Medio Ambiente

Antioquia tiene el mayor número de especies al borde de la extinción por el conflicto armado, según informe de la JEP

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y la Universidad de Essex publicaron un informe sobre las consecuencias del conflicto armado en la fauna silvestre colombiana. Uno de los principales hallazgos es que 44 especies están en riesgo de extinción debido a la violencia.

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Periodista de la Universidad de Antioquia. He trabajado como fact-checker en La Silla Vacía y ahora hago parte de la sección de Tendencias de El Colombiano.

hace 2 horas

Por primera vez, una investigación revela la magnitud del daño que el conflicto armado colombiano ha causado en los animales.

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) publicó este lunes Daños invisibles: la violencia contra animales en el conflicto armado en Colombia, un informe realizado por la Unidad de Investigación y Acusación de esta entidad en colaboración con la Universidad de Essex, del Reino Unido.

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El punto de partida de este estudio, de 49 páginas, es que la violencia contra los animales durante el conflicto ha sido una problemática invisibilizada, a pesar de la gravedad de las consecuencias que ha traído.

Una de ellas, revelada por el informe, es que actualmente 44 especies animales están en riesgo de extinción inminente debido a esto.

Identificar a los afectados fue uno de los mayores retos de esta investigación, ya que en Colombia no existían bases de datos específicas sobre este tema. Para llevar a cabo el estudio, el equipo de investigadores construyó dos bases de datos.

En una de ellas recogieron los casos concretos de animales afectados, a partir del monitoreo de 238 medios de comunicación, 637 cuentas en la red social X y las alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

En este proceso documentaron que, entre 2017 y 2026, al menos 100.252 animales han sido víctimas del conflicto, en situaciones como envenenamiento, abandono forzado, explosivos, retención ilegal o acciones militares.

La segunda base se centró en las especies en riesgo crítico de extinción. Para ello, cruzaron información de organizaciones como el Ministerio de Ambiente, la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza –uno de los mayores indicadores de la salud de la biodiversidad en el mundo– y el Sistema Global de Información sobre Biodiversidad.

Gracias a diversos análisis de las regiones de Colombia, midieron qué tan cerca están estas especies de zonas críticas debido a la presencia de deforestación, minería ilegal, tráfico de fauna o grupos armados.

Con esa combinación de datos, los expertos pudieron establecer no solo qué especies están en peligro, sino también cómo el conflicto armado está influyendo directamente en su posible desaparición.

De acuerdo con el informe de la JEP, Antioquia es el departamento en el que habitan el mayor número de especies amenazadas por el conflicto, y es en el nordeste, oriente y occidente que se concentran la mayoría de estas.

El arrierito antioqueño, el paujil piquiazul, el mono araña y distintas ranas arlequín son algunas de ellas.

Es justo este último animal el más amenazado por el conflicto: 18 especies del género

Atelopus y 18 del género Pristimantis están riesgo, lo cual es considerado como señal de preocupación ya que Colombia es uno de los países con más número de especies endémicas de ranas.

“La desaparición de estas especies afectará el equilibrio de los ecosistemas. Los anfibios, por ejemplo, cumplen funciones clave en el control de insectos y en las cadenas alimenticias, por lo que su pérdida tiene efectos en cascada”, asegura la investigación.

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Otros hallazgos clave de la JEP sobre la violencia contra los animales en el conflicto armado

Otra de las conclusiones más relevantes del informe es que cada 30 minutos un animal es herido o muere debido al conflicto. El 32% de los afectados queda en medio del fuego cruzado, ataques con drones y hostigamientos.

Además, cientos de animales son abandonados por sus dueños debido al desplazamiento forzado, lo que hace que queden en condiciones vulnerables o incluso que mueran por la falta de alimento y cuidado.

Los datos recopilados por la JEP y la Universidad de Essex señalan que las disidencias de las Farc son el grupo armado que más especies está poniendo en riesgo en el país, amenazando no solo la vida de los animales, sino también la forma en que se habitan los territorios, muchos de ellos afectados por otras actividades ilegales como el narcotráfico, el tráfico de fauna y la minería ilegal, entre otras.

Para atender esta problemática, los investigadores británicos sugieren varias iniciativas. La primera es brindar atención veterinaria en casos de desplazamiento forzado, con el fin de que existan protocolos para tratar a los animales que quedan abandonados.

También proponen tomar medidas urgentes para proteger a las especies que están al borde de la extinción, como intervenir zonas críticas, reforzar áreas protegidas y actuar con más fuerza contra actividades ilegales como la minería, la deforestación y el tráfico de fauna.

Finalmente, piden que los animales sean tenidos en cuenta en los procesos de memoria y verdad que adelanta el Estado colombiano.

En esa línea, en 2025, la congresista Esmeralda Hernández presentó un proyecto de ley que ya fue aprobado en primer debate, para que los animales y la naturaleza sean considerados como víctimas del conflicto. Está a la espera de su segundo debate para conocer si el país está cada vez más cerca de reconocer la historia silenciada de estos seres vivos.