Tensión mundial: Reino Unido autoriza a EE. UU. el uso de sus bases para atacar misiles en Irán
Aunque el primer ministro británico dio pie para que Estados Unidos utilice sus bases militares, aclaró que lo hace bajo el derecho de legítima defensa colectiva. Estos son los detalles de su justificación.
Comunicador social y periodista de la Uniminuto. Debuté en el medio local Telemedellín y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO. Apasionado de las historias, las conexiones y el intercambio de ideas y conocimientos.
El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció que su gobierno ha otorgado permiso a Estados Unidos para utilizar bases militares del Reino Unido con el fin de lanzar ataques “defensivos” destinados a destruir misiles iraníes y sus lanzadores.
Según Starmer, esta medida busca neutralizar la amenaza de Irán mediante la destrucción de los proyectiles en su origen, ya sea en sus depósitos de almacenamiento o en las plataformas utilizadas para dispararlos.
Lea también: Choque entre Irán y EE.UU. empuja al Oriente Medio a guerra abierta
Pese a dicha autorización, el mandatario fue enfático al aclarar que el Reino Unido no participó en los ataques iniciales contra territorio iraní y que no se unirá a acciones ofensivas directas en esta etapa. Para Starmer, esta es una medida necesaria para proteger a los aliados regionales y a los cerca de 200.000 ciudadanos británicos que se encuentran en la zona, argumentando que Irán está siguiendo una estrategia de “tierra arrasada”.
El primer ministro británico también señaló que la decisión de no involucrarse directamente en la ofensiva fue deliberada, citando la importancia de aprender de los “errores de Irak” y manifestando que la prioridad sigue siendo alcanzar una solución negociada que garantice que Teherán renuncie al desarrollo de armamento nuclear.
Poco después del anuncio, se registraron varias explosiones en la base de Akrotiri, ubicada en Chipre, la cual es un punto estratégico para la Royal Air Force (Real Fuerza Aérea - RAF), que es la rama aérea de las Fuerzas Armadas Británicas.
Aunque no se ha confirmado oficialmente si se trató de una represalia iraní, las instalaciones de las bases en la isla han sido declaradas en estado de “amenaza de seguridad”. Se ordenó a los aproximadamente 3.000 soldados que están en la zona que se retiren a sus hogares y se mantengan alertas.
Desde Londres se emitió una declaración detallando la posición legal de esta medida, amparándose en el Artículo 51 de la Carta de la ONU, que defiende el derecho a la legítima defensa colectiva.
El gobierno británico notificará estas acciones al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, subrayando que el apoyo a Washington es específico y limitado para frenar ataques contra aliados que no han participado en las hostilidades iniciales.
La decisión se produce tras una declaración conjunta del Reino Unido con Francia y Alemania, en la que las tres potencias europeas expresaron su disposición a tomar medidas defensivas para proteger sus intereses y la estabilidad en el Golfo.
Siga leyendo: Alemania, Francia y Reino Unido advierten a Irán: están listos para “acciones defensivas”