Durante años, Daun, Sara y Jung Un Chung Park han compartido la mesa. Ahora la gente puede conocer con ellos el sabor del asado coreano en la capital antioqueña.
Periodista, Magíster en Estudios Literarios.
Los tres hermanos coreanos que mantienen vivas en Medellín las recetas tradicionales coreanas
Sentados en una de las mesas redondas de 678 Korean BBQ, Daun, Sara y Jung Un Chung Park cuentan que en los días finales de su enfermedad su madre, Sae Ok Park, escribió en papeles las recetas de los platos coreanos que durante toda una vida le había hecho a ellos y a su esposo, Sang Yong Chung.
No fue una preocupación menor: Sae Ok y Sang Young llegaron a Medellín a mediados de los ochenta, tuvieron sus hijos en la ciudad, se aclimataron a estas montañas, pero no perdieron el contacto con los sabores de su patria natal, un país que está a un día de distancia en avión.
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-Mi mamá se preocupó por mi papá. Dijo: él no sabe cocinar, no va a comer las recetas coreanas. Por eso escribió las recetas. Mi papá comenzó a hacerla, le hizo probar a ella los platos. Ella le decía: le falta eso o le sobra aquello. Así pulieron las recetas-, cuenta Sara en un perfecto acento paisa. Sus hermanos la escuchan, asienten. Ella cuenta esta historia después de mi pregunta por el origen de la carta de 678 Korean BBQ, el restaurante ubicado en El Poblado.
Vamos un poco más atrás. El padre llegó a Colombia por una oportunidad vinculada al taekwondo y posteriormente ejerció de médico acupunturista. La madre, chef, acarició durante años la idea de abrir un restaurante coreano de mantel, con servicio de mesa. El proyecto no llegó a concretarse mientras ella estaba viva. Hace unos diez años murió y sus hijos decidieron, a manera de homenaje, crearlo.
“¿Por qué no le cumplimos el sueño de mi mamá?”, se preguntaron. Buscaron una alternativa y encontraron en el Korean Barbecue una posibilidad para montar el restaurante. La elección también tenía una relación con su propia historia familiar: los fines de semana preparaban Korean Barbecue en casa, inicialmente con panceta en una parrilla eléctrica.
El primer establecimiento tenía nueve mesas y comenzó a recibir filas de clientes. Tras la caída de otros establecimientos durante la pandemia, evaluaron la posibilidad de ampliar el negocio y abrieron un espacio con capacidad para unas 110 o 120 personas.
La administración quedó principalmente en manos de los tres hermanos. Una de ellas trabajó durante 15 años en Bancolombia y estudió Ingeniería Administrativa, con especialización en Finanzas Corporativas. Renunció hace dos años para dedicarse al restaurante.
La carta ha cambiado desde los comienzos. El negocio empezó con tres tipos de carne y actualmente cuenta con 25 platos, además de diferentes carnes. Entre las opciones están la panceta, conocida en Corea con el nombre de samgyeopsal, carnes con salsa bulgogi, pescados, mariscos y carnes importadas.
La técnica es parte de la experiencia. A diferencia de un restaurante tradicional en el que cada persona recibe un plato preparado, en el Korean Barbecue los alimentos se cocinan en una parrilla ubicada en la mesa y se comparten entre los comensales.
Para los hermanos, esa dinámica refleja una característica de la cultura coreana: la importancia de la comunidad. Explican que compartir la comida forma parte de las relaciones sociales y que incluso la expresión “¿ya comiste?” es una manera de preguntar por el bienestar de otra persona.
En algún momento de la entrevista, Jung Un dice que el restaurante es el proyecto que los mantiene unidos. “Acá no está lo mío, mi forma de conseguir la comida. Está lo de todos, lo de nosotros”.
La adaptación a Colombia ha sido parte de la historia familiar. Cuando sus padres llegaron, conseguir ingredientes coreanos era difícil. Su madre preparaba platos de su país con productos disponibles en Colombia y buscaba formas de acercar los sabores a los que conocía.
Con el paso de los años, la oferta de ingredientes aumentó y la familia incorporó a la dieta productos que antes eran difíciles de encontrar. Hoy, además de las carnes, el restaurante ofrece preparaciones y postres que tienen elementos de la gastronomía coreana con modificaciones propias.
El público también ha cambiado. Según los hermanos, durante los primeros años aproximadamente 70 % de los clientes eran extranjeros y 30 % colombianos. La experiencia de cocinar la carne en la mesa resultaba menos familiar para los locales. Con el tiempo, calculan que la proporción se acercó al 50 % para cada grupo.
Los hermanos relacionan parte de ese cambio con la mayor presencia de la cultura coreana en Colombia. Las series de televisión, el K-pop y grupos de la fama mediática de BTS han contribuido, según su experiencia, a que más personas se interesen por la gastronomía y las costumbres del país asiático.
La familia también mantiene una relación particular con su identidad. Los tres hermanos son colombianos, hablan español, coreano e inglés y crecieron en un hogar donde el coreano era el idioma habitual. Sin embargo, cada uno desarrolló una relación distinta con las dos culturas.
Daun mantiene una mayor cercanía con Corea: se casó con una coreana y es el encargado de preparar las salsas tradicionales de los platos. A su vez, Sara y Jung Un dicen abiertamente que son paisas. A ellos les encantan los frijoles, el sancocho y el chicharrón. Esa diferencia, explican, tiene que ver con la edad, las experiencias y la manera en que cada uno creció.
El restaurante funciona así como un punto de encuentro entre esas dos experiencias. La comida que aprendieron de su madre se prepara en Medellín con ingredientes disponibles en Colombia, mientras la forma de cocinar y compartir alrededor de la mesa busca conservar prácticas de la gastronomía coreana.
Para la familia, cada cliente que entra al restaurante también se acerca a esa historia: la de unos padres que llegaron desde Corea del Sur, una madre que quiso tener su propio restaurante y unos hijos que decidieron convertir sus recetas y recuerdos familiares en un negocio.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es el Korean Barbecue y cómo funciona la experiencia en 678 Korean BBQ?
- El Korean Barbecue es una modalidad de cocina coreana en la que los comensales preparan las carnes en una parrilla ubicada en el centro de la mesa y comparten los alimentos durante la comida. En 678 Korean BBQ, esta dinámica permite disfrutar de cortes como la panceta, conocida como samgyeopsal, carnes con salsa bulgogi, pescados y mariscos.
- ¿Qué platos se pueden comer en 678 Korean BBQ en Medellín?
- En 678 Korean BBQ se pueden encontrar alrededor de 25 platos, además de diferentes tipos de carne. La carta incluye panceta o samgyeopsal, carnes preparadas con salsa bulgogi, pescados, mariscos, carnes importadas y postres con elementos de la gastronomía coreana adaptados por la familia.
- ¿Cuál es la historia de la familia detrás de 678 Korean BBQ?
- 678 Korean BBQ nació como un homenaje a Sae Ok Park, una chef coreana que soñaba con abrir un restaurante de comida de su país en Medellín. Después de su muerte, sus tres hijos decidieron cumplir ese sueño y crearon el negocio a partir de las recetas que ella dejó escritas para su familia. El restaurante comenzó con nueve mesas y posteriormente amplió su capacidad hasta recibir entre 110 y 120 personas.