estamos esperando y están esperando de un trabajo coordinado entre la Nación y el Distrito (...) Obviamente la interlocución directa entre el alcalde y el Presidente se va a mantener; entre los ministros y el alcalde se va a mantener”, dijo en la presentación de Sandoval hace algunas semanas en el Palacio de San Carlos en la capital.
Su nombramiento es interpretado como el primer paso de una estrategia más amplia: la creación de figuras territoriales con capacidad de interlocución directa con la Presidencia.
La mujer detrás de las regiones
Por encima de los gerentes territoriales aparece otro nombre que ha pasado relativamente desapercibido: Valerie Lafaurie.
La abogada barranquillera fue designada desde julio como gerente de las regiones y posteriormente asumió además como directora encargada de la Agencia de Renovación del Territorio (ART), entidad encargada de impulsar proyectos en municipios históricamente afectados por el conflicto.
Desde el Gobierno la consideran una de las piezas clave de la estrategia territorial porque será la encargada de coordinar la relación entre la Casa de Nariño y las diferentes regiones del país, que además, según se ha asegurado desde la administración de De la Espriella y algunos alcaldes, venía resquebrajada tras la desidia de su antecesor.
Su perfil combina experiencia en el sector público, comunicación política y trabajo territorial. Ha pasado por el Ministerio del Interior, entidades distritales y el sector privado antes de llegar al círculo cercano del presidente.
En la práctica, varios de los gerentes nombrados en los últimos meses terminarán reportando o coordinando acciones con la estructura regional que encabeza Lafaurie. Es como el ojo de la aguja donde todos los hilos tendrán que converger.
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Aceleraron los nombramientos
Fue la tragedia del 10 de agosto la que terminó apurando la creación de nuevas figuras territoriales.
La magnitud de los daños obligó al Gobierno a diseñar una estructura especial para la reconstrucción. Para ello creó el Fondo Milagro, que tendrá a cargo la administración de recursos públicos, privados e internacionales destinados a la recuperación de las zonas afectadas.
Al frente de esa entidad fue nombrado Jaime Andrés Uribe Tamayo.
El antioqueño, aunque ha mantenido un perfil más técnico que político, se convirtió en una de las personas con mayor responsabilidad dentro del Gobierno. Su tarea será coordinar billonarios recursos, supervisar proyectos y articular el trabajo de los gerentes regionales que han comenzado a ser designados en los territorios afectados.
Desde Pereira, durante una de sus primeras visitas a las regiones impactadas por el sismo, recorrió las zonas afectadas junto a autoridades locales y comenzó a definir las prioridades en vivienda, infraestructura educativa y hospitales.
El de confianza para el Valle
Uno de los primeros nombramientos regionales fue el de Juan Manuel Muñoz, empresario y exgerente de la campaña presidencial de De la Espriella en el Valle del Cauca.
El Presidente lo designó como gerente regional de reconstrucción para ese departamento, una de las zonas más golpeadas por el terremoto. Su misión será coordinar esfuerzos entre la Nación, la Gobernación y las alcaldías para acelerar proyectos de reconstrucción e infraestructura.
La designación llamó la atención porque Muñoz inicialmente sonaba para asumir la embajada de Colombia en Brasil. Sin embargo, el Gobierno terminó llevándolo a una posición con fuerte influencia territorial.
En una de sus primeras declaraciones tras asumir el cargo, dijo: “Vamos a vigilar constantemente desde los presupuestos ya existentes, que estén muy acorde a la realidad. Vamos a estar vigilando todo lo que es corrupción. Aquí nadie se va a robar un peso”.
Y es que si lo hacen, ya el apretón de orejas se los dio el propio jefe de Estado, quien estableció por esos días que en su gobierno “no hay tolerancia alguna con la corrupción. El que se atreva a tocar un peso de eso, se las verá conmigo directamente”.
Su papel será especialmente relevante en Cali y los municipios del Valle que quedaron fuertemente afectados por el sismo.
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El Plan Marshall en Chocó
Otro de los nombramientos más relevantes fue el de José Leonidas Tobón, actual viceministro de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura. De la Espriella lo escogió como gerente especial para la reconstrucción y transformación del Chocó durante una visita a Quibdó, donde presentó un paquete de inversiones y medidas para el departamento.
A diferencia de otros gerentes, Tobón no solo tendrá responsabilidades asociadas a la reconstrucción. También deberá hacer seguimiento a proyectos estratégicos relacionados con infraestructura, energía, turismo, minería e inversión.
Su nombramiento tiene además una carga política importante. Tobón ya hacía parte del Gobierno como viceministro y conoce la estructura estatal, por lo que su llegada fue interpretada como una apuesta por darle músculo institucional a una de las regiones históricamente más rezagadas del país. Hasta se le encargó la construcción del Malecón de Quibdó, entre otras cosas.
Por otro lado, en Risaralda, la elegida fue Ana María Cuartas Saldarriaga, hasta hace poco directora ejecutiva de ProRisaralda y de la Sociedad de Mejoras Públicas. Su nombramiento fue bien recibido por diferentes sectores de la región debido a su trayectoria en proyectos de desarrollo territorial.
En una de sus primeras intervenciones públicas afirmó: “Nuestro compromiso es sacar adelante esta construcción bajo los lineamientos del Gobierno Nacional en el menor tiempo posible, de la mano de las autoridades locales y del sector empresarial, con transparencia, con eficiencia y, por supuesto, con el amor puesto en cada paso”.
La tarea no será menor. Solo en Risaralda —una de las regiones más afectadas por el sismo— el Fondo Milagro prevé inversiones multimillonarias para vivienda, infraestructura educativa y hospitales.
Pero detrás de esta red de gerentes, enlaces y delegados también hay una figura que aparece como articulador de toda la estructura presidencial. Se trata de Carlos Ríos, secretario general de la Presidencia y uno de los hombres de mayor confianza de Abelardo de la Espriella.
Ríos fue además uno de los gerentes de la campaña presidencial. Al anunciar su nombramiento, el entonces presidente electo le encomendó la tarea de coordinar la gestión institucional y garantizar la articulación entre las distintas dependencias de la Casa de Nariño.
Los vacíos que todavía existen
A pesar de los nombramientos, la estructura territorial del Gobierno aún tiene vacíos.
Hasta ahora no se conocen gerentes equivalentes para ciudades como Medellín, Cali o Barranquilla, más allá de los funcionarios vinculados a la reconstrucción, quienes no se sabe si fungirán como una especie de híbrido durante los próximos cuatro años.
Ese panorama ha llevado a que distintos sectores comiencen a preguntarse cuál será el alcance real de estas figuras.
Por ahora, lo que está claro es que De la Espriella avanza en la construcción de una estructura paralela a los ministerios tradicionales para ejecutar proyectos directamente desde los territorios.
No se trata únicamente de funcionarios administrativos. Son personas con acceso directo al presidente, capacidad de interlocución con gobernadores y alcaldes, y responsabilidad sobre algunas de las apuestas más ambiciosas del Gobierno.
Mientras continúan los nombramientos, una cosa parece evidente: la descentralización prometida por De la Espriella empieza a tener nombres propios. Y esos nombres ya comenzaron a ocupar espacios de poder en las regiones.
Bloque de preguntas frecuentes
- ¿Qué es el Fondo Milagro y quién lo dirige?
- Es la entidad creada para administrar los recursos públicos, privados e internacionales destinados a la reconstrucción tras el sismo del 10 de agosto. Está dirigida por Jaime Andrés Uribe Tamayo.
- ¿Quién es la nueva gerente del Gobierno Nacional para Bogotá?
- La exconcejal Clara Lucía Sandoval Moreno, cuya función principal es articular los proyectos de la capital con el Gobierno Nacional sin reemplazar las competencias del alcalde.
- ¿Quién lidera la estrategia de regiones en la Casa de Nariño?
- Valerie Lafaurie, abogada barranquillera que se desempeña como gerente de las regiones y directora encargada de la Agencia de Renovación del Territorio (ART).