Casey Revkin, el “hada madrina” de los niños migrantes detenidos por el ICE
Mientras permanecen detenidas junto a sus hijos, algunas familias migrantes en Texas reciben una ayuda inesperada para comprar alimentos, productos de higiene y otros artículos básicos.
Cuando llevaba más de tres semanas detenido junto a sus cuatro hijos en un centro para familias migrantes en Dilley, Texas, Luis Sánchez estaba desesperado. Su hija mayor sufría de ansiedad y las menores comenzaban a mostrar señales de angustia. Según contó a BBC Mundo, incluso llegaron a decirle que querían morir y que firmara cualquier documento para poder salir del lugar.
En medio de esa situación, otro detenido le habló de una mujer que podía ayudarlo económicamente. Al principio desconfió, pero una abogada que visitaba regularmente el centro le confirmó que podía solicitar la ayuda.
Se trataba de Casey Revkin, una mujer de California que dirige la organización Each Step Home y que comenzó a enviar dinero a familias con niños detenidos en ese lugar.
Sánchez le escribió desde la computadora de la biblioteca del centro para pedir ayuda para comprar agua, cepillos y pasta de dientes y algunos alimentos para sus hijos. Días después recibió US$200 en su cuenta.
Con ese dinero compraron agua, palomitas, golosinas y bebidas. Para Sánchez, según relató a BBC Mundo, fue un alivio y una manera de que sus hijos se sintieran un poco mejor.
Revkin ha repetido esa ayuda con otras familias. De acuerdo con la BBC, actualmente destina alrededor de US$10.000 semanales para que los menores y sus padres puedan adquirir productos dentro del centro de detención.
“Me pongo en su lugar y pienso qué terrible debe ser sentir que no puedes proteger a tus hijos, proveerles de cuestiones tan básicas”, explicó Revkin al medio británico. “Así que es una gran satisfacción poder hacer algo concreto por estos niños”.
¿Cómo inició la ayuda?
El trabajo de Revkin con menores migrantes no comenzó con los depósitos de dinero.
En 2018, durante el primer gobierno de Donald Trump, se enteró de que cientos de niños habían sido separados de sus padres después de intentar cruzar irregularmente la frontera estadounidense. A partir de entonces comenzó a ayudar a las familias con trámites para facilitar la reunificación.
Su labor incluía llenar documentos, imprimirlos, organizarlos y buscar voluntarios que acompañaran a las personas encargadas de recibir a los menores durante las citas para la toma de huellas. Con el tiempo, esa iniciativa se convirtió en Each Step Home.
Con el regreso de Trump a la presidencia y su promesa de realizar la “mayor deportación de la historia del país”, Revkin buscó nuevas formas de ayudar a las familias.
Uno de los casos que marcó ese cambio fue el de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años detenido junto a su padre en enero durante una operación contra inmigrantes en Mineápolis. Ambos fueron llevados al Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, conocido como DIPC.
El centro, que había sido cerrado durante el gobierno de Joe Biden, volvió a abrir el año pasado como parte de la ofensiva migratoria del gobierno Trump.
¿En qué pueden gastar el dinero?
Revkin ya conocía las instalaciones por las familias a las que había ayudado anteriormente. Algunas de ellas le habían contado sobre problemas relacionados con la calidad de la comida y el agua.
En Dilley, los detenidos pueden recibir dinero en cuentas individuales que utilizan para realizar compras dentro del centro. Revkin comenzó entonces a consultar con abogados de inmigración, activistas y congresistas para encontrar la manera de depositar fondos directamente en esas cuentas.
Su primer depósito fue de US$50 para la familia de un bebé de dos meses que tenía una infección respiratoria.
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Ahora asegura que calcula que su organización está cubriendo de esta manera a cerca del 80% de las personas detenidas en Dilley. El dinero procede de donaciones, entre ellas una campaña realizada durante el Día de la Madre.
Los fondos permiten comprar agua embotellada, cereales, sopa deshidratada, champú, acondicionador, golosinas, cuadernos y pinturas, entre otros productos.
Kristin Etter, abogada de Texas Immigration Law Council que trabaja de manera voluntaria en Dilley y otros centros, describió a Revkin ante BBC Mundo como un “hada madrina” y aseguró que su ayuda representa un respaldo fundamental para las familias.
No obstante, las condiciones del centro son objeto de una disputa entre organizaciones defensoras de los migrantes y las autoridades.
Un informe publicado en abril por organizaciones como Human Rights First y Raíces concluyó que las familias enfrentaban condiciones que calificaron de “inhumanas”, además de maltrato y problemas relacionados con el debido proceso. CoreCivic, empresa privada que administra Dilley, rechazó esas acusaciones.
La compañía aseguró que el centro está sometido a diferentes niveles de supervisión y que el agua es limpia, filtrada y proviene de los mismos servicios utilizados por la comunidad cercana. También afirmó que los detenidos reciben tres comidas nutritivas al día y refrigerios.
El Departamento de Seguridad Nacional, por su parte, dijo a BBC Mundo que las personas detenidas reciben comida, agua, ropa, ropa de cama, duchas, jabón y artículos de higiene personal, además de acceso a teléfonos.
La ayuda continúa después de la detención
Sánchez y sus cuatro hijos salieron de Dilley el 1 de julio, después de permanecer allí casi tres meses. Actualmente, están bajo supervisión intensiva, un programa alternativo a la detención administrado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Antes de abandonar el centro, Sánchez había guardado parte del dinero recibido y pudo utilizarlo para comprar los boletos de regreso a la ciudad donde vivían antes de ser detenidos.
Pero el apoyo de Revkin no terminó con su salida. La familia había perdido sus recursos y Sánchez se había quedado sin trabajo. La organización también los ayudó con comida durante la primera semana y, cuando los niños comenzaron nuevamente las clases, con sus útiles escolares.
“En esos días, realmente nos salvó la vida”, relató.
De acuerdo con BBC Mundo, algunos nombres fueron cambiados a petición de los entrevistados*.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién es Casey Revkin?
- Casey Revkin es una mujer de California que dirige Each Step Home y ayuda económicamente a familias migrantes con menores detenidas en Dilley, Texas. Su apoyo permite comprar alimentos, productos de higiene, útiles escolares y otros artículos.
- ¿Cómo ayuda Casey Revkin a las familias migrantes detenidas en Dilley, Texas?
- Revkin deposita dinero en las cuentas que los centros de detención habilitan para cada detenido. Según explicó a BBC Mundo, actualmente destina alrededor de US$10.000 semanales y calcula que su ayuda llega a cerca del 80 % de los detenidos en Dilley.
- ¿Qué pueden comprar los niños y las familias migrantes con el dinero recibido en Dilley?
- Las familias pueden utilizar esos fondos para comprar productos disponibles dentro del centro, como agua embotellada, cereales, sopas, champú, acondicionador, golosinas, cuadernos y pinturas.