Crece la alerta por el tusi: van 18 casos de daño vascular grave en el Valle de Aburrá
Las autoridades de salud de Medellín confirmaron un aumento inusual de intoxicaciones asociadas al consumo de tusi o “cocaína rosada” en el Área Metropolitana. Ya son 18 los casos identificados; uno terminó en amputación.
La alerta médica por los graves daños vasculares asociados al consumo de tusi en Medellín sigue creciendo. La Secretaría de Salud de Medellín confirmó este miércoles 27 de mayo que ya se han identificado 18 casos de intoxicación aguda relacionados con esta sustancia en el Valle de Aburrá y que uno de los pacientes requirió la amputación de uno de sus miembros inferiores por complicaciones circulatorias severas.
La nueva cifra amplía la preocupación que comenzó esta semana, luego de que un artículo de EL COLOMBIANO revelara las alertas de médicos urgenciólogos y toxicólogos sobre jóvenes consumidores de tusi que estaban llegando a clínicas y hospitales con isquemia aguda en miembros inferiores. La isquemia es una condición en la que las arterias se cierran, los tejidos dejan de recibir oxígeno y pueden terminar en necrosis y amputaciones.
“Desde la Secretaría de Salud de Medellín hemos detectado un incremento inusual de casos de intoxicación aguda por consumo de sustancias químicas asociado al consumo de lo que se conoce como tusi, tusibí o cocaína rosada”, informó la secretaria de Salud de Medellín, Natalia López Delgado.
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Según detalló la funcionaria, los primeros comenzaron a registrarse desde el pasado 24 de febrero. Hasta ahora, las autoridades han identificado 18 personas afectadas: 14 residentes en Medellín, dos en Bello y dos en Itagüí. Todos requirieron atención intrahospitalaria y siete necesitaron manejo en unidades de cuidados intensivos o cuidados especiales.
“Uno de ellos requirió amputación de uno de sus miembros inferiores debido a que esta sustancia produjo una isquemia o alteración vascular en miembros inferiores”, confirmó López Delgado.
¿Qué encontraron en las muestras?
La Secretaría de Salud informó que dos muestras obtenidas de pacientes afectados fueron analizadas por Medicina Legal. Los resultados revelaron una mezcla de varias sustancias psicoactivas y medicamentosas: ketamina, cocaína, cafeína, MDMA y procaína. “Es una mezcla altamente peligrosa, de altísimo riesgo”, advirtió la funcionaria.
El hallazgo modifica parcialmente una de las hipótesis iniciales que manejaban médicos y toxicólogos. En los primeros casos reportados se sospechaba que el levamisol —un antiparasitario veterinario utilizado frecuentemente para adulterar cocaína— podría estar relacionado con el daño vascular.
Sin embargo, el toxicólogo Hugo Gallego aseguró este martes que en los nuevos análisis no se encontró presencia de esa sustancia. “Ya van 20 casos [entre Medellín y Pereira]. No se ha encontrado levamisol sino otras sustancias”, explicó.
Aun así, el MDMA continúa bajo la lupa de los especialistas. Estudios médicos recientes ya habían relacionado esta sustancia con graves daños cardiovasculares en consumidores frecuentes de tusi. Una investigación publicada este año documentó varios casos de jóvenes que desarrollaron un engrosamiento severo de las válvulas cardíacas y necesitaron cirugías de reemplazo valvular. Ese fenómeno fue bautizado por médicos como las “tusiválvulas”.
La hipótesis más preocupante
Otra de las sustancias que genera preocupación entre toxicólogos es la xilacina, también conocida como tranq, un sedante veterinario que en Estados Unidos se convirtió en uno de los adulterantes más peligrosos del fentanilo por su relación con heridas necróticas, ulceraciones graves y amputaciones. Este compuesto ya representa una alerta de salud pública en dicho país y en Europa.
La organización Échele Cabeza, dedicada al análisis de sustancias psicoactivas en contextos de fiesta, ya había advertido desde 2025 la aparición de xilacina en muestras de tusi analizadas en Colombia.
En uno de sus informes recientes, la organización alertó que “la incertidumbre se convierte en un riesgo irreversible”, debido a la composición impredecible de estas mezclas sintéticas, cuyos componentes cambian constantemente y muchas veces son desconocidos incluso para quienes las consumen.
Según los expertos, el principal problema es que el tusi actual ya no corresponde a una sustancia específica. Aunque originalmente el nombre hacía referencia al 2CB —una droga psicodélica sintética—, hoy el llamado “tusi” suele ser un cóctel de múltiples sustancias teñidas de color rosado que ni siquiera contiene la molécula original.
Alerta epidemiológica
Ante el incremento de casos, la Secretaría de Salud activó vigilancia epidemiológica intensificada y salas de análisis de riesgo junto con las autoridades departamentales.
Además, se emitieron alertas a las instituciones de salud para que el personal médico esté atento a pacientes jóvenes que lleguen con dolor intenso en las piernas, cambios de coloración en extremidades, pérdida de sensibilidad o signos de compromiso vascular después del consumo de sustancias psicoactivas.
“Hacemos un llamado a la comunidad para evitar el consumo de cualquier sustancia psicoactiva, pero sobre todo de este tipo de sustancias como el tusi o cocaína rosada, que está afectando gravemente la salud de las personas”, señaló López Delgado.
El fenómeno mantiene en alerta a urgenciólogos, toxicólogos y cirujanos vasculares de Medellín, Bogotá y Pereira, donde también se han reportado casos similares en jóvenes sin antecedentes cardiovasculares previos.