Así fue como una madre participó en el asesinato de su hija de tres años en Medellín: la sentenciaron a 37 años de cárcel
La menor fue golpeada brutalmente por la pareja de la mujer, un patrullero de la policía que también está pagando una condena.
Esta semana fue capturada en el barrio de San Joaquín, al occidente de Medellín, una mujer que deberá cumplir una sentencia de 37 años y 6 meses de prisión, por su participación en el crimen de su hija de 3 años.
El crimen ocurrió la noche del 2 de diciembre de 2019, cuando la madre de la menor de edad la llevó de urgencias a un hospital de la capital antioqueña, donde ofreció versiones contradictorias sobre el estado de salud y los hematomas que presentaba la niña.
La Fiscalía estableció que la madre sabía del grave estado de salud de la niña desde horas de la tarde. Sin embargo, ella decidió llevarla a un centro asistencial después de las 9:30 de la noche.
La Fiscalía demostró que la tarde de ese día, en una vivienda del barrio Belén Miraflores de Medellín, la niña fue víctima de una golpiza por parte de su padrastro, quien le rompió una costilla, que le perforó los intestinos, entre otras lesiones graves.
De acuerdo con el dictamen del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, la menor de edad falleció un día después por un trauma cerrado de abdomen.
Además, se probó que días antes de estos hechos, la niña fue lanzada contra una motocicleta por su padrastro, incidente que le generó heridas en uno de sus ojos.
Como si no fuera ya lo suficientemente macabra la situación, resulta que el padrastro de la niña era un patrullero de la Policía Nacional, que actualmente se encuentra pagando la misma sentencia a la que fue condenada la mujer.
Tanto el hombre, de 27 años, como la mujer, de 25, habían recibido sus respectivas condenas en noviembre del año pasado.
Siga leyendo: ¡No hay derecho! Rescatan a dos niños que permanecían atados y encerrados en una vivienda de Medellín
Lamentablemente, ese caso de maltrato infantil no es el único ocurrido en los últimos años en la ciudad. Hace apenas seis meses ocurrió otro caso muy similar en el que una niña, también de tres años, llegó a la Unidad Intermedia de San Javier, donde, antes de ser atendida por los médicos, falleció. Aunque su padrastro, quien la trasladó al centro asistencial, aseguró que se cayó de la cama, el tipo de lesiones llevó a las autoridades a abrir una investigación para establecer si a la pequeña la asesinaron a golpes.
Los médicos realizaron la revisión de la menor, aunque no tenía vida, y tenía lesiones de golpes en sus manos, su pecho y su cabeza, por lo que se comenzó a sospechar sobre la veracidad de la versión entregada por el padrastro de la pequeña.
En septiembre pasado, cuando otro pequeño de apenas 4 años llegó al borde de la muerte al Hospital General por la agresión de un familiar, el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, informó que cada mes, a los hospitales públicos de Medellín llegan cerca de 30 menores víctimas de violencia.